Coinfección por VIH y hepatitis B y uso de TARGA
Un estudio muestra que esta coinfección no disminuye la respuesta a los antirretrovirales, aunque sí aumenta la mortalidad
Un estudio muestra que esta coinfección no disminuye la respuesta a los antirretrovirales, aunque sí aumenta la mortalidad
Tipranavir disminuye las concentraciones de raltegravir y atazanavir las incrementa, pero no se recomiendan dosis distintas
La Agencia para la Protección de la Salud del Reino Unido (HPA, en sus siglas en inglés) ha advertido de la aparición de cepas de gonorrea que presentan unos niveles elevados de resistencia al antibiótico azitromicina.
Estudios recientes muestran un pronóstico similar al de las personas que tienen sólo hepatitis C
A las personas inscritas en los ensayos de prevención del VIH se les debería preguntar si han practicado sexo anal, según sugiere un artículo publicado en la edición digital de Sexually Transmitted Infections. Este estudio descubrió que el 18% de las mujeres inscritas había practicado sexo anal recientemente y que muchas de ellas tenían infecciones de transmisión sexual anal sin diagnosticar.
Los nuevos comprimidos estarán disponibles en España este año
El tratamiento con un inhibidor de la proteasa aumenta los niveles de fibrinógeno es sangre, lo que está relacionado con un endurecimiento de las arterias, según un estudio estadounidense publicado en la edición del 30 de marzo de la revista AIDS. Por el contrario, los pacientes tratados con un inhibidor de la transcriptasa inversa no análogo de nucleósido (ITINN), al igual que el grupo de control de pacientes sin VIH, presentaron unos niveles de fibrinógeno menores que los de las personas que recibieron un inhibidor de la proteasa.
Su novedoso mecanismo de acción permite que se investigue tanto para la prevención como el tratamiento de ambas enfermedades
Los registros electrónicos de pacientes pueden ser introducidos con éxito en una clínica de salud sexual, lo que lleva a una mejora de la atención al paciente, según un artículo publicado en la edición de abril de Sexually Transmitted Infections. Los autores detectaron un elevado nivel de satisfacción entre el personal médico con el nuevo sistema de anotación electrónico, que se introdujo sin que se produjeran fallos técnicos de importancia.
Con una sola aplicación se dieron reducciones significativas del dolor durante al menos tres meses