Especial Glasgow 2008: miércoles 12 de noviembre de 2008
Nuevas estrategias de interrupción estructurada del tratamiento: se reabre la polémica
Nuevas estrategias de interrupción estructurada del tratamiento: se reabre la polémica
Las cifras hechas públicas este mes por la Agencia para la Protección de la Salud del Reino Unido (HPA, en sus siglas en inglés) muestran que, en 2007, el 42% de las personas de origen africano que vivían en el Reino Unido y tenían VIH había recibido tarde su diagnóstico de la infección. Esto significa que sólo se diagnosticó la presencia del virus cuando estas personas ya tenían, o corrían el riesgo de desarrollar, una enfermedad grave asociada con el VIH. El diagnóstico tardío del virus, a menudo, constituye el factor subyacente en muchas de las muertes relacionadas con el VIH que aún se observan en el Reino Unido. El informe plantea diversas preocupaciones sobre salud pública y recomienda la adopción de medidas para mejorar el acceso y los servicios destinados a grupos particulares.
Detección de poblaciones minoritarias del VIH, cambio de tratamiento y evolución a largo plazo del recuento de CD4 en personas en tratamiento con supresión viral
Los hombres gays y bisexuales australianos que no se han realizado la prueba recientemente creen, a menudo, que no han adoptado un nivel de riesgo suficiente como para justificar el someterse a la misma o que el impacto psicológico de un diagnóstico positivo sería demasiado grande, según informa un equipo de investigadores en el ejemplar de noviembre de 2008 de la publicación International Journal of STD and AIDS. Los autores recomiendan la realización de intervenciones de promoción de la salud que ayuden a los hombres a revalorar sus propias ideas sobre las pruebas del VIH.
En la sesión inaugural, se ponen de relieve los logros conseguidos y los retos inmediatos del tratamiento del VIH
Los pacientes que toman los regímenes antirretrovirales modernos tienen bastantes probabilidades de mantener una carga viral indetectable incluso con una adhesión inferior al 95%, según informa un equipo de investigadores españoles en la edición de octubre de la publicación AIDS Research and Human Retroviruses. Se descubrió que los pacientes que tomaban un tratamiento anti-VIH basado bien en un inhibidor de la transcriptasa inversa no análogo de nucleósido (ITINN) o en un inhibidor de la proteasa (IP) potenciado con ritonavir y que mantuvieron una tasa de adhesión tan sólo del 80% tuvieron un riesgo de fracaso del control virológico inferior al 10%.
Observadas en voluntarios sanos, no se ha detectado una incidencia elevada en la práctica clínica
La prevalencia de las infecciones por VIH entre los usuarios de drogas inyectables en el Reino Unido parece haberse estabilizado, según informó la pasada semana la Agencia para la Protección de la Salud de ese país. No obstante, la prevalencia entre los nuevos usuarios está aumentando, registrándose una infección por cada cien personas en los tres años siguientes al inicio del uso de este tipo de drogas.
En un estudio, esta estrategia no sólo no produjo lipoatrofia, sino que apuntó cierta tendencia a revertirla
El fármaco Kivexa® (lamivudina y abacavir) ha visto relegada su catalogación como inhibidor de la transcriptasa inversa análogo de nucleósido (ITIN) de base “preferido” a “alternativo” en las directrices revisadas de tratamiento del VIH estadounidenses, ante la preocupación de que la terapia con abacavir pueda aumentar el riesgo de ataque al corazón y por los datos que muestran unos peores resultados de control vírico en pacientes con una alta carga viral.