Un estudio internacional publicado en la revista Journal of Gastroenterology and Hepatology ha analizado los resultados clínicos de más de 1.300 personas con infección crónica por el virus de la hepatitis B (VHB) sin experiencia en tratamientos y ha concluido que iniciar terapia con tenofovir alafenamida (TAF, Vemlidy®, presente en algunas combinaciones de antirretrovirales como Descovy® o Biktarvy®) se asocia a un riesgo significativamente menor de desarrollar cáncer hepático que iniciarla con tenofovir disoproxil fumarato (TDF, especialidad farmacéutica genérica [EFG], en Truvada® y otras coformulaciones). La investigación, basada en datos recogidos entre 2012 y 2019, aporta nuevas evidencias en un contexto clínico donde ambos fármacos se consideran opciones estándar, pero en el que todavía había dudas sobre su impacto diferencial en la prevención del cáncer hepático.
Diferencias clínicamente relevantes entre dos tratamientos estándar
El tratamiento de la hepatitis B crónica se basa en el uso prolongado de la familia de los análogos de nucleótidos, entre los que destacan dos formulaciones de tenofovir: tenofovir alafenamida (TAF) y tenofovir disoproxilo fumarato (TDF). Aunque ambos fármacos han demostrado alta eficacia antiviral, su impacto sobre la evolución hacia complicaciones graves como el cáncer hepático está aún siendo evaluado.
Para responder a esta cuestión, el presente equipo de investigadores comparó los resultados de ambas terapias en 1.364 personas con el VHB sin experiencia en tratamientos: 1.042 recibieron TDF y 322 TAF. Tras aplicar un ajuste estadístico, el análisis final incluyó a 644 participantes en el grupo con TDF y a 322 en el grupo con TAF. Las características clínicas fueron muy similares entre ambos grupos. Así, su edad promedio se situó en torno a los 47 años, aproximadamente un 25% de los participantes tenía cirrosis hepática y más de la mitad presentaron resultados positivos del antígeno ‘e’ de la hepatitis B (HBeAg, indicativo de alta replicación viral y, por tanto, de un peor pronóstico).
Durante el seguimiento, se registraron menos casos de cáncer hepático en el grupo tratado con TAF (2 casos) frente al grupo tratado con TDF (7 casos). Esto se tradujo en tasas de incidencia de 0,17 y 0,27 casos por cada 100 persona-años de seguimiento, respectivamente. Además, el riesgo acumulado de desarrollar dicho cáncer fue consistentemente inferior con TAF a 1, 3 y 5 años.
El análisis multivariable mostró que el tratamiento con TAF redujo el riesgo de cáncer hepático en un 71% en comparación con TDF (cociente de riesgos instantáneos ajustado [aHR, en sus siglas en inglés]: 0,29). Este efecto protector se mantuvo incluso tras aplicar modelos estadísticos alternativos.
Factores que aumentan el riesgo y limitaciones del estudio
Más allá del tratamiento antiviral, el estudio confirmó factores clínicos bien conocidos que incrementan el riesgo de cáncer hepático. Entre ellos destacaron la presencia de cirrosis hepática, el consumo de alcohol, tener diabetes y contar con una edad avanzada, todos asociados a un aumento significativo del riesgo.
Por el contrario, no se observaron diferencias relevantes en función de la carga viral del virus de la hepatitis B ni del estatus relativo al HBeAg, lo que sugiere que el beneficio de TAF podría ser consistente en distintos subgrupos de personas con el VHB.
No obstante, los propios autores señalan una limitación importante: el tiempo de seguimiento podría no ser suficiente para evaluar completamente los efectos a largo plazo de ambos tratamientos sobre el desarrollo del cáncer hepático. Esto tiene relevancia, dado que la progresión a carcinoma hepatocelular puede tardar años o incluso décadas.
En el contexto de la coinfección por el VIH y el VHB, estos resultados podrían impulsar definitivamente el uso de terapias antirretrovirales que incluyan TAF (que ha evidenciado un menor impacto renal y óseo que TDF). No obstante, cabe destacar que TAF -aunque sigue suponiendo un tema controvertido- parece tener un mayor impacto metabólico y se asocia a mayores aumentos de peso (véase La Noticia del Día 24/04/2024). En todo caso estudios como el presente facilitan la evaluación riesgo-beneficio de las decisiones sobre tratamientos y, por tanto, el desarrollo de una medicina personalizada de calidad.
Fuente: Gastroenterology Advisor / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Kang SH, Yim HJ, Han SK, et al. Tenofovir alafenamide vs. tenofovir disoproxil fumarate in lowering the risk of HCC development in patients with CHB. J Gastroenterol Hepatol. Published online March 8, 2026. doi:10.1111/jgh.70326
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