El uso de terapias alternativas puede comprometer el manejo del VIH
Un estudio pone de manifiesto la necesidad de que médicos y pacientes conozcan los riesgos potenciales de estas terapias
Un estudio pone de manifiesto la necesidad de que médicos y pacientes conozcan los riesgos potenciales de estas terapias
La falta de formulaciones adaptadas, la ausencia de datos de farmacocinética y farmacodinámica, el desafío de la adhesión al tratamiento, la constante evolución del sistema inmunitario, además de factores sociales y psicológicos complejos son aspectos a tener en cuenta para mejorar el abordaje de la infección en los niños.
Dos estudios sobre el uso de tenofovir como profilaxis pre-exposición (PREP, en sus siglas en inglés) para prevenir la infección por VIH en monos han ofrecido resultados bastante decepcionantes y, en ambos casos, los autores sugieren que quizá sea achacable a niveles subóptimos del fármaco.
En esta sección podrás saber más sobre las posibles diferencias que existen entre varones y mujeres por lo que hace entre otros a las repuestas virológicas e inmunológicas, la progresión de la enfermedad, los efectos secundarios, y la farmacocinética de los antirretrovirales, así como otros factores sociales y psicológicos que entran en cuenta en el abordaje de la infección en las mujeres.
¿Y si la toma diaria de antirretrovirales pudiera prevenir la infección del VIH en las personas sin la infección? Esto es lo que propone la estrategia conocida con el nombre de profilaxis pre-exposición, y cuya investigación ha despertado un debate controvertido a escala internacional.
La Profilaxis post-exposición (PPE) es el tratamiento antirretroviral que se administra a personas sin VIH que acaban de tener una exposición de alto riesgo al VIH. Puede ser ocupacional (profesionales de la salud) o no ocupacional (en el contexto de un acto sexual o del uso de drogas).
En esta sección podrás aprender más sobre los microbicidas, unos productos en investigación que, en forma de gel, crema, esponja, anillos, diafragma u otro, se aplicarían en la vagina o el recto para evitar la transmisión del VIH en el caso de una exposición durante las relaciones sexuales.
Encontrar una vacuna preventiva del SIDA es la gran esperanza para acabar con esta pandemia, que con más de 40 millones de personas infectadas en el mundo y más de 14.000 nuevas infecciones diarias, se ha convertido en la crisis de salud más preocupante de nuestro planeta.
Las vacunas y los microbicidas son productos todavía en investigación que, si se muestran eficaces, se añadirían a las herramientas actualmente disponibles, tal y como los preservativos y la distribución de jeringuillas nuevas, para prevenir la transmisión del VIH/SIDA.
Un estudio canadiense muestra diferencias de sexo en la incidencia de toxicidades asociadas a TARGA