Sigue adelante el estudio sobre profilaxis pre-exposición

Marion Zibelli
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Algunas personas ya toman tenofovir por cuenta propia como preventivo

La profilaxis pre-exposición (PREP) es una estrategia en investigación que consiste en la toma de uno o varios fármacos antirretrovirales antes de una posible exposición el VIH para prevenir la transmisión del virus.

El desarrollo de este posible nuevo método de prevención tuvo mucho protagonismo durante la XIV Conferencia Internacional sobre el SIDA, en la que varias personalidades incluido el multimillonario Bill Gates y su esposa Melinda, los impulsores de la fundación que llevan su nombre, no dudaron en considerarla como una de las más prometedoras alternativas de prevención del VIH/SIDA en el mundo entero para el futuro próximo. Y esto, pese a las múltiples cuestiones todavía sin respuestas entre las que se encuentra la seguridad y la eficacia de dicha estrategia, de cómo se garantiza la ética de este tipo de estudios y cuál sería el impacto sobre la prevención estándar actual.

Por el momento, disponemos de muy pocos datos sobre la posible eficacia de algún producto. Hasta la fecha el único fármaco que se ha estudiado para este uso, aunque sobre todo en animales, es el análogo de nucleótido tenofovir, de nombre comercial Viread®. En la misma Conferencia de Toronto los patrocinadores hicieron público los resultados de un estudio con tenofovir que se llevó a cabo en Camerún, Ghana, y Nigeria. Éstos fueron recogidos entre junio de 2004 y marzo de 2005, antes de que se cerraran los centros de Camerún y Ghana después de las protestas de varios grupos de activistas que pusieron en duda la ética del ensayo (véase La Noticia del Día 05/08/2004 y 27/07/2005). Según Family Health Internacional (FHI), la organización patrocinadora de la investigación, y basándose en los datos disponibles, éstos no mostraron que el uso de tenofovir como PREP conllevase a una reducción estadísticamente significativa del riesgo de infección por VIH, aunque sí se observó una “tendencia” a una disminución de este riesgo y una baja frecuencia de efectos secundarios durante los 9 meses del estudio.

Una sesión especial organizada también en la Conferencia y titulada “¿Qué pasará si la PREP funcionara?”, permitió saber más sobre los desafíos que presenta la investigación de la PREP.

Desde un punto de vista médico, existen preocupaciones sobre qué puede pasar cuando personas sin VIH toman antirretrovirales a largo plazo, aunque sea a pequeñas dosis, y cuáles serían los posibles efectos secundarios. Por otra parte, se sabe que el uso de un fármaco antirretroviral no combinado con otros puede llevar al desarrollo de resistencias que reducirían de forma significativa las opciones terapéuticas de las personas si éstas se infectan por VIH pese a la PREP. En el caso de tenofovir, esta inquietud es aún más relevante pues se trata de un fármaco fácil de usar, con efectos secundarios limitados y un buen candidato para los programas de acceso a tratamientos de los países con recursos limitados.

Desde un punto de vista ético, todavía existen muchas inquietudes sobre el acceso al fármaco para su uso preventivo en las poblaciones donde se han llevando a cabo la investigación que permitió mostrar que éste era capaz de prevenir la infección. La cuestión del acceso a cuidados tales como tratamientos antirretrovirales para los participantes que se infecten durante el ensayo tampoco está del todo resuelto (véase La Noticia del Día 03/06/2005).

Con respecto al impacto de la PREP sobre la prevención actual, sigue la preocupación de que la introducción de tenofovir podría conducir a un aumento de las prácticas sexuales no seguras. En este sentido, Robert Grant, del Instituto de Virología e Inmunología de Glastone de la Universidad de San Francisco, EE UU, presentó las previsiones obtenidas a través de un modelo matemático que mostraban que un aumento del 50% de las prácticas de riesgo podía contrarrestar el beneficio de una estrategia PREP eficaz del 50 al 80%.

En la misma línea, investigadores del Departamento de Salud Pública de San Francisco presentaron los datos de un estudio publicado el año pasado y que mostraba que algunas personas sin VIH, concretamente hombres gay, ya toman tenofovir por su cuenta antes de salir de fiesta para protegerse del VIH antes de realizar una práctica sexual sin protección (véase La Noticia del Día 29/12/2005). Estos datos sugieren que es importante tomar en consideración esta realidad, aunque se observe en un grupo reducido de personas, en los programas actuales de counselling sobre reducción de riesgos en la prevención sexual del VIH.

Un estudio denominado Proyecto T (“Project T”, en inglés) está en curso para evaluar la toma de tenofovir en un programa de PREP en la población gay de San Francisco y Atlanta. Estudios similares siguen en curso en Perú con hombres que tienen sexo con hombres, en Botswana con jóvenes heterosexuales y en Tailandia con usuarios de drogas. Algunos de estos estudios evalúan la seguridad y eficacia de tenofovir usado con emtricitabina pues un estudio reciente mostró que esta combinación podría llevar a una reducción mayor del riesgo de transmisión del VIH (véase La Noticia del Día 07/02/2006).

Fuente: www.hivandhepatitis.com Elaboración propia.
Referencia: XVI International AIDS Conference, Toronto, 2006. Abstract THLB0101. Abstract THLB0102. Abstract THLB0103.

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