Problemas sexuales
Si bien los problemas sexuales (en general conocidos como disfunción sexual) pueden afectar tanto a hombres como a mujeres, las personas que viven con VIH resultan particularmente afectadas.
Si bien los problemas sexuales (en general conocidos como disfunción sexual) pueden afectar tanto a hombres como a mujeres, las personas que viven con VIH resultan particularmente afectadas.
El riesgo de infección o reinfección por VIH está relacionado con las prácticas no seguras que cualquier persona puede realizar.
Los hombres que usan Viagra® (u otros fármacos para tratar la disfunción eréctil) son cuatro veces más propensos a sufrir una rotura del preservativo que otros hombres, según informa un equipo de investigadores americanos en el ejemplar de septiembre de Sexually Transmitted Infections.
Además de las malignidades asociadas al sida, el cáncer anal, el linfoma de Hodgkin, el melanoma y los cánceres de hígado y pulmón se ven con una frecuencia muy superior
Los resultados del ensayo de una vacunación contra el VIH RV 144 deberían ser tratados con cautela hasta que se presenten más datos, según afirmó, el pasado viernes, la organización activista de EE UU Treatment Action Group (Grupo de Acción en Tratamientos, TAG), tras el anuncio de que la combinación de vacunas empleadas en el mencionado estudio consiguiera una reducción del 31,2% en el riesgo de infección por VIH.
La inclusión de pruebas para su diagnóstico en el protocolo de atención de las personas con VIH optimizaría la eficacia del tratamiento
Los gobiernos nacionales deberían reconsiderar sus políticas de deportación respecto a las personas que viven con VIH, según afirma la organización Human Rights Watch en un informe hecho público recientemente.
Este nuevo compuesto se ha mostrado seguro y bien tolerado en un ensayo con voluntarios sin VIH
Es posible que los marcadores de inflamación relacionados habitualmente con la infección viral crónica e implicados en el desarrollo a largo plazo de enfermedades cardíacas sean más elevados en los pacientes con VIH que en la población adulta sana de la misma edad, a pesar del tratamiento antirretroviral, según los hallazgos publicados en la revista Clinical Infectious Diseases.
El tabaco y la marihuana pueden reducir los niveles de atazanavir (Reyataz®) en el organismo, mientras que el tabaco y el alcohol pueden hacer disminuir la concentración de efavirenz (Sustiva® o Stocrin®) en pacientes que presentan unas variaciones genéticas específicas, según la conclusión de dos pósteres presentados la semana pasada en la 49 Conferencia Interciencias sobre Agentes Antimicrobianos y Quimioterapia [ICAAC, en sus siglas en inglés], celebrada en San Francisco (EE UU).