El tratamiento inyectable es preferible en jóvenes con el VIH en entornos con pocos recursos

Sin embargo, su precio lo aleja de muchos de los países que más se podrían beneficiar del mismo

Jordi Piqué
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Un estudio ha probado el tratamiento inyectable de acción prolongada con cabotegravir y rilpivirina en jóvenes adolescentes con el VIH del África subsahariana. Su conclusión fue que es más eficaz para mantener la carga viral indetectable y resulta más seguro que tomar esta medicación en comprimidos diarios.

El precio elevado del tratamiento inyectable supone un importante problema de disponibilidad en países con recursos medios y bajos como África.

Adolescencia y VIH

En comparación con otros grupos de edad, los adolescentes con el VIH presentan una peor adherencia al tratamiento antirretroviral y peores resultados clínicos, incluyendo mayor tasa de mortalidad.

Esto resulta especialmente problemático en el África subsahariana, donde una gran proporción de personas con el VIH están en la franja de los 10 a los 19 años.

La población adolescente con el VIH podría beneficiarse de la terapia antirretroviral inyectable de acción prolongada.

Estudio

En consecuencia, se realizó un estudio en África para comparar el tratamiento inyectable de cabotegravir y rilpivirina (administrado cada 8 semanas) frente al tratamiento habitual en comprimidos diarios.

Participaron 476 adolescentes con el VIH de entre 12 y 19 años en Kenia, Sudáfrica, Uganda y Zimbabue. Todos llevaban más de un año tomando tratamiento y tenían carga viral indetectable desde hacía al menos 12 meses. El 98% había adquirido el VIH al nacer, por transmisión de madre a hijo.

Los participantes fueron distribuidos de forma aleatoria. Una parte recibió el tratamiento oral diario con cabotegravir y rilpivirina, mientras que el otro grupo recibió estos fármacos mediante inyecciones cada 8 semanas.

Resultados

Tras algo más de dos años, solo el 1% de los adolescentes que tomaban el tratamiento inyectable experimentaron rebote viral frente al 6% en el grupo de terapia oral.

Los adolescentes que recibieron las inyecciones tuvieron más probabilidades de mantener el virus indetectable a lo largo del estudio, en comparación con quienes tomaron el tratamiento diario en comprimidos. Mantener el VIH controlado es importante para proteger la salud y evitar que el virus se transmita.

Casi todos los adolescentes del grupo de los inyectables percibieron que las inyecciones cada ocho semanas eran mucho más fáciles de tomar que los medicamentos diarios.

No se identificaron nuevos problemas de efectos secundarios durante el seguimiento.

Inyectables en países de ingresos medios y bajos

El tratamiento inyectable con cabotegravir y rilpivirina es más caro que la versión oral. Las patentes son responsables en parte de ello y no hay acuerdo sobre una versión genérica.

Además, rilpivirina inyectable requiere refrigeración, lo que supone otro problema logístico.

Por otra parte, se necesita personal de enfermería cualificado para administrar las inyecciones cada ocho semanas.

En la actualidad, en países de altos ingresos se puede prescribir el tratamiento a adolescentes a partir de los 12 años, pero en África, salvo en unas pocas clínicas, el tratamiento aún no está disponible.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda los inyectables como una opción “alternativa” para muchos adultos y adolescentes que toman comprimidos a diario.

Esta postura podría reforzarse a raíz de los resultados del estudio presentado.

La falta de disponibilidad de tratamientos inyectables en África corre el riesgo de agravar las desigualdades en la atención del VIH, dejando a la mayoría de las personas con el VIH sin acceso a tratamientos que sí están disponibles en países de altos ingresos.

Esta diferencia podría aumentar aún más con los inyectables de segunda y tercera generación que se están probando actualmente y que podrían requerir solo dos dosis al año (véase La Noticia del Día 11/03/2026).

Retos futuros

Se necesitan más estudios para comprender la aplicación y el impacto de los tratamientos de acción prolongada en otros grupos de adolescentes con el VIH, incluidos aquellos con dificultades de adherencia al tratamiento, con fracaso terapéutico o que hayan adquirido el VIH por transmisión horizontal.

A medida que las terapias de acción prolongada están cada vez más disponibles en entornos de altos ingresos, es fundamental realizar esfuerzos para garantizar un acceso equitativo en las regiones más afectadas por el VIH, como el África subsahariana, con el fin de aprovechar su potencial en materia de salud pública.

Fuente: UCL News / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Bwakura-Dangarembizi M, Chappell E, Kityo C, et al. Switch to injectable cabotegravir–rilpivirine given every 8 weeks in adolescents living with HIV with virological suppression in sub-Saharan Africa (LATA): a randomised, open-label, multicentre, 96-week non-inferiority trial. The Lancet, September 17, 2026; DOI: 10.1016/S0140-6736(26)01537-0


Nota editorial

Sobre las versiones de esta noticia

El equipo editorial – 30/09/2026

Esta noticia se presenta en una única versión. El texto ha sido adaptado mediante un proceso de mediación editorial para facilitar su comprensión, manteniendo los conceptos necesarios para entender la noticia. No se ha considerado necesario elaborar una segunda versión, ya que la principal dificultad del contenido está relacionada con el uso de terminología específica. En la versión publicada, estos términos se explican a lo largo de la propia redacción.



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