AIDS 2026: Nuevas estrategias en la búsqueda de una vacuna preventiva frente al VIH

Estos hallazgos pueden suponer un cambio de rumbo fundamental en la investigación de vacunas frente al VIH

Miguel Vázquez
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En la 26 Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026), celebrada en Río de Janeiro, se presentaron varios estudios que examinaron formas diferentes de conseguir que vacunas más eficaces en la prevención del VIH. Los resultados presentados (provenientes por el momento de animales) podrían ayudar a avanzar hacia vacunas capaces de ofrecer una protección más amplia frente al virus.

Por qué es difícil conseguir una vacuna frente al VIH

Desarrollar una vacuna eficaz frente al VIH ha supuesto un reto especialmente difícil porque el virus cambia de forma constante y presenta muchas variantes.

Por otro lado, el sistema inmunitario no responde por igual a todas las partes del virus, sino que concentra su respuesta en unos pocos fragmentos específicos. Este fenómeno se conoce como “inmunodominancia”.

Esto implica que el sistema inmunitario no siempre dirige sus defensas hacia las partes del virus que más interesa atacar. Tiende a concentrarse en las partes del virus que están más expuestas, aunque estas pueden cambiar con facilidad. Estas zonas visibles actúan como meros señuelos que mutan rápidamente de una cepa a otra.

Por eso, el sistema inmunitario genera respuestas masivas contra estos objetivos cambiantes. En consecuencia, los anticuerpos generados pueden ser eficaces frente a algunas variantes del VIH, pero no frente a otras.

Sin embargo, también existen partes del VIH que desempeñan funciones esenciales para su supervivencia y que el virus apenas puede modificar. Esas zonas se conocen como regiones conservadas.

Algunas de ellas están parcialmente ocultas, por ejemplo, bajo una capa de moléculas de azúcar. Por este motivo, es difícil que los anticuerpos las reconozcan.

Ocultar las distracciones para mejorar la respuesta

Para solucionar dicho problema, se propone un cambio de estrategia. En lugar de mostrarle el virus completo al sistema inmunitario, los científicos están modificando las vacunas para «ocultar» las distracciones y obligar a que nuestro organismo se enfoque en los puntos débiles del VIH.

Uno de los estudios presentados en AIDS 2026 fue dirigido por investigadores de EE UU. Los autores modificaron una vacuna experimental eliminando una pequeña parte de la proteína que forma la superficie del VIH (denominada V1).

La idea era evitar que el sistema inmunitario se concentrara demasiado en V1 de modo que respondiera de forma predominante frente a otra región, denominada V2, que podría contribuir a proteger frente al virus.

Los investigadores vacunaron a 24 macacos. La vacuna activó las defensas en las mucosas sin generar inflamaciones perjudiciales. Posteriormente, los autores expusieron a los animales a un virus similar al VIH.

Tras 11 exposiciones, el 85% de los animales que recibieron la vacuna sin V1 permanecían sin infectar, frente al 30% de los que recibieron una vacuna que mantenía esta región. Esto equivale a una eficacia relativa del 80% en este modelo animal.

Los resultados son especialmente interesantes porque una vacuna similar ya había mostrado una eficacia modesta en el ensayo RV144 (véaseLa Noticia del Día 26/10/2009), realizado en Tailandia. Sin embargo, otro ensayo posterior en Sudáfrica, denominado Uhambo (véaseLa Noticia del Día 10/01/2019), no consiguió proteger frente al VIH. Las investigaciones posteriores sugirieron que una respuesta inmunitaria más intensa no siempre es más eficaz: en este caso, la vacuna de Uhambo provocó una reacción inflamatoria mayor, pero menos específica.

Transformar los anticuerpos

Un segundo estudio presentado en la misma sesión de la conferencia se centró en una estrategia diferente. Algunos anticuerpos poco eficaces frente al VIH tienen características similares a otros anticuerpos capaces de neutralizar muchas variantes del virus.

En experimentos realizados en ratones, se consiguió modificar la respuesta de uno de estos anticuerpos para que se dirigiera hacia una zona del VIH denominada V3. Esta zona está protegida por la ya mencionada “capa de azúcares”.

Aunque el estudio aún se encuentra en una fase muy inicial, plantea una posibilidad interesante. Así, en lugar de intentar generar desde cero los anticuerpos más potentes, las vacunas podrían ayudar a transformar determinadas respuestas inmunitarias ya existentes en otras más eficaces.

Esto podría hacer posible uno de los grandes retos de las vacunas frente al VIH: conseguir que el sistema inmunitario genere los denominados anticuerpos ampliamente neutralizantes, capaces de actuar frente a muchas variantes del virus.

Una tercera estrategia, basada en ARN mensajero

Una tercera investigación presentada en AIDS 2026 utilizó una estrategia distinta para estimular la producción de dichos anticuerpos.

El equipo utilizó una vacuna basada en ARN mensajero para conseguir que el organismo produjera una versión concreta de una proteína del VIH. Esta proteína procede de una persona cuyo virus había desencadenado una respuesta de anticuerpos ampliamente neutralizantes.

En el estudio se probó en macacos. Todos los animales vacunados desarrollaron células capaces de iniciar una respuesta similar a la de estos anticuerpos. Posteriormente, cuando los animales fueron expuestos al virus, la vacuna ofreció protección completa en algunos casos y retrasó la infección en la mayoría.

Sin embargo, los investigadores señalan que la respuesta obtenida todavía no es suficientemente amplia como para proteger frente a la gran diversidad de variantes del VIH. Será necesario encontrar la combinación adecuada de anticuerpos capaces de cubrir esa diversidad.

¿Cómo trasladar esto a las personas?

Los resultados de estos estudios resultan prometedores. No obstante, deben interpretarse con cautela. Los tres estudios mencionados se encuentran en fases preclínicas. Es decir, aún no se han probado en personas. Y la experiencia ya nos ha demostrado que una vacuna que funcione en macacos no necesariamente lo va a hacer en humanos.

Además, todavía se desconoce cuánto tiempo podría durar la protección conseguida. Otra incógnita es si estas estrategias serán eficaces cuando se enfrenten a la diversidad de variantes del VIH que circulan en la población.

En el caso de la vacuna que elimina la región V1, ya está previsto un estudio en 96 personas, denominado CLEAR, cuyo inicio está previsto para 2027. Su objetivo principal será evaluar la seguridad y, como objetivo secundario, comprobar si la eliminación de V1 produce señales de eficacia en humanos.

Un largo camino por delante

Los estudios mencionados reflejan que la investigación en vacunas para prevenir el VIH está buscando alternativas para conseguir que el sistema inmunitario responda de manera más precisa.

Por ejemplo, en lugar de limitarse a aumentar la intensidad de la respuesta, algunas estrategias intentan dirigirla hacia las partes del virus que ofrecen más posibilidades de protección.

Estas nuevas investigaciones aportan conocimiento sobre cómo superar algunas de las dificultades que han frenado durante décadas el desarrollo de una vacuna. No obstante, será necesario demostrar primero que las estrategias probadas son seguras y eficaces en las personas.

Desde el punto de vista de la salud pública, una vacuna eficaz frente al VIH podría tener un impacto muy importante, especialmente en lugares donde el acceso continuado a la prevención y a los servicios sanitarios sigue siendo desigual. Pero estos resultados están todavía lejos de traducirse en una vacuna disponible.

Por el momento, la denominada prevención combinada (que incluye herramientas como la PrEP, el uso del preservativo, las pruebas o el tratamiento antirretroviral) sigue siendo fundamental para frenar la pandemia. Quizás estos estudios contribuyan a que finalmente se incluya la vacuna como una herramienta más en la respuesta al VIH.

Fuente: Aidsmap/Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencias: Silva de Castro I, et al (Franchini G presenting). Preclinical data supporting “first in humans” clinical testing of V1-deleted HIV envelope immunogens in the phase-I CLEAR (combined long-term efferocytosis and ADCC responses) HIV vaccine trial. 26th International AIDS Conference, Rio de Janeiro, abstract OAA3003, 2026.

Tarquis Medina M, et al. Redirecting antibody specificity from the gp41 base to the V3-glycan epitope through env-based immunization. 26th International AIDS Conference, Rio de Janeiro, abstract OAA3002, 2026.

Williams W, et al. HIV-1 mRNA-LNP Vaccines containing Clade C CH505 Envelopes Protect Rhesus Macaques from Acquisition of Infection in an Autologous SHIV Challenge Model. 26th International AIDS Conference, Rio de Janeiro, abstract OAA3006LB, 2026.


Nota editorial

Sobre las versiones de esta noticia

El equipo editorial – 29/09/2026

Esta noticia se presenta en una única versión. El texto ha sido adaptado mediante un proceso de mediación editorial para facilitar su comprensión, manteniendo los conceptos necesarios para entender la noticia. No se ha considerado necesario elaborar una segunda versión, ya que la principal dificultad del contenido está relacionada con el uso de terminología específica. En la versión publicada, estos términos se explican a lo largo de la propia redacción.



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