La autotoma de muestras para el cribado de infecciones de transmisión sexual (ITS), VIH y hepatitis virales podría convertirse en una herramienta cada vez más importante dentro de las estrategias de salud pública en España. Así lo plantea un nuevo documento de posicionamiento elaborado por el Ministerio de Sanidad junto con sociedades científicas y organizaciones comunitarias, que defiende su incorporación progresiva como complemento a los modelos asistenciales tradicionales.
La autotoma consiste en que una persona recoge por sí misma una muestra biológica —por ejemplo, de saliva, orina, sangre capilar o mediante un hisopo vaginal, rectal o faríngeo— siguiendo instrucciones estandarizadas. Después, la muestra se envía a un laboratorio para su análisis. Según el documento, la evidencia científica disponible muestra una elevada aceptación de esta estrategia y una precisión diagnóstica comparable a la de las muestras recogidas por profesionales sanitarios en muchos contextos.
El posicionamiento surge en un escenario marcado por el aumento sostenido de varias ITS bacterianas y por la persistencia de diagnósticos tardíos del VIH. En España se notificaron en 2024 más de 41.000 casos de clamidia, más de 37.000 de gonorrea y cerca de 12.000 de sífilis (véase La Noticia del Día 19/06/2026). Además, más de la mitad de los nuevos diagnósticos de VIH continuaron produciéndose de forma tardía.
Una herramienta para reducir barreras
Uno de los principales argumentos a favor de la autotoma es su capacidad para facilitar el acceso a las pruebas diagnósticas. El documento señala que muchas personas encuentran obstáculos para acudir a los servicios sanitarios convencionales debido al estigma, la falta de privacidad, las dificultades geográficas, los horarios incompatibles o determinados trámites administrativos.
La evidencia revisada muestra que la autotoma puede aumentar la participación en los programas de cribado, especialmente entre poblaciones clave como hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, mujeres, personas trans, trabajadores y trabajadoras sexuales, población migrante o personas jóvenes.
Cristina Agustí Benito, investigadora del CEEISCAT y una de las coordinadoras del documento, considera que esta estrategia puede tener un importante impacto comunitario. “La autotoma facilita la descentralización del cribado del VIH y las ITS. Diversifica la oferta de pruebas y aumenta el acceso al diagnóstico eliminando barreras administrativas, de estigma o relacionadas con el acceso a los servicios. Esto puede tener un impacto especialmente significativo en los grupos de población más vulnerables”, explica.
Agustí también destaca que los centros comunitarios ya desempeñan un papel fundamental en este ámbito. “Los centros comunitarios ya son espacios seguros donde se realizan pruebas rápidas. Además, pueden establecer circuitos coordinados con el sistema sanitario, como ya ocurre en Barcelona con experiencias comuntarias como la del CJAS o el PrEP Point, para ofrecer también el cribado de ITS mediante autotoma”, añade.
Experiencias que ya funcionan en España
El documento recoge varios proyectos desarrollados en España durante los últimos años que han permitido evaluar la viabilidad de esta estrategia. Entre ellos destacan los programas TESTATE, centrados en el cribado online de VIH, hepatitis C e ITS mediante autotoma.
Los resultados han sido prometedores. En algunos estudios se observaron niveles de concordancia superiores al 94% entre las muestras recogidas por las propias personas y las obtenidas por profesionales sanitarios. En el caso del proyecto TESTATE VIH, todos los casos diagnosticados lograron vincularse posteriormente a la atención especializada.
Además, los programas piloto han mostrado altos niveles de satisfacción y aceptación entre quienes participaron. En determinadas experiencias, más del 98% de las personas afirmaron que recomendarían este tipo de estrategia a otras personas.
La autotoma también se ha incorporado en otros ámbitos sanitarios. El documento destaca su creciente utilización en programas de cribado del cáncer de cuello uterino mediante la detección del virus del papiloma humano (VPH), donde ha contribuido a aumentar la participación, especialmente en mujeres que encuentran mayores dificultades para acceder a los circuitos convencionales.
Beneficios, pero también desafíos
Los autores subrayan que la autotoma no debe entenderse como un sustituto completo de la atención sanitaria presencial. Por el contrario, proponen integrarla dentro de circuitos asistenciales bien definidos que garanticen la calidad diagnóstica y el seguimiento de las personas con resultados positivos.
Entre los retos identificados figuran la correcta conservación y transporte de las muestras, la trazabilidad de los procesos, la necesidad de proporcionar instrucciones comprensibles y el aseguramiento de una adecuada vinculación a la atención sanitaria tras un diagnóstico positivo. También se señala la importancia de evitar que la brecha digital o las diferencias en alfabetización en salud generen nuevas desigualdades.
El documento advierte además de que la facilidad de acceso a las pruebas no debe conducir a estrategias de cribado indiscriminadas o alejadas de los criterios de salud pública, ya que ello podría generar efectos no deseados como sobrediagnósticos, pruebas innecesarias o una interpretación incorrecta de los resultados.
Hacia un modelo más accesible y centrado en la persona
El grupo de trabajo concluye que la autotoma representa una oportunidad para avanzar hacia un modelo de cribado más accesible, equitativo y centrado en la persona. Por ello, recomienda su incorporación progresiva al Sistema Nacional de Salud, especialmente en programas dirigidos a poblaciones con mayor vulnerabilidad o con dificultades para acceder a los servicios sanitarios convencionales.
Los autores consideran que el éxito de esta estrategia dependerá de la colaboración entre administraciones sanitarias, profesionales de la salud, laboratorios y organizaciones comunitarias. Si estas condiciones se cumplen, la autotoma podría convertirse en una herramienta relevante para mejorar el diagnóstico precoz y contribuir al control del VIH, las ITS y las hepatitis virales en España.
Fuente: Ministerio de Sanidad / Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencia: Ministerio de Sanidad; Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC-GEITS, GESIDA y GEHEP); Sociedad Española de Epidemiología (SEE); Coordinadora Estatal de VIH y Sida (CESIDA); Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA). Documento de posicionamiento sobre la autotoma.
Nota editorial
Sobre las versiones de esta noticia
El equipo editorial – 23/06/2026
Esta noticia se publica en una única versión. Aunque aborda conceptos propios de la salud pública y de la organización de los programas de prevención, el tema central resulta fácilmente comprensible para la mayoría de las personas lectoras: cómo facilitar el acceso a las pruebas del VIH, las infecciones de transmisión sexual (ITS) y las hepatitis virales.
La complejidad del texto deriva principalmente del uso de términos técnicos normalizados —como autotoma, cribado o poblaciones clave— que forman parte del lenguaje habitual utilizado por las autoridades sanitarias, las sociedades científicas y los organismos internacionales. Por este motivo, el equipo editorial ha optado por mantener estos conceptos, explicándolos dentro del contexto de la noticia para preservar la precisión informativa.
Tras la evaluación editorial realizada, se consideró que una segunda versión resumida o adaptada aportaría un valor limitado para la comprensión del contenido. Por ello, se ha decidido publicar una única versión contextualizada que combina rigor científico, claridad informativa y accesibilidad para el público general.
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