Las infecciones de transmisión sexual (ITS) continúan aumentando en España y en buena parte de Europa. Ante esta situación, el Ministerio de Sanidad ha presentado la Hoja de Ruta 2026-2030 para la respuesta a las infecciones de transmisión sexual, un documento que pretende reforzar las medidas de salud pública destinadas a prevenir nuevas infecciones, mejorar el diagnóstico precoz y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
La hoja de ruta surge como respuesta a las recomendaciones emitidas por el Comité de Seguridad Sanitaria de la Comisión Europea en 2024. Además, se integra en el marco del Plan Estratégico para la Prevención y Control de la Infección por el VIH y las ITS en España 2021-2030. Su objetivo es coordinar actuaciones que permitan afrontar un fenómeno que preocupa cada vez más a las autoridades sanitarias: el incremento sostenido de las ITS bacterianas y la aparición de nuevos retos relacionados con la vigilancia epidemiológica, las resistencias antimicrobianas y la equidad en el acceso a la atención sanitaria.
España afronta un aumento sostenido de las ITS
Los datos recogidos en la hoja de ruta muestran que las ITS bacterianas han alcanzado en Europa sus niveles más elevados de la última década. En España, durante 2024 se notificaron más de 93.000 episodios de sífilis, gonorrea, clamidia y linfogranuloma venéreo.
Las tasas de gonorrea aumentaron un 28,9% entre 2020 y 2024. La sífilis creció un 19,4% entre 2021 y 2024. La clamidia aumentó un 19,6% entre 2016 y 2024.
El documento señala que España se encuentra entre los países de la Unión Europea con una mayor afectación por estas infecciones. Aunque la mayor parte de los diagnósticos se producen en hombres adultos jóvenes, también preocupa el aumento observado entre mujeres jóvenes y otros grupos de población.
Sanidad reconoce que las causas de este incremento no pueden atribuirse a un único factor. Entre las posibles explicaciones figuran cambios en los comportamientos sexuales, modificaciones en las redes de contacto, una mayor realización de pruebas diagnósticas y la mejora de los sistemas de vigilancia epidemiológica. Por ello, la hoja de ruta apuesta por una respuesta basada en la evidencia científica y no en interpretaciones simplistas o moralizantes.
Mejorar la vigilancia y facilitar el diagnóstico precoz
Uno de los principales ejes del documento es el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia epidemiológica. Entre las medidas previstas figura la actualización de los protocolos de vigilancia, la mejora de la calidad y rapidez de la notificación de casos y la incorporación de nuevas variables que permitan comprender mejor cómo evolucionan las ITS en diferentes grupos de población.
La estrategia también presta especial atención a la gonorrea resistente a antibióticos. El Ministerio considera prioritario reforzar la vigilancia de las resistencias antimicrobianas para detectar de forma temprana la aparición de cepas que puedan comprometer la eficacia de los tratamientos disponibles.
En paralelo, la hoja de ruta plantea ampliar el acceso al diagnóstico precoz. Entre las medidas previstas destacan el impulso de la capacidad diagnóstica en Atención Primaria, la incorporación de sistemas de autotoma de muestras para ITS y el desarrollo de nuevas recomendaciones de cribado.
El documento también aborda la preparación frente a futuros brotes. Para ello prevé mejorar los mecanismos de alerta temprana, reforzar la coordinación entre instituciones y realizar ejercicios de simulación que permitan ensayar la respuesta ante situaciones como la aparición de gonorrea multirresistente u otras amenazas emergentes relacionadas con la salud sexual.
Educación sexual, prevención y acceso a la atención
La hoja de ruta subraya que la prevención sigue siendo una de las herramientas más eficaces para reducir la transmisión de las ITS. Por ello, plantea mantener y ampliar las campañas de sensibilización dirigidas a la población general y a los grupos más afectados, así como reforzar las actuaciones específicas con jóvenes y adolescentes.
Entre las medidas previstas figura el desarrollo de iniciativas de educación sexual en colaboración con el sistema educativo, la difusión de información basada en evidencia científica y la promoción de prácticas sexuales más seguras.
El documento destaca especialmente la importancia del preservativo como herramienta de prevención. En este contexto, recuerda que el Ministerio trabaja en la financiación de preservativos para jóvenes de entre 16 y 22 años.
Asimismo, la estrategia contempla mejorar el acceso a la profilaxis preexposición frente al VIH (PrEP), impulsar la vacunación frente a infecciones prevenibles relacionadas con la salud sexual —como el virus del papiloma humano, las hepatitis A y B o la mpox— y facilitar el acceso a pruebas diagnósticas tanto en entornos sanitarios como comunitarios.
Reducir el estigma y reforzar la coordinación institucional
La hoja de ruta reconoce que el estigma y la discriminación continúan siendo obstáculos para la prevención, el diagnóstico y el acceso a los servicios sanitarios. Por ello, incorpora de forma explícita una perspectiva de derechos inspirada en la experiencia acumulada por el Pacto Social por la No Discriminación y la Igualdad de Trato asociada al VIH.
El Ministerio plantea reforzar la colaboración con organizaciones comunitarias, sociedades científicas, administraciones públicas y otros actores sociales. El objetivo es promover una comunicación libre de estigma y garantizar que las personas puedan acceder a información, pruebas diagnósticas y tratamiento sin temor a sufrir discriminación.
La estrategia también busca mejorar la coordinación entre comunidades autónomas, servicios asistenciales, organismos de salud pública y entidades sociales. Según el documento, la respuesta al aumento de las ITS requiere una actuación sostenida que combine vigilancia epidemiológica, prevención, educación sexual, acceso equitativo a los servicios sanitarios e investigación.
Más allá de las medidas concretas, la Hoja de Ruta 2026-2030 refleja un cambio de enfoque. El aumento de las ITS deja de interpretarse únicamente como una cuestión de conductas individuales para abordarse como un desafío de salud pública que requiere respuestas estructurales, coordinadas y sostenidas en el tiempo.
Fuente: Elaboración propia (gTt-VIH) / Ministerio de Sanidad
Referencia: Ministerio de Sanidad. Informe de situación y respuesta a las infecciones de transmisión sexual en España. Hoja de Ruta 2026-2030. División de Control de VIH, ITS, hepatitis virales y tuberculosis. 2026.
Nota editorial
Sobre las versiones de esta noticiaEl equipo editorial – 19/06/2026
Esta noticia se publica en una única versión.
Aunque aborda cuestiones técnicas relacionadas con la vigilancia epidemiológica, la prevención, el diagnóstico y la organización de la respuesta sanitaria frente a las infecciones de transmisión sexual (ITS), se ha trabajado mediante mediación editorial y lenguaje claro para facilitar su comprensión sin perder precisión.
La información presentada forma parte de una estrategia de salud pública y requiere explicar medidas institucionales, sistemas de vigilancia, programas de prevención y actuaciones sanitarias que no pueden simplificarse sin riesgo de perder elementos importantes para su correcta interpretación.
Por este motivo, se ha optado por una única versión que combina rigor informativo, contextualización y accesibilidad, con el objetivo de ayudar a comprender tanto la evolución reciente de las ITS como las acciones que propone el Ministerio de Sanidad para responder a este desafío de salud pública.
Suscríbete a nuestros boletines
Utiliza este formulario para suscribirte a nuestros boletines. Si tienes cualquier problema ponte en contacto con nosotros.
Al continuar, confirmas que has leído el aviso legal y aceptas la política de privacidad.



