España aprueba el primer protocolo nacional para trasplantes de órganos entre personas con el VIH

El documento establece las condiciones para que órganos procedentes de personas con el VIH puedan trasplantarse a otras personas con la misma infección dentro del Sistema Nacional de Salud

Juanse Hernández
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La Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha aprobado el primer Protocolo Nacional para la realización de trasplantes de órganos sólidos entre personas con el VIH. El documento establece los criterios de seguridad, seguimiento y evaluación que permitirán incorporar esta práctica de forma homogénea en todo el país.

La medida supone un nuevo paso en la evolución de la atención sanitaria a las personas con el VIH. Durante décadas, la infección fue considerada una contraindicación para la donación y el trasplante de órganos. Sin embargo, los avances del tratamiento antirretroviral y la evidencia acumulada en los últimos años han transformado este escenario. Hoy, las personas con el VIH pueden acceder a programas de trasplante con resultados comparables a los observados en la población general cuando la infección está adecuadamente controlada.

Del levantamiento de la prohibición al desarrollo de un protocolo nacional

El punto de partida de este cambio fue la aprobación de la Orden SND/697/2025. Esta norma derogó una prohibición vigente desde 1987 que impedía utilizar órganos procedentes de personas con el VIH para fines terapéuticos.

Aquella prohibición se estableció en un contexto muy diferente al actual. En aquel momento, el VIH era una infección potencialmente mortal y todavía no existían tratamientos eficaces. Cuatro décadas después, la situación clínica ha cambiado radicalmente. Las personas con el VIH que reciben tratamiento pueden alcanzar una esperanza de vida cercana a la de la población general y beneficiarse de procedimientos complejos, incluido el trasplante de órganos.

La nueva normativa abrió la puerta a la utilización de órganos procedentes de personas con el VIH. Además, encargó a la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) el desarrollo de mecanismos específicos de gestión del riesgo y seguimiento. El protocolo ahora aprobado da cumplimiento a ese mandato. También crea un marco común para todo el Sistema Nacional de Salud.

Una práctica respaldada por la evidencia científica

El protocolo no introduce una estrategia experimental. Al contrario, se apoya en más de una década de experiencia internacional y en un número creciente de estudios que han evaluado la seguridad de los trasplantes entre personas con el VIH.

La experiencia pionera comenzó en Sudáfrica en 2008 con los primeros trasplantes renales entre personas con el VIH. Posteriormente, Estados Unidos desarrolló programas específicos tras la aprobación de la HIV Organ Policy Equity Act (HOPE Act). Desde entonces ha acumulado la mayor experiencia mundial en este ámbito.

Los estudios realizados muestran resultados muy favorables. En el trasplante renal, la evolución de los receptores con el VIH es comparable a la observada cuando el órgano procede de una persona sin la infección. Las tasas de supervivencia de pacientes e injertos, el riesgo de rechazo y la evolución virológica han demostrado ser similares en ambos escenarios.

Esta evidencia llevó a las autoridades estadounidenses a autorizar en 2024 la realización rutinaria de trasplantes de riñón e hígado entre personas con el VIH fuera del ámbito estrictamente investigador. El protocolo español toma como referencia principal esa experiencia internacional y los resultados publicados hasta la fecha.

Qué requisitos deberán cumplirse

El documento establece criterios específicos para garantizar la seguridad de los procedimientos.

Los centros participantes deberán contar con experiencia acreditada en trasplante y en el manejo de personas con el VIH. También deberán disponer de equipos multidisciplinares especializados y comprometerse a registrar y comunicar los resultados obtenidos.

Las personas receptoras deberán tener la infección controlada mediante tratamiento antirretroviral. Además, tendrán que mantener una carga viral indetectable de forma estable y presentar un nivel adecuado de linfocitos CD4. Tampoco podrán tener infecciones oportunistas activas ni otras condiciones que contraindiquen el trasplante.

Será necesario, asimismo, firmar un consentimiento informado específico después de recibir información detallada sobre esta opción terapéutica.

El protocolo regula también la evaluación de los donantes con el VIH, los procedimientos de seguimiento clínico y la monitorización de los resultados a largo plazo. El objetivo es garantizar la máxima seguridad para todas las personas implicadas.

Más oportunidades de trasplante y mayor equidad

La principal consecuencia práctica de esta medida es la ampliación del número de órganos potencialmente disponibles para personas con el VIH que se encuentran en lista de espera.

Al permitir que órganos procedentes de personas con la misma infección puedan utilizarse para trasplante, aumentan las posibilidades de acceso a este tratamiento. Además, se aprovechan recursos que anteriormente quedaban excluidos del sistema.

Más allá de su impacto clínico, la aprobación del protocolo tiene un importante valor simbólico y sanitario. Refleja el reconocimiento de que las personas con el VIH pueden participar plenamente en los programas de donación y trasplante. Pueden hacerlo tanto como receptoras como potenciales donantes. Todo ello sobre la base de criterios científicos y no de restricciones heredadas de etapas anteriores de la epidemia.

La adopción del protocolo consolida un cambio histórico en la atención a las personas con el VIH. La medida cuenta con el respaldo de la ONT, las sociedades científicas implicadas y la División de Control del VIH del Ministerio de Sanidad. Además, abre una nueva etapa en la integración de este colectivo dentro de los programas de trasplante en España.

Fuente: Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencia: Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Protocolo Nacional de Trasplante de Órganos entre Personas con Infección por el VIH (mayo de 2026).


Nota editorial

Sobre las versiones de esta noticia

El equipo editorial – 10/06/2026

Esta noticia se ofrece en dos versiones para facilitar el acceso a la información a diferentes perfiles de lectores.

La versión principal desarrolla el contenido completo del nuevo protocolo nacional que regula los trasplantes de órganos entre personas con VIH, incluyendo el contexto histórico, la evidencia científica que respalda esta práctica y sus implicaciones para el sistema sanitario.

La versión resumida utiliza un lenguaje más directo y una estructura más sencilla para facilitar la comprensión de los aspectos más importantes de la noticia.

Ambas versiones contienen la misma información esencial y han sido elaboradas siguiendo los criterios de calidad, rigor científico y accesibilidad informativa de La Noticia del Día.



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