Dos carteles adyacentes presentados en el X Congreso Internacional sobre Terapia Farmacológica en la Infección por VIH (HIV10), celebrado recientemente en Glasgow [Escocia, Reino Unido], examinaron el hábito de fumar en las personas con VIH y su consecuencia más común, que no es el infarto de miocardio o el cáncer de pulmón sino la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que consiste en un espectro de trastornos respiratorios, que puede empezar con la denominada ‘tos del fumador’ persistente pero que puede acabar con la aparición de un enfisema (una degeneración del tejido pulmonar que, con frecuencia, resulta letal).