Un equipo de investigadoras del Centro Nacional de Microbiología (CNM) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha identificado que las personas con el VIH mantienen alteraciones moleculares detectables en sangre semanas después de haber superado una infección por SARS-CoV-2.
En concreto, los resultados muestran cambios en la expresión de microARN (miRNA), pequeñas moléculas reguladoras que controlan la actividad de múltiples genes. Estos hallazgos sugieren la existencia de una huella epigenética persistente tras la COVID-19 en esta población.
Una señal molecular que persiste tras la infección
La investigación, publicada en Journal of Infection and Public Health, analizó muestras de plasma de 20 personas con el VIH que habían pasado la COVID-19 al menos cuatro semanas antes. Estos datos se compararon con los de 18 personas con el VIH sin antecedente de infección por SARS-CoV-2.
Todas las personas participantes presentaban supresión virológica y buen estado inmunológico. Esto permite aislar mejor el efecto específico del coronavirus sobre el sistema biológico.
Los resultados identificaron un total de 35 microARN con expresión significativamente alterada entre ambos grupos.
Estos cambios no son neutros desde el punto de vista biológico. Los microARN detectados regulan más de 400 genes implicados en rutas celulares clave. Muchas de estas rutas están relacionadas con neurodegeneración, señalización intracelular, enfermedades cardiovasculares y cáncer.
MicroARN como posibles biomarcadores del pasado infeccioso
Entre los hallazgos más relevantes destaca el papel de determinados microARN como posibles biomarcadores de infección previa por SARS-CoV-2.
En particular, el miR-374b-5p mostró una elevada capacidad para discriminar entre personas con y sin infección previa. Su precisión supera el 90%.
Este tipo de marcadores podría tener utilidad en el futuro. Permitirían identificar secuelas biológicas incluso cuando la infección ya se ha resuelto clínicamente y mejorar el seguimiento de estas personas.
Una respuesta biológica dinámica tras la COVID-19
Además, uno de los microARN analizados (miR-181a-2-3p) mostró una relación con el tiempo transcurrido desde la infección.
Este dato sugiere que algunos cambios moleculares evolucionan durante la fase de recuperación. No se trata, por tanto, de una alteración estática.
Este comportamiento refuerza una idea clave. La respuesta inmunológica tras la COVID-19 en personas con el VIH no finaliza con la resolución clínica de la infección. Puede mantenerse activa durante semanas o meses.
Posible base biológica del COVID persistente en el VIH
Desde el punto de vista clínico, estos resultados aportan una posible base biológica a la mayor vulnerabilidad observada en personas con el VIH frente a las secuelas post-COVID.
Estudios previos ya habían descrito una mayor frecuencia de síntomas persistentes. Estos son especialmente de tipo neurológico en esta población.
En este contexto, la identificación de alteraciones en rutas relacionadas con enfermedades neurodegenerativas refuerza la hipótesis de un impacto más allá de la fase aguda. Este efecto podría aparecer incluso en casos leves.
Una línea de investigación emergente
Los autores plantean que esta huella epigenética podría estar relacionada con la condición post-COVID o COVID persistente.
Sin embargo, subrayan que se necesitan estudios longitudinales con mayor número de participantes. Estos estudios serán clave para confirmar la relación y evaluar su relevancia clínica a medio y largo plazo.
El trabajo presenta algunas limitaciones. Entre ellas destacan el tamaño reducido de la muestra y la ausencia de seguimiento longitudinal en los mismos pacientes.
Aun así, su principal aportación es clara. Abre una línea de investigación aún poco explorada: la interacción entre VIH y SARS-CoV-2 a nivel epigenético.
Una señal que invita a repensar el seguimiento clínico
En conjunto, los resultados sugieren que, en personas con el VIH, la infección por SARS-CoV-2 no solo produce un impacto transitorio. Puede dejar una señal molecular persistente que afecta a múltiples sistemas biológicos.
Este hallazgo refuerza la necesidad de un seguimiento clínico a largo plazo. También plantea el potencial uso de los microARN como herramientas para comprender y monitorizar las secuelas de la COVID-19 en esta población.
Fuente: Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencia: Grande-García S, Llamas-Adán M, Crespo-Bermejo C, Lara-Aguilar V, et al.; Multidisciplinary HIV/Hepatitis Viral Coinfection Group (COVIHEP) and of the CoRIS cohort. Beyond COVID-19 in people with HIV: Specific miRNA expression profile persist after SARS-CoV-2 clearance. J Infect Public Health. 2026 Mar;19(3):103108. doi: 10.1016/j.jiph.2025.103108. Epub 2025 Dec 13. Erratum in: J Infect Public Health. 2026 Apr;19(4):103167. doi: 10.1016/j.jiph.2026.103167. PMID: 41456474.
Nota editorial
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El equipo editorial – 21/04/2026
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