IAS 2023: Nuevos hallazgos sobre pitavastatina en la prevención de eventos cardiovasculares en personas con el VIH

Francesc Martínez
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Un estudio revela un efecto protector del fármaco en personas con el VIH que a las que priori no se les prescribirían estatinas, lo que suscita el debate de cómo aplicar este descubrimiento a la práctica clínica

En el marco de la XII Conferencia de la Sociedad Internacional del Sida sobre la Ciencia del VIH (IAS 2023), celebrada la semana pasada en Brisbane (Australia), se han presentado nuevos datos sobre el fármaco contra el colesterol pitavastatina en la prevención de los eventos cardiovasculares graves en personas con el VIH a las que normalmente no se les recetaría una estatina. En la línea de los anteriores resultados publicados (véase La Noticia del Día 18/04/2023), pitavastatina prevendría sobre todo los eventos cardiovasculares graves.

El estudio REPRIEVE (véase La Noticia del Día 05/06/2015), evaluó el uso del fármaco hipolipemiante pitavastatina para reducir el riesgo cardiovascular en personas con el VIH de entre 40 y 75 años en las cuales dicho riesgo había sido clasificado como bajo o moderado. Se trata del mayor estudio de intervención (no observacional) y distribución aleatoria realizado en el campo del VIH hasta la fecha. Durante su tiempo de duración ha contado con la participación de casi 8.000 personas de 12 países de América, Europa, África y Asia. Un tercio de los participantes eran mujeres.

Las personas no tenían un historial clínico de enfermedad cardiovascular aterosclerótica y sus niveles de lípidos y comorbilidades indicaban que su riesgo cardiovascular era moderado o bajo. Por ello, se trataba de una población sin, a priori, criterios para tomar fármacos para regular los niveles de colesterol. En todo caso, dado el mayor riesgo cardiovascular por causa del VIH evidenciado en numerosos estudios (véase La Noticia del Día 04/11/2022), los autores del estudio optaron por evaluar el uso del hipolipemiante en un grupo de personas sin criterios de prescripción. Ello también permitió comparar la intervención con placebo sin que tuvieran lugar –en un principio– problemas éticos.

Los participantes fueron distribuidos de forma aleatoria para recibir una píldora de pitavastatina o placebo una vez al día. Durante el seguimiento se monitorizaron eventos cardiovasculares graves (infarto de miocardio, ictus, angina inestable, enfermedad arterial periférica, procedimientos de revascularización [baipás coronario, stents, etc.]) o muerte por causas cardiovasculares. También se monitorizaron efectos secundarios e interacciones de pitavastatina a pesar de que se trata de un medicamento, en general, seguro y compatible con los antirretrovirales.

Tras unos 5 años de seguimiento, los niveles de adherencia fueron excelentes. Los niveles de colesterol LDL (denominado colesterol “malo”) fueron similares entre todos los participantes al inicio, pero el uso de pitavastatina logró reducirlos en un 30% de forma duradera.

Las tasas de eventos cardiovasculares graves fueron de 4,8 casos por cada 1.000 persona-años de seguimiento en personas con pitavastatina y de 7,3 casos por cada 1.000 persona-años de seguimiento en personas con placebo. Ello significó que la tasa de eventos cardiovasculares graves fue un 35% inferior en el grupo con pitavastatina. La tasa del evento compuesto formado por eventos cardiovasculares y muerte por cualquier causa fue un 20% inferior en el grupo con pitavastatina.

En comparación con el estudio JUPITER, realizado en población general sin el VIH, pero de mayor edad y con rosuvastatina como hipolipemiante –donde se registró una reducción de eventos cardiovasculares graves del 44%– REPRIEVE obtuvo una reducción superior al 30% previsto en la estimación llevada a cabo por los investigadores antes del estudio.

En número de personas a tratar para prevenir un evento cardiovascular grave en las personas con el VIH de REPRIEVE se estableció en 106, algo superior a JUPITER (donde era de alrededor de 53). Sin embargo, en subgrupos de personas con el VIH y mayor riesgo cardiovascular dicho número se redujo rápidamente.

El tamaño del efecto preventivo de pitavastatina fue consistente en los diversos subgrupos de personas con el VIH, sin diferencias por razón de sexo u origen étnico. Incluso se observó un efecto preventivo notable en personas con bajos niveles de colesterol LDL al inicio, lo que indicaría que la eficacia preventiva estaría mediada por algo más que por el impacto sobre los niveles de colesterol LDL.

El uso de pitavastatina resultó seguro y fue bien tolerado en el estudio, con un perfil de efectos adversos similar al observado en la población general. Los eventos adversos graves fueron poco frecuentes y similares en los grupos con placebo y pitavastatina (de alrededor del 4%).

Los autores del estudio apuntan a que dicha investigación debería conllevar cambios en cómo las guías de práctica clínica manejan la prevención de los eventos cardiovasculares graves en personas con el VIH. En todo caso, además de contemplar la inclusión de hipolipemiantes tales como pitavastatina, es importante ahondar en la prevención de factores de riesgo modificables tales como el tabaquismo, uso de drogas, obesidad o el consumo de alcohol.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt-VIH).

Referencias: Grinspoon SK et al. Key REPRIEVE results and the utility of statins among people living with HIV: What have we learned? 12th IAS Conference on HIV Science, Brisbane, symposium SY06, 2023.

Grinspoon S et al. Pitavastatin to prevent cardiovascular disease in HIV infection. The New England Journal of Medicine, online ahead of print, 24 July 2023. DOI: https://doi.org/10.1056/NEJMoa2304146

Freiberg MS HIV and cardiovascular disease — an ounce of prevention. The New England Journal of Medicine, online ahead of print, 24 July 2023. DOI: https://doi.org/10.1056/NEJMe2306782

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