Primeros datos de seguridad en humanos de una técnica de edición genética para controlar la infección por el VIH

Francesc Martínez
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No se observaron efectos adversos graves en ninguna de las 3 personas con el VIH que la han recibido hasta la fecha

Un estudio presentado en el encuentro anual de la Sociedad Europea para las Terapias Genéticas y Celulares, celebrado recientemente en Bruselas (Bélgica,) ha evidenciado que una terapia de edición genética -basada en la técnica CRISPR Cas-9- no se habría asociado a eventos adversos graves en los tres primeros participantes que habrían recibido dicha terapia. La presentación, no obstante, no aportó datos de eficacia, que probablemente aún tardarán tiempo en llegar.

El tratamiento antirretroviral logra la supresión de la replicación del VIH en las células infectadas, pero su interrupción, dado que existe material genético viral alojado en el núcleo de las células infectadas, supone la vuelta a la replicación del VIH. Dicha latencia en el núcleo impide la curación de la infección, que hasta ahora solo se ha producido en personas que han recibido un trasplante de células madre para tratar un cáncer hematológico.

Estas curaciones –junto al desarrollo durante los últimos años de la técnica de edición genética CRISPR Cas-9 (véase La Noticia del Día 17/12/2021)– constituyeron la base que llevó hace unos meses (véase La Noticia del Día 31/05/2023) a un equipo de investigadores tiempo atrás a diseñar una estrategia que combinaba 2 técnicas basadas en CRISPR Cas-9: una para eliminar el correceptor CCR5 –utilizado por el VIH para infectar nuevas células– y la otra encaminada a eliminar el material genético del VIH integrado en el núcleo de las células infectadas. Dicha técnica evidenció resultados prometedores en ratones y más recientemente en macacos (véase La Noticia del Día 06/10/2023).

Los autores del presente ensayo clínico de fase Ib utilizaron la terapia basada en CRISPR Cas-9 conocida como EBT-101, dirigida a tres regiones distintas del VIH integrado en el genoma, que se administra por infusión venosa y utiliza como vector un adenovirus. Los criterios de inclusión fueron tener el VIH, seguir terapia antirretroviral y tener carga viral indetectable de forma estable.

La primera persona recibió ya una primera dosis hace un año y en el presente encuentro se aportaron los datos de seguridad de los primeros 3 participantes.

Los primeros resultados indican que EBT-101 no presentó efectos adversos graves ni toxicidades que limitaran la dosis administrada. Solo se registraron cuatro eventos de efectos secundario -todos ellos leves- posiblemente relacionados con la terapia génica (todos ellos finalmente resueltos). Dos de los participantes experimentaron elevaciones transitorias de las enzimas hepáticas. Ninguno de los 3 participantes abandonó el estudio.

EBT-101 se detectó en las muestras sanguíneas de todos los participantes cuatro semanas después de recibir la dosis única intravenosa. Los investigadores no hallaron evidencias de transmisión del vector genético (el adenovirus) entre tejidos, como mínimo entre los tejidos genitales masculinos, que fue la información aportada en la presentación. Este hecho abre las puertas a investigar una dosis más elevada en los siguientes seis participantes, un extremo que tendrá lugar a finales de este año.

Los participantes del estudio serán seguidos hasta 48 semanas después de la dosis de EBT-101 y a partir de la semana 12 se producirá una interrupción estructurada del tratamiento antirretroviral para comprobar la eficacia de la intervención evaluada. De hecho, el primero de los participantes ya habría sobrepasado la fase de interrupción del tratamiento, pero los investigadores no aportaron información al respecto que pudiera hacer vislumbrar cuál podría ser la eficacia de la terapia génica analizada en el estudio.

Aunque estos resultados de seguridad resultan prometedores, todavía es muy pronto para saber cómo va a funcionar esta técnica. La compañía propietaria de la técnica ha anunciado que en 2024 aportará nuevos datos al respecto. Si fueran de eficacia ya se podría establecer una primera aproximación al potencial de EBT-101 en el tratamiento de la infección por el VIH, pero el camino es -incluso en el mejor de los casos- largo.

Para poder llegar al mercado, el fármaco deberá evidenciar eficacia y seguridad en un amplio número de personas con el VIH. Además, se vislumbra un escollo importante: las técnicas de edición genética actualmente comercializadas son extremadamente caras y a dichos precios ninguna estrategia para el tratamiento del VIH alcanzará niveles de coste-efectividad aceptables para los sistemas sanitarios públicos.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencias: Presti R et al. First-in-human trial of systemic CRISPR-Cas9 multiplex gene therapy for functional cure of HIV. European Society for Gene & Cell Therapy. Brussels, abstract OR31, 2023.

Excision BioTherapeutics. Excision BioTherapeutics presents positive interim clinical data from ongoing phase 1/2 trial of EBT-101 for the treatment of HIV at ESGCT 30th annual congress. Press release, 25 October 23.

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