Las organizaciones comunitarias ayudan a detectar las desigualdades en el acceso a la prevención del VIH y a buscar soluciones. Así lo muestra el balance del proyecto SCOPE, impulsado por el European AIDS Treatment Group (EATG) entre noviembre de 2024 y junio de 2026 en Europa y Asia Central. El proyecto ha reunido a activistas, profesionales y entidades sociales para compartir conocimientos y ajustar los servicios a las necesidades de las personas. También ha buscado que la experiencia de las comunidades se tenga en cuenta al diseñar las políticas de salud.
La prevención combinada incluye herramientas como la profilaxis preexposición (PrEP), la profilaxis posexposición (PEP), los preservativos, las pruebas del VIH y las medidas de reducción de daños. Sin embargo, que estas herramientas existan no significa que todas las personas puedan acceder a ellas. El estigma, los trámites, las barreras lingüísticas y la falta de servicios adecuados siguen siendo obstáculos. Estos problemas afectan sobre todo a quienes tienen más dificultades para recibir atención.
Aprender de otras comunidades para mejorar los servicios
La formación y el intercambio de conocimientos han sido dos ejes de SCOPE. En 2025 se celebraron encuentros sobre nuevas herramientas para prevenir el VIH, acceso justo a los servicios e investigación en comunidades trans. También se trataron las lagunas de conocimiento sobre la salud sexual de las mujeres trans.
Durante un taller en Berlín, representantes de Europa y Asia Central compartieron experiencias sobre cómo ofrecer una atención centrada en las personas. El proyecto también facilitó visitas de aprendizaje a otras entidades. Una de ellas fue Metzineres, una organización española que trabaja en reducción de daños con perspectiva de género.
El intercambio también abordó el chemsex, es decir, el consumo intencionado de ciertas sustancias psicoactivas para facilitar, intensificar o prolongar las relaciones sexuales. En una conferencia internacional celebrada en Bélgica, activistas compartieron conocimientos sobre sus aspectos sociales y psicológicos. También hablaron de la importancia de ofrecer apoyo sin juzgar a las personas. Estas experiencias pusieron de relieve el valor de la confianza y del apoyo comunitario para atender distintas necesidades.
Información adaptada a las realidades locales
SCOPE concedió cuatro ayudas para crear o adaptar materiales informativos desde las propias comunidades. En Chipre, según el balance del proyecto, la acción comunitaria contribuyó a que se ofreciera PrEP gratuita en 2025. También ayudó a crear un punto de apoyo para facilitar el inicio y la continuidad de su uso. Además, se elaboró una guía en griego, inglés, turco y francés para que más personas pudieran acceder a la información.
En Armenia, una entidad comunitaria elaboró una guía dirigida, entre otros grupos, a personas trans y personas que ejercen trabajo sexual. Incluye información sobre PrEP, PEP, preservativos, reducción de daños, indetectable es igual a intransmisible (I=I) y derechos legales. Según EATG, las primeras valoraciones apuntan a que las personas entienden mejor las opciones para prevenir el VIH y confían más en los servicios. Sin embargo, no se ha medido si la guía mejora el acceso real a la prevención o reduce las nuevas infecciones.
Otras iniciativas adaptaron materiales sobre prácticas de inyección más seguras, hepatitis C, jeringuillas y naloxona para comunidades de Francia, Portugal y Polonia. En Turquía, se revisó un recurso ilustrado sobre tratamiento antirretroviral para facilitar su lectura. Estas experiencias muestran que no basta con traducir la información sobre salud. También es necesario tener en cuenta el entorno social y los servicios a los que puede acudir cada persona.
Las organizaciones identifican barreras que persisten en los servicios
SCOPE también promovió una evaluación comunitaria de la prevención combinada en ocho países: Italia, Armenia, Suecia, Eslovenia, Irlanda, Croacia, Turquía y España. Las organizaciones participantes usaron una lista de comprobación para revisar su trabajo. También examinaron las barreras de acceso a los servicios en sus países.
El informe, publicado en mayo de 2026, encontró diferencias entre los servicios que existen sobre el papel y los que las personas pueden utilizar en la práctica. Las organizaciones señalaron trámites difíciles, diferencias entre territorios, esperas, estigma y problemas de coordinación entre los servicios comunitarios y sanitarios.
En España, las entidades participantes señalaron diferencias territoriales y problemas para derivar a las personas desde las organizaciones comunitarias a los servicios sanitarios. El informe también describió el trabajo de Apoyo Positivo para acompañar a las personas y ayudarlas a recibir atención. Además, destacó la necesidad de una relación más estable entre las entidades y los servicios de salud. Estas observaciones proceden de las organizaciones participantes y no reflejan necesariamente la situación de todo el sistema sanitario español.
El informe propone mejorar la coordinación entre servicios, reducir los trámites que dificultan el acceso y evitar las desigualdades entre territorios. También recomienda asegurar fondos estables y dar más voz a las comunidades en las decisiones sobre salud. Sus conclusiones se basan en la información aportada por las propias organizaciones. Por ello, no permiten saber cuántas personas acceden realmente a la prevención ni comparar de forma representativa la situación de los países.
Incorporar la experiencia comunitaria a las decisiones
SCOPE también apoyó el diseño de un estudio con participación comunitaria sobre autocuidado y prevención del VIH entre personas trans y no binarias que ejercen trabajo sexual en Grecia. Su campaña regional superó las 90.000 visualizaciones en redes sociales, según EATG. Esta cifra muestra el alcance de los mensajes, pero no permite saber si cambiaron los conocimientos o las prácticas para prevenir el VIH.
El balance del proyecto insiste en que las comunidades deben participar en algo más que la difusión de mensajes ya elaborados. Su presencia en los estudios, el diseño y la revisión de los servicios ayuda a detectar barreras y buscar respuestas ajustadas a las necesidades de las personas. El reto es lograr que estas aportaciones den lugar a mejoras duraderas en los servicios y en el acceso a la prevención del VIH.
Fuentes: European AIDS Treatment Group (EATG) / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencias: European AIDS Treatment Group (EATG). SCOPE 2024–2026: Strengthening Community Voices in HIV Combination Prevention – Newsletter. Bruselas: EATG; 1 de julio de 2026.
Plotko M. Monitoring the Implementation of HIV Combination Prevention at Country Level via the SCOPE Checklist: Multi-country Report. European AIDS Treatment Group (EATG); mayo de 2026.
<Nota editorial>
Sobre la claridad y accesibilidad de esta noticia
El equipo editorial – 05/11/2026
Esta noticia se ha revisado para ofrecer una información clara, comprensible y rigurosa. Se han simplificado algunas expresiones, explicado los conceptos técnicos y organizado los contenidos en apartados que facilitan la lectura.
El texto explica las barreras que pueden dificultar el acceso a la prevención del VIH, el papel de las organizaciones comunitarias y los límites de los datos presentados. Tras esta revisión, se ha considerado que la noticia ofrece un nivel de claridad adecuado y que no es necesario publicar una segunda versión adaptada.
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