IDWeek 2023: La profilaxis postexposición “a mano” amplia las opciones para la prevención combinada frente al VIH

Jordi Piqué
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Ofrecer tratamiento antirretroviral tras exposiciones poco frecuentes al VIH puede reducir los costes y eliminar las barreras de acceso

Disponer de medicación antirretroviral a mano para tomarla como profilaxis postexposición (PEP) tras una posible exposición al VIH -un enfoque denominado “PEP a mano” (PIP, en sus siglas en inglés)- es una opción preventiva factible en determinadas circunstancias, especialmente para personas que mantienen relaciones sexuales de modo poco frecuente. Esta es la conclusión principal de un estudio canadiense cuyos resultados fueron presentados en la Semana de las Enfermedades Infecciosas (IDWeek 2023), celebrada en Boston (EE UU) entre los días 11 y 15 de octubre de 2023.

La profilaxis preexposición frente al VIH (PrEP) ya sea oral o inyectada se ha mostrado muy eficaz en la prevención frente al VIH. Tomar pastillas de PrEP “a demanda” antes y después de mantener relaciones sexuales (lo que se conoce como PrEP 2-1-1) [véase La Noticia del Día 27/05/2021] también puede ser una opción eficaz, especialmente para las personas que pueden anticipar cuándo es probable que mantengan relaciones sexuales.

Otro método preventivo eficaz es la profilaxis postexposición frente al VIH (PEP), que consiste en tomar un tratamiento antirretroviral de 28 días de duración después de una exposición sexual al VIH o de otro tipo. La PEP suele administrarse de urgencia, pero la PEP a “demanda” o también denominada ‘a mano’ (PIP) puede ser una buena alternativa en determinadas circunstancias, por ejemplo, si se rompe un preservativo, si una persona mantiene relaciones sexuales sin preservativo sólo unas pocas veces al año, si una persona comparte con poca frecuencia el equipo de inyección de drogas o si un profesional del sexo corre el riesgo de sufrir una agresión sexual por parte de un cliente.

Con el objetivo de ofrecer más evidencia sobre esta cuestión, un equipo de investigadores canadiense realizó un estudio retrospectivo en el que evaluaron el enfoque de la PEP “a demanda” o ‘a mano’ (PIP) frente al VIH en dos clínicas del VIH de Toronto (Canadá).

Tras proporcionarles counseling a las personas seleccionadas, que habían estado expuestas al VIH con poca frecuencia (entre cero y cuatro veces al año) pero con un riesgo elevado de cualquier tipo, se les prescribió PIP frente al VIH para tenerla a mano en caso necesario.

La PEP debe iniciarse lo antes posible después de mantener relaciones sexuales y, en cualquier caso, antes de que transcurran 72 horas. Esto puede resultar difícil, ya que las exposiciones potenciales pueden producirse en momentos y lugares en los que no es fácil o conveniente acceder a los medicamentos, como durante un fin de semana o mientras se viaja. Acceder a la PEP frente al VIH de forma urgente puede ser especialmente difícil para las personas que viven en zonas rurales o que carecen de transporte a un centro médico.

Aunque existen dos fármacos utilizados como PrEP que pueden impedir que el VIH se instale en el organismo, la profilaxis postexposición (PEP) -que es esencialmente un tratamiento muy precoz- requiere un régimen más potente de tres fármacos. Los regímenes de PEP recomendados incluyen tenofovir disoproxil fumarato/emtricitabina (TDF/FTC, especialidad farmacéutica genérica [EFG], Truvada®) más dolutegravir (Tivicay®); tenofovir alafenamida/emtricitabina (TAF/FTC [EFG], Descovy®) más dolutegravir; y bictegravir/TAF/emtricitabina (Bictarvy®), todos ellos tomados durante 28 días.

Los investigadores publicaron un breve informe sobre la PEP “a demanda” o ‘a mano’ (PIP) para personas con exposiciones al VIH poco frecuentes pero de alto riesgo en 2018 (véase La Noticia del Día 28/02/2018), un análisis de seguimiento más largo en la revista AIDS en 2020 (véase La Noticia del Día 17/01/2020) y proporcionaron actualizaciones en la Conferencia Europea sobre el Sida de 2021 (EACS 2021), la Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas de este año (CROI 2023) y la semana pasada en IDWeek 2023.

El último análisis retrospectivo incluyó a 112 personas a las que se prescribió PIP frente al VIH entre febrero de 2016 y diciembre de 2022. Tuvieron visitas de seguimiento periódicas cada cuatro o seis semanas. A casi todas las personas del estudio (96%) se les asignó el sexo masculino al nacer, la mayoría eran hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (GBHSH) y la edad media era de 37 años. Utilizaron PIP frente al VIH durante una media de 1,6 años.

Durante el seguimiento, 35 personas (31%) se administraron ellas mismas el tratamiento antirretroviral tras la exposición sexual, incluidas 19 que lo hicieron más de una vez, para un total de 69 ciclos de PIP frente al VIH. Se interrumpió la PIP forma precoz en cinco casos, cuatro tras una evaluación del riesgo por parte de los profesionales sanitarios y una vez debido a efectos secundarios.

Los participantes realizaron una “transición fluida” entre distintos métodos preventivos del VIH según las circunstancias. Así, casi un tercio pasó de la PIP a la PrEP y una proporción similar de la PrEP a la PIP. Se produjeron 22 casos de infecciones de transmisión sexual bacterianas entre 13 personas, lo que sugiere que algunas de ellas también podrían ser candidatas a la profilaxis postexposición con doxiciclina (doxyPEP, en sus silgas en inglés) (véase La Noticia del Día 22/02/2023). No se detectaron nuevos casos de VIH.

La PIP es una estrategia innovadora de prevención del VIH para personas con una menor frecuencia de exposiciones de alto riesgo al VIH y proporciona a los pacientes autonomía y capacidad de decisión sobre su atención, concluyeron los investigadores. Los pacientes pueden pasar de la PIP a la PrEP en función de la evolución del riesgo. La PIP debería incluirse junto a la PEP y la PrEP como opción biomédica de prevención del VIH para las personas en riesgo de infección.

Las ventajas de la PIP frente al VIH a corto plazo en comparación con la PrEP diaria incluyen un menor tiempo total de tratamiento antirretroviral, lo que podría reducir los efectos secundarios y reducir los costes. Actualmente se está llevando a cabo un análisis de costes en el que se comparan la PIP, la PrEP diaria y la PrEP “a demanda”. Los resultados iniciales (basados en la medicación y los costes clínicos en Canadá) sugieren que la PIP es aproximadamente un 40% más barata. Sin embargo, el régimen de tres fármacos utilizado para la PIP podría causar más efectos secundarios durante un breve periodo en comparación con el uso continuado de dos fármacos para la PrEP.

La PrEP (inyectable, diaria y a demanda) y la PEP son ideales, pero siguen dejando importantes lagunas en la atención del VIH. La PIP llena ese vacío y permite a las personas con una baja frecuencia de exposiciones de alto riesgo (y ocasionalmente imprevistas) tener autonomía sobre su atención preventiva del VIH.

Como conclusión, en la presentación se señaló que nada está escrito en piedra y que los médicos especialistas en el VIH realizan un seguimiento rutinario de los pacientes para reevaluar sus necesidades de prevención del VIH. Las personas no siguen un camino lineal en la vida y el riesgo de adquirir el VIH es dinámico. Los especialistas trabajan con los pacientes para adaptar la modalidad preventiva del VIH a sus necesidades actuales y futuras. Se trata de un enfoque centrado en el paciente y basado en la evidencia.

Fuente: POZ / Elaboración propia (gTt-VIH).

Referencia: Tumarkin E MD, PhD; Heendeniya A, MD; Murphy P, RN; Placido T, RN; Tan, D H. S. MD, PhD; Bogoch II, MD. Brief Report: HIV Postexposure Prophylaxis-in-Pocket (“PIP”) for Individuals With Low-Frequency, High-Risk HIV Exposures. JAIDS Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes 78(1): p 20-22, May 1, 2018. | DOI: 10.1097/QAI.0000000000001639[g1] 


 [g1]No sé si se debe poner como referencia ésta.

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