Estudios muestran que ITINN e IP funcionan igual de bien en niños, pero IP pueden retrasar necesidad de cambiar de tratamiento
Los resultados del equipo de estudio PENPACT-1 demuestran que los niños asignados de forma aleatoria para recibir un tratamiento basado en un inhibidor de la proteasa (IP) o en un inhibidor de la transcriptasa inversa no análogo de nucleósido (ITINN), y que luego pasaron a un régimen de segunda línea (de nuevo, repartidos en función de la carga viral, más alta o más baja), alcanzaron unos resultados a largo plazo igual de buenos, tanto desde el punto de vista clínico como inmunitario o virológico, según se recoge en la edición digital del 1 de febrero de The Lancet Infectious Diseases.



