Un estudio realizado en un hospital de Leicester (Reino Unido) ha identificado episodios de carga viral detectable en 12 de las 65 personas con el VIH (18%) que utilizaban medicamentos basados en el GLP-1 para perder peso o controlar la diabetes. La investigación, presentada en abril de 2026 en el congreso conjunto de las sociedades británicas BHIVA y BASHH, también observó reducciones importantes del peso corporal y mejoras del control de la glucosa. Al tratarse de una revisión retrospectiva sin grupo de comparación, los resultados no permiten establecer que estos fármacos fueran responsables de los episodios virológicos.
Pérdida de peso y mejoras del control glucémico
Los medicamentos agonistas del GLP-1, como semaglutida (Ozempic®, Wegovy®), se utilizan para tratar la obesidad y la diabetes tipo 2. También se está investigando su posible papel en la salud cardiovascular, hepática e intestinal de las personas con el VIH (véase La Noticia del Día 27/03/2026).
En el presente estudio, los investigadores revisaron los registros clínicos de 65 personas que habían utilizado estos medicamentos entre enero de 2024 y marzo de 2026. La edad media era de 51 años y aproximadamente la mitad eran mujeres. El medicamento más utilizado fue tirzepatida, administrada a 50 participantes, seguido de semaglutida, utilizada por 13 personas. Una persona utilizaba dulaglutida y otra, liraglutida.
Tirzepatida actúa sobre los receptores de dos hormonas, GIP y GLP-1, mientras que semaglutida actúa sobre el receptor del GLP-1. Ambos medicamentos ayudan a regular el apetito y la glucosa en sangre.
Entre las 60 personas con mediciones de peso disponibles antes y después del tratamiento, la reducción media fue de 10,6 kilogramos, aproximadamente el 10% del peso inicial.
También se observaron mejoras en la hemoglobina glucosilada (HbA1c). Este indicador refleja los niveles medios de glucosa en sangre durante los últimos dos o tres meses. Entre las 39 personas con mediciones disponibles, disminuyó del 7,3% al 6,3%. En las 22 personas con diabetes y datos disponibles, pasó del 8,8% al 6,8%.
Estos resultados son coherentes con investigaciones anteriores. Por ejemplo, un estudio de la cohorte estadounidense CNICS, con 222 personas con el VIH que iniciaron semaglutida, observó reducciones del peso y de la HbA1c durante el seguimiento.
Episodios de carga viral detectable de distinta relevancia clínica
Durante el uso de estos medicamentos, 12 participantes presentaron algún episodio de carga viral detectable. Sin embargo, no todos los episodios tuvieron la misma importancia clínica.
Ocho personas presentaron elevaciones inferiores a 100 copias/mL, descritas como blips. Se trata de detecciones aisladas de pequeñas cantidades de virus, seguidas de un retorno a la supresión viral. Por sí solas, no indican un fracaso del tratamiento antirretroviral.
Otras dos personas registraron cargas virales de 437 y 825 copias/mL, respectivamente. Ambas recuperaron posteriormente la supresión viral. En otro caso, una elevación hasta 315 copias/mL motivó la intensificación del tratamiento antirretroviral mediante la incorporación de tenofovir disoproxilo fumarato (TDF).
Finalmente, se describió un caso de fracaso virológico con una carga viral de 1.260 copias/mL y resistencia a los medicamentos antirretrovirales. Esta persona utilizaba liraglutida, aunque no puede concluirse que dicho fármaco provocara el fracaso.
El 18% representa, por tanto, la proporción de participantes con alguna detección de carga viral, no la de personas cuyo tratamiento antirretroviral fracasó.
Qué queda por aclarar
El estudio presenta limitaciones importantes. La muestra es pequeña y procede de un único centro sanitario. Además, no incluye un grupo de personas que no utilizaran estos medicamentos con el que comparar los resultados. Esto impide determinar si los episodios virológicos fueron más frecuentes durante su uso.
La información disponible tampoco permite valorar suficientemente las pautas antirretrovirales, la toma del tratamiento, los antecedentes virológicos y otros factores que podrían explicar las elevaciones observadas. No se detalla el estado virológico previo de todas las personas de la serie actualizada. Por ello, es más preciso hablar de episodios de carga viral detectable que describirlos todos como rebotes.
Las posibles interacciones farmacológicas son otra cuestión que merece investigarse. Estos medicamentos pueden retrasar el vaciamiento del estómago y modificar la absorción de algunos fármacos administrados por vía oral. Sin embargo, este efecto no implica que exista una interacción clínicamente relevante con todos los antirretrovirales.
Liverpool HIV Interactions recomienda precaución con algunas combinaciones que incluyen rilpivirina oral o atazanavir. La advertencia se relaciona con la posible reducción de la secreción ácida del estómago, necesaria para la absorción de estos antirretrovirales. La evidencia es muy limitada y no demuestra que este mecanismo explique los episodios registrados en Leicester.
La importancia del seguimiento médico
Los resultados no justifican suspender estos medicamentos ni modificar el tratamiento antirretroviral por iniciativa propia. Sí refuerzan la conveniencia de informar al equipo sanitario sobre todos los medicamentos utilizados, incluidos los obtenidos mediante prescripción fuera de la consulta del VIH.
El seguimiento permite valorar la tolerabilidad, los beneficios metabólicos y la evolución de la carga viral. También facilita investigar cualquier alteración y revisar las posibles interacciones de cada combinación de medicamentos.
Los hallazgos muestran beneficios sobre el peso y el control de la glucosa, junto con episodios virológicos que merecen atención. Se necesitan estudios más amplios, con grupos de comparación y seguimiento detallado, para aclarar si existe alguna relación con estos tratamientos.
Fuentes: HIV i-Base; Liverpool HIV Interactions; elaboración propia (gTt-VIH).
Referencias: Nazareth J et al. Descriptive review of GLP-1 agonist use in PLWH at a single NHS Trust in Leicester UK. 6th Joint BHIVA/BASHH Conference, Liverpool, 27–29 de abril de 2026. Póster A190. HIV Medicine. 2026;27(Suppl. 1). doi:10.1111/hiv.70233. Resultados actualizados recogidos por HIV i-Base.
Haidar L et al. Weight loss associated with semaglutide treatment among people with HIV. AIDS. 2024;38(4):531–535. doi:10.1097/QAD.0000000000003791.
Nota editorial
Sobre la versión de esta noticia
El equipo editorial – 14/10/26
Esta noticia se publica en una única versión. Hemos revisado su redacción e incorporado explicaciones de los términos clínicos necesarios para comprender los resultados. En particular, el texto distingue las elevaciones puntuales de carga viral de los episodios que requieren una valoración más detallada y del fracaso del tratamiento. Aunque conserva vocabulario especializado, ofrece el contexto necesario para interpretar los hallazgos y sus limitaciones. Por ello, hemos considerado que una segunda versión simplificada no aportaría una mejora suficiente. Mantenemos los matices que permiten comprender el mensaje principal: observar carga viral detectable durante el uso de estos medicamentos no demuestra que sean su causa.
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