En el transcurso de la 26.ª Conferencia Internacional sobre el SIDA (AIDS 2026), tuvo lugar una sesión titulada «Chemsex everywhere: Interventions across contexts». Las presentaciones realizadas pusieron de manifiesto una importante paradoja: a pesar de que el chemsex constituye un fenómeno global entre la población de hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (GBHSH) y mujeres trans, las redes de atención pública continúan ignorando las necesidades específicas de este colectivo.
Soweto
Una de las experiencias más llamativas fue presentada por David Nel, director ejecutivo de la organización comunitaria sudafricana OUT LGBT Well-being. Esta entidad había identificado una red de ocho viviendas en Soweto (Sudáfrica) donde se reunían hombres para consumir drogas y mantener relaciones sexuales durante la pandemia de COVID-19.
En estos espacios, donde podían reunirse hasta 20 personas a la vez, el 77% de los participantes utilizaba metanfetamina, el 40% la combinaba con otras sustancias y el 15% había usado drogas por vía intravenosa. Además, casi seis de cada diez hombres acudían a estos lugares más de una vez por semana.
El perfil de estos hombres (media de edad de 36 años) mostraba una alta vulnerabilidad. Así, el 62% no había completado la educación secundaria y únicamente un 9% tenía empleo. Además, muchos vivían en entornos familiares marcados por la precariedad y el consumo de drogas. Esto también se reflejaba en su salud mental. La mitad presentaba síntomas de ansiedad o depresión, el 54% mostraba signos de psicosis y el 28% había tenido ideas suicidas. Un tercio presentaba homofobia internalizada.
Otro aspecto destacado fue la elevada prevalencia del VIH. Más de la mitad de estos hombres tenía esta infección, pero solo el 31% estaba diagnosticado y apenas el 42% de quienes tenían el virus tomaba tratamiento antirretroviral de forma habitual.
Resultados de la intervención
Entre enero de 2024 y marzo de 2025, la organización puso en marcha un programa específico para responder a las necesidades detectadas. Para ello, contó con fondos de la Fundación Elton John AIDS. La intervención desarrollada combinó planes individualizados, apoyo psicológico, terapia cognitivo-conductual grupal y acompañamiento individual. También se ofrecieron cursos orientados a la búsqueda de empleo.
Los resultados obtenidos reflejaron una mejoría significativa en distintos indicadores. Por ejemplo, los síntomas de ansiedad, depresión e ideación suicida se redujeron entre un 31% y un 35%. Por su parte, los síntomas de psicosis disminuyeron un 63% y el uso problemático de drogas, un 35%.
También se produjo una mejora notable en la atención del VIH, ya que la proporción de personas que tomaban regularmente un tratamiento antirretroviral pasó del 42% al 83%.
Para la organización, la intervención realizada pone de relieve el valor de los servicios comunitarios y de proximidad, capaces de acercar la atención a personas que pueden encontrar importantes barreras para utilizar los servicios sanitarios convencionales.
Sin embargo, la experiencia también puso de relieve las dificultades de mantener estos avances sin una financiación adecuada. Así, en marzo de 2025 concluyó la financiación privada y esto obligó a derivar a los usuarios a los servicios públicos de salud. Sin el acompañamiento de los mediadores comunitarios, la retención en el tratamiento del VIH cayó abruptamente al 68%, lo que evidencia las barreras de acceso, el estigma institucional y la falta de preparación del sistema sanitario generalista.
Asia
En la mencionada sesión de la conferencia se presentó una experiencia desarrollada en Tailandia con mujeres trans. La mitad de las 65 participantes afirmó practicar chemsex en alguna ocasión y una cuarta parte señaló que siempre usaban drogas durante las relaciones sexuales.
Por su parte, en Sri Lanka y Malasia, la criminalización tanto del consumo de determinadas drogas como de las relaciones entre personas del mismo género constituye una barrera adicional para la puesta en marcha de programas específicos de reducción de daños y atención.
Una respuesta integral, adaptada y comunitaria
Una de las principales conclusiones de la conferencia fue que el chemsex sigue “quedando entre las grietas” de unos servicios que separan con mucha rigidez la atención al uso de drogas y la atención a la salud sexual. La experiencia demuestra que ninguno de estos enfoques, por separado, responde de forma adecuada a las necesidades de la población.
En definitiva, si la respuesta al chemsex se queda atrapada entre los servicios de atención al uso de drogas y los de salud sexual, el reto consiste en construir puentes entre ambos. Por ello, en la conferencia se subrayó la necesidad de desarrollar respuestas integrales que tengan en cuenta no solo la prevención y atención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), sino también la salud mental, el consumo problemático de sustancias, la violencia, el estigma, el aislamiento social y las desigualdades socioeconómicas. Además, las intervenciones deben adaptarse a cada entorno y evitar enfoques moralizantes.
Participación comunitaria
En este sentido, resulta fundamental incorporar la participación de las propias personas usuarias y de las organizaciones comunitarias, facilitando información, herramientas de prevención y reducción de daños y acceso a una atención sanitaria de calidad. También es necesario garantizar la continuidad de los programas comunitarios y mejorar la coordinación entre los servicios de salud sexual, atención a las adicciones y salud mental.
En definitiva, una respuesta eficaz frente al VIH y las ITS no puede desligarse de la salud mental, el bienestar sexual y las condiciones sociales de las personas. Por último, hay que destacar que el abordaje de todas estas dimensiones de manera conjunta también contribuye a mejorar la calidad de vida y avanzar hacia una respuesta al VIH más equitativa e inclusiva.
Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Nel D et al. Improving HIV retention among men who have sex with men who engage in chemsex in South African townships: evidence from the EJAF Chemsex Program community model. 26th International AIDS Conference, Rio de Janeiro, abstract OAD1804, 2026.
Hiransuthikul A et al. Meeting transgender-specific needs: service acceptance and identified needs among Thai trans women engaging in substance use or chemsex (iT-REX study). 26th International AIDS Conference, Rio de Janeiro, abstract OAD1803, 2026.
Basnayake M et al. Breaking the silence: introducing chemsex harm reduction in criminalised Asian settings. 26th International AIDS Conference, Rio de Janeiro, abstract OAD1805, 2026.
Nota editorial
Sobre las versiones de esta noticia
El equipo editorial – 03/09/2026
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