Una estrategia comunitaria de sensibilización, cribado y acceso simplificado a la atención sanitaria permitió diagnosticar hepatitis B y C en población migrante residente en Cataluña (España) y demostró ser coste-efectiva frente a no intervenir. El análisis, publicado en Scientific Reports, evaluó dos intervenciones desarrolladas en espacios comunitarios frecuentados por personas procedentes de países con prevalencias intermedias o elevadas de hepatitis virales. En total, se realizaron pruebas a 2.291 personas y se detectaron 74 casos de infección por el virus de la hepatitis B (VHB) y 21 casos de infección por el virus de la hepatitis C (VHC) activa. Los resultados indican que acercar el diagnóstico y el tratamiento a estas comunidades puede evitar complicaciones hepáticas graves, reducir la mortalidad y mejorar el uso de los recursos sanitarios.
Las hepatitis virales siguen siendo una causa importante de enfermedad hepática crónica, cirrosis, cáncer de hígado y mortalidad. Así, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas para el año 2030 están orientados a su control, concretamente la meta 3 del Objetivo 3: poner fin a las epidemias del sida, la tuberculosis, la malaria y las enfermedades tropicales desatendidas y combatir la hepatitis, las enfermedades transmitidas por el agua y otras enfermedades transmisibles. Sin embargo, Europa no avanza al ritmo necesario para alcanzar estos objetivos.
Retraso en el diagnóstico
Aunque los tratamientos actuales permiten controlar de forma eficaz la hepatitis B y curar la hepatitis C en la mayoría de los casos, muchas infecciones permanecen sin diagnosticar durante años porque pueden cursar sin síntomas. Este retraso diagnóstico es especialmente relevante en personas con más dificultades para acceder al sistema sanitario, entre ellas parte de la población migrante, que puede encontrar barreras administrativas, idiomáticas, culturales o socioeconómicas.
En Cataluña, la proporción de población nacida en otros países es elevada. Además, algunas comunidades proceden de regiones donde la hepatitis B o C son más frecuentes que en la población general española. Por ello, las recomendaciones internacionales insisten en priorizar programas de cribado dirigidos a personas procedentes de países con prevalencias intermedias o altas. El estudio evaluó precisamente si estas intervenciones, además de detectar casos, resultaban eficientes desde el punto de vista económico para el Sistema Nacional de Salud.
Cribado fuera del circuito sanitario habitual
La intervención se basó en actividades educativas y de cribado realizadas en lugares cercanos a las comunidades migrantes, como centros cívicos, espacios comunitarios o lugares de culto. Las actividades fueron desarrolladas con apoyo de agentes comunitarios de salud, personas educadoras de pares y personal de enfermería, utilizando el idioma de las propias comunidades cuando era necesario.
A los participantes se les ofrecieron pruebas rápidas para detectar antígeno de superficie de hepatitis B y anticuerpos frente a hepatitis C. Cuando el resultado era positivo, se completaba el estudio mediante muestras de sangre seca para confirmar la infección activa por hepatitis C. Las personas con infección confirmada eran contactadas para concertar una visita en unidades especializadas de hepatología o salud internacional, donde se valoraba el grado de fibrosis hepática y la necesidad de tratamiento.
De las 2.291 personas cribadas, 74 presentaron antígeno de superficie de hepatitis B positivo, lo que supone una prevalencia del 3,23%. Entre ellas, 17 recibieron tratamiento y 57 fueron clasificadas como portadoras no tratadas. En hepatitis C, 21 personas presentaron infección activa por ARN del virus, equivalente al 0,91%, y 15 recibieron tratamiento. Aunque hubo pérdidas durante el seguimiento, la estrategia mantuvo resultados favorables incluso en contextos donde la vinculación asistencial puede resultar compleja.
Menos complicaciones y mejor uso de recursos
El modelo utilizado en el estudio estimó el impacto de la intervención a lo largo de la vida de las personas diagnosticadas. Respecto a la hepatitis B, el cribado comunitario redujo un 79% las complicaciones hepáticas, como cirrosis descompensada, carcinoma hepatocelular o necesidad de trasplante, y disminuyó en un 81% la mortalidad por causas hepáticas.
En hepatitis C, la intervención evitó el 62% de los casos de cirrosis descompensada o cáncer hepático, así como el 62% de los trasplantes o muertes relacionadas con enfermedad hepática. En este caso, el cribado comunitario tuvo un coste de 13.999€ por persona con infección activa y añadió a la esperanza de vida 2,98 años ajustados por calidad de vida. El resultado fue una ratio de 4.692€ por año de vida ganado ajustado por calidad de vida, muy por debajo de los umbrales habitualmente considerados aceptables en España.
Los análisis de sensibilidad confirmaron la solidez de los resultados. En hepatitis B, la estrategia siguió siendo coste-efectiva al modificar aquellos parámetros con mayor incertidumbre. En hepatitis C, los cambios relativos al grado de fibrosis fueron los que más influyeron, pero la intervención continuó siendo coste-efectiva.
Una herramienta para avanzar hacia la eliminación de las hepatitis virales
El estudio concluye que las estrategias comunitarias de cribado de hepatitis B y C en población migrante no solo son útiles para detectar infecciones silenciosas, sino que también representan una asignación eficiente de recursos. La clave no está únicamente en ofrecer la prueba, sino en combinarla con educación, mediación comunitaria y circuitos simplificados de derivación y tratamiento.
En un contexto marcado por el objetivo de eliminar las hepatitis virales como problema de salud pública, estos programas pueden ser una herramienta decisiva para llegar a quienes menos acceden al diagnóstico a través de los circuitos sanitarios convencionales.
Fuente: Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencia: Martró, E., Domínguez-Hernández, R., Forero, V. et al. Cost-effectiveness of community interventions to promote awareness, testing and treatment of hepatitis B and C in migrant populations in Catalonia. Scientific Reports (2026).
Nota editorial
Sobre las versiones de esta noticia
El equipo editorial – 24/06/2026
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Aunque aborda conceptos técnicos relacionados con la salud pública, la economía sanitaria y la evaluación de intervenciones comunitarias, el texto ha sido redactado y revisado siguiendo los criterios editoriales habituales de La Noticia del Día, orientados a favorecer la comprensión sin simplificar en exceso el contenido científico.
La información presentada incluye datos sobre coste-efectividad, cribado poblacional y prevención de complicaciones hepáticas, elementos que requieren cierto contexto para ser interpretados correctamente. Tras el proceso de revisión editorial, se consideró que una única versión permitía mantener el equilibrio entre precisión, claridad y profundidad informativa, sin necesidad de elaborar una adaptación adicional. Nuestro objetivo es ofrecer información rigurosa y comprensible que permita entender no solo los resultados del estudio, sino también su relevancia para las estrategias de salud pública dirigidas a mejorar el diagnóstico y el acceso a la atención sanitaria de las poblaciones más vulnerables.
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