La triple infección por VIH, hepatitis B y D multiplica el riesgo de muerte por enfermedad hepática

Las opciones terapéuticas son limitadas, por lo que son esenciales programas de detección precoz y vacunación frente a la hepatitis B en grupos poblacionales en riesgo

Francesc Martínez
Ver otras noticias

Las personas con el VIH e infección por el virus de la hepatitis B (VHB) que además adquieren el virus de la hepatitis D (VHD) presentan un riesgo mucho mayor de desarrollar cirrosis y de morir por causas relacionadas con el hígado.

Así lo muestran los resultados de un estudio realizado en Taiwán y publicado en Clinical Infectious Diseases, que analizó la evolución clínica de personas coinfectadas atendidas durante más de una década. La investigación revela que aquellas personas con infección triple por el VIH, el VHB y el VHD pueden llegar a tener casi diez veces más probabilidad de fallecer por complicaciones hepáticas que quienes solo presentan VIH y VHB. Los datos proceden del seguimiento de más de quinientas atendidas entre 2011 y 2022, con observación clínica extendida hasta finales de 2023.

Un virus dependiente que agrava la enfermedad hepática

El virus de la hepatitis D (véase La Noticia del Día 23/09/2011) es un patógeno peculiar porque no puede replicarse por sí solo: necesita la presencia del virus de la hepatitis B para completar su ciclo de vida. Por este motivo, solo puede afectar a personas que ya están infectadas por el VHB. Cuando ambas infecciones coinciden, el daño hepático suele progresar de forma más rápida y agresiva.

En personas con infección crónica por el VHB, el hígado puede sufrir un deterioro progresivo que incluye fibrosis, cirrosis, cáncer hepático o insuficiencia hepática terminal. La presencia adicional del VHD acelera este proceso. En el contexto de la infección por el VIH, donde el sistema inmunitario ya se encuentra comprometido, el impacto puede ser aún mayor.

Las vías de transmisión del VIH y del virus de la hepatitis B son similares —principalmente contacto sexual sin protección y exposición a sangre contaminada— por lo que la coinfección entre ambos virus es relativamente frecuente. En la actualidad, los tratamientos antirretrovirales que contienen tenofovir son activos frente al VIH y también frente al VHB, lo que ha mejorado notablemente el pronóstico de las personas con ambas infecciones. Sin embargo, este fármaco no tiene una eficacia significativa frente al virus de la hepatitis D.

Incidencia de hepatitis D y evolución clínica

El presente estudio incluyó a 534 personas con coinfección por el VIH y el VHB que recibían atención médica especializada. Al inicio del seguimiento, 36 de ellas (el 6,7%) ya presentaban, además, infección por el VHD. Durante el periodo de observación —que acumuló casi 4.000 persona-años de seguimiento— otras 50 personas adquirieron el virus.

Esto supone una incidencia de 12,54 casos de hepatitis D por cada 1.000 persona-años de seguimiento.

Entre quienes se infectaron durante el seguimiento predominaban los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (GBHSH), que representaban el 88% de los nuevos casos. No obstante, el análisis identificó que el mayor riesgo de adquisición estaba asociado al consumo de drogas inyectables.

Estos datos refuerzan la necesidad de realizar cribados periódicos de hepatitis D en personas con infección crónica por el VHB que presenten factores de riesgo, especialmente aquellas con prácticas sexuales de alto riesgo o con antecedentes de uso de drogas por vía intravenosa. La frecuencia del cribado debería adaptarse, además, a la prevalencia local del virus.

Mayor mortalidad hepática pese al tratamiento del VIH

A lo largo de un seguimiento medio de diez años, 25 participantes del estudio fallecieron por cualquier causa. Aunque la mortalidad global fue relativamente baja, las diferencias entre los grupos fueron notables cuando se analizaron las complicaciones hepáticas.

Las personas con triple infección por VIH, VHB y VHD mostraron tasas más elevadas de muerte relacionada con el hígado (3,5 % frente a 0,4 %), así como mayor frecuencia de cirrosis (11 % frente a 3,6 %) y de brotes de hepatitis (28 % frente a 14 %) en comparación con quienes solo tenían VIH y hepatitis B. En conjunto, la probabilidad de fallecer por causas hepáticas fue casi diez veces mayor en el grupo con hepatitis D.

Curiosamente, el estudio no detectó un aumento significativo en el riesgo de cáncer de hígado entre quienes tenían infección triple. Esto sugiere que el principal impacto del virus de la hepatitis D podría estar relacionado con el agravamiento de la enfermedad hepática crónica y la progresión hacia cirrosis o insuficiencia hepática.

Opciones terapéuticas limitadas

El tratamiento de la hepatitis D sigue siendo un desafío. El interferón pegilado ha sido durante años una de las pocas opciones disponibles, aunque su eficacia es limitada y no todos los pacientes responden adecuadamente. Además, su uso puede asociarse a efectos adversos importantes.

En Europa existe un antiviral específico, bulevirtida, aprobado para tratar la hepatitis D crónica. Este fármaco bloquea la entrada del virus en las células hepáticas y ha mostrado resultados prometedores. Sin embargo, todavía no está autorizado en gran parte del mundo y su uso tampoco está indicado en personas con cirrosis descompensada, un estadio avanzado de la enfermedad hepática.

Debido a estas limitaciones terapéuticas, la vacunación frente al VHB, el diagnóstico precoz y la vigilancia clínica adquieren una importancia fundamental. El seguimiento periódico de la infección por el VHD en personas con el VIH y hepatitis B permite detectar complicaciones hepáticas a tiempo y orientar mejor las decisiones clínicas.

Mientras no se disponga de tratamientos curativos ampliamente efectivos contra el virus de la hepatitis D, los expertos subrayan que la monitorización regular del estado hepático y el cribado sistemático en personas en riesgo siguen siendo herramientas clave para mejorar el pronóstico de este grupo poblacional.

Fuente: POZ / Elaboración propia (gTt-VIH).

Referencia: Huang YS, Sun HY, Ho SY, Lin KY, Liu WD, Sheng WH, Hsieh SM, Chuang YC, Su LH, Su YC, Liu WC, Chang SY, Hung CC. Incidence and Outcome of Hepatitis D Virus Infection in People With HIV and Hepatitis B Virus Coinfection in the Era of Tenofovir-Containing Antiretroviral Therapy. Clin Infect Dis. 2026 Feb 4;81(6):1074-1082. doi: 10.1093/cid/ciae655. PMID: 39745917.



Suscríbete a nuestros boletines

Utiliza este formulario para suscribirte a nuestros boletines. Si tienes cualquier problema ponte en contacto con nosotros.

Al continuar, confirmas que has leído el aviso legal y aceptas la política de privacidad.


Gilead
Gilead
Gilead
Gilead