Los resultados de un ensayo de una vacuna apuntan a un posible beneficio en mujeres 

Miguel Vázquez
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La carga viral fue menor en las mujeres vacunadas que en las que recibieron placebo, aunque los datos son escasos

En la conferencia AIDS Vaccine 2009 [celebrada la pasada semana en París], se presentaron los datos interinos correspondientes a diciembre de 2008 del ensayo Phambili, realizado en Sudáfrica. En él se probó la candidata a vacuna elaborada por los laboratorios Merck (MRKAd5, basada en el vector adenovirus de serotipo 5), la misma que se empleó en el famoso ensayo STEP.

A finales de 2007, el Comité de Seguimiento de Datos y Seguridad del ensayo STEP decidió ponerle fin de forma prematura (véase La Noticia del Día 25/09/2007), al considerar que, a tenor de los datos disponibles, era imposible que se llegara a ningún tipo de beneficio en el grupo de vacuna frente al de placebo. En consecuencia, se interrumpió también la inscripción en otro ensayo, el Phambili, que iba a probar la misma candidata en Sudáfrica.

En ambos estudios se esperaba que la vacuna consiguiera unas respuestas inmunitarias celulares capaces de prevenir la infección por VIH, o, en caso de producirse, ralentizar su curso. No obstante, la candidata a vacuna MRKAd5 se elaboró, de manera específica, a partir del subtipo B del VIH tipo 1 [VIH-1]; así, el estudio STEP inscribió a voluntarios en países donde ése es el subtipo predominante. Sin embargo, el ensayo Phambili pretendía comprobar el potencial de la candidata para ofrecer protección cruzada frente a otros subtipos del virus; de este modo, se eligió una población de hombres y mujeres en situación de alto riesgo en Sudáfrica, donde el subtipo predominante es el C.

Los análisis de los resultados del ensayo STEP evidenciaron que la vacuna no sólo no consiguió proteger frente a la infección ni ralentizar su progreso, sino que apuntaron a que algunos subgrupos de población (hombres no circuncidados y participantes con niveles elevados de anticuerpos contra el adenovirus de serotipo 5, el vector empleado por la candidata) parecían correr un riesgo superior de infección tras ser vacunados.

El estudio Phambili estaba diseñado para inscribir a 3.000 participantes, pero, cuando se decidió clausurar el STEP, ya se habían inscrito 801. En diciembre de 2008, el 90% de pacientes aún estaban bajo seguimiento y el 80% habían recibido, al menos, dos vacunaciones antes de interrumpir el ensayo.

En esa fecha, se realizó un análisis por intención de tratamiento modificada [mITT, en sus siglas en inglés] que incluyó a todos los participantes distribuidos aleatoriamente, y se comprobó que entre aquéllos que recibieron la vacuna se registraron 24 infecciones, frente a 17 en el grupo de placebo, una diferencia no significativa. En el análisis por protocolo (PP; incluyendo a todos los voluntarios a quienes se habían administrado al menos dos vacunaciones), la cifra de infecciones se redujo a 22 y 19, de manera respectiva. Por su parte, la tasa de infección fue de 4,69 por cada 100 persona-años de seguimiento en el grupo de vacuna y de 3,8 en el de placebo, con un cociente de riesgo [CR] de 1,26.

Las tasas de infección observadas en el estudio Phambili fueron, como mínimo, diez veces superiores a las registradas en el ensayo tailandés RV144 (véase La Noticia del Día 26/10/2009), realizado, principalmente, en una población en situación de riesgo medio y bajo de infección, lo que refleja la alta prevalencia de VIH en las sedes de ensayo de Sudáfrica.

Cabe señalar que ninguna de estas diferencias entre los brazos del estudio Phambili en cuanto al número o tasas de infecciones fue estadísticamente significativa, aunque siempre se observó una tendencia hacia un mayor número de infecciones en el brazo con vacuna.

Al considerar la edad, en comparación con las personas de entre 18 y 20 años, las que tenían entre 31 y 35 mostraron un riesgo 3,7 veces mayor de adquirir el VIH (CR: 3,7; intervalo de confianza del 95 [IC95%]: 1,2 -11,5), y las que tenían entre 21 y 30 años presentaron un riesgo unas 3 veces superior [CR: 2,9; IC95%: 1,1-7,5]. A diferencia de lo ocurrido con el ensayo STEP, no se apreció ningún efecto por la exposición previa al adenovirus de serotipo 5 ó por haber realizado o no la circuncisión.

Por otro lado, pese a que la candidata a vacuna se basó en el VIH-1 de subtipo B, se detectaron respuestas inmunitarias frente al subtipo C. Los datos sobre capacidad inmunogénica de los 186 primeros participantes en ser vacunados, medidos a la semana 8, evidenciaron que, entre los que seguían sin infectarse a la semana 12, el 77% produjo una respuesta frente al menos un epítopo del VIH-1 del subtipo C. Se comprobó que las respuestas tendieron a ser mejores en los pacientes sin inmunidad previa frente al adenovirus de serotipo 5.

Respecto al sexo, las mujeres fueron significativamente más propensas a infectarse, tanto en el grupo de vacuna como en el de placebo. Tras realizar un ajuste en función de la edad, el cociente de riesgo fue de 2,8. Sin embargo, al comprobar el punto de equilibrio de la carga viral, el análisis tipo mITT reveló que tendía a ser más bajo en las mujeres vacunadas que entre las que recibieron placebo, algo que no sucedió entre los hombres. El punto de equilibrio viral es un parámetro que se relaciona con la progresión a sida; en general, cuanto menor sea, más lenta será la evolución de la infección. Este efecto sobre la viremia en las mujeres requiere ser estudiado en mayor profundidad.

Fuente: Elaboración propia/ AIDSMAP.
Referencia: Gray G, et al. Interim efficacy analysis of HVTN 503 / Phambili: a phase IIb test of concept trial of the MRK Ad5 HIV-1 gag/pol/nef vaccine conducted in HIV-1 uninfected adults in South Africa. AIDS Vaccine 2009, Paris, abstract SS01-04, 2009.

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