El auge del automuestreo online del VIH y las ITS no reduce las desigualdades en Inglaterra

Las pruebas de automuestreo por internet aumentan el número total de diagnósticos, pero benefician sobre todo a quienes ya tenían mejor acceso. Los expertos advierten de que deben complementar —y no sustituir— a los servicios presenciales.

Francesc Martínez
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En la última década, el acceso a las pruebas para detectar el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) ha cambiado de forma notable en los países de nuestro entorno. Este cambio se produce en un contexto de aumento sostenido de las ITS, con especial impacto en personas jóvenes, personas de etnia negra y hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (GBHSH).

Para ampliar la capacidad diagnóstica, muchos servicios de salud sexual han incorporado nuevas fórmulas basadas en la digitalización. Una de las más relevantes ha sido la autotoma de muestras en el domicilio gestionada por internet. En este modelo, la persona solicita un kit online, recibe o recoge el paquete, toma las muestras necesarias y las envía por correo a un laboratorio. En el caso del VIH, se requiere una pequeña muestra de sangre mediante punción en el dedo; para otras ITS se utilizan muestras de orina o exudados.

Este sistema ya había mostrado buenos niveles de aceptabilidad entre GBHSH en España (véase La Noticia del Día, 11/12/2019). Sin embargo, un amplio análisis realizado en varias zonas de Inglaterra, y publicado en The Lancet Regional Health, pone de relieve sus límites en términos de equidad.

Más pruebas, menos presencia en las clínicas

El estudio analizó qué ocurrió tras la introducción del automuestreo online en tres áreas de Inglaterra, con modelos de implementación distintos y en momentos diferentes. El objetivo era comprobar si este cambio había beneficiado por igual a todos los grupos de población o si, por el contrario, había favorecido sobre todo a quienes ya tenían un mayor acceso previo al diagnóstico.

Los resultados muestran que, tras la introducción de los kits online, aumentó de forma clara el número total de pruebas para VIH y otras ITS en las tres áreas estudiadas. Al mismo tiempo, se observó un desplazamiento progresivo desde las pruebas presenciales en clínicas hacia el automuestreo en casa.

En algunas zonas, este cambio fue tan marcado que determinadas clínicas dejaron de ofrecer cribado presencial a personas sin síntomas, confiando en que el canal online absorbiera esa demanda. Este patrón se acentuó durante la pandemia de COVID-19, cuando el acceso presencial se vio gravemente limitado. Tras ese periodo, las pruebas realizadas en clínicas no han recuperado los niveles previos.

Un impacto desigual según el grupo social

El aspecto más relevante del estudio es que el aumento de las pruebas no benefició por igual a todos los colectivos. Los GBHSH, que ya presentaban tasas de testeo más elevadas antes de la introducción del automuestreo, fueron quienes más utilizaron los servicios online.

En cambio, los hombres heterosexuales se adaptaron mucho menos a este modelo y obtuvieron el menor incremento de pruebas. Como consecuencia, las diferencias entre grupos se ampliaron. En una de las áreas analizadas, la distancia en las tasas de testeo entre GBHSH y hombres heterosexuales se multiplicó tras la implantación del automuestreo online.

En otra zona, las mujeres mostraron un aumento relativo importante en el uso de estos servicios. Aun así, los GBHSH siguieron concentrando el mayor número absoluto de pruebas realizadas.

Brechas por origen étnico y nivel socioeconómico

El análisis también identificó desigualdades claras relacionadas con el origen étnico y la situación socioeconómica. Las personas blancas y quienes vivían en áreas menos desfavorecidas fueron las que más recurrieron al automuestreo online.

Por el contrario, las personas de color y quienes residían en zonas con mayor privación socioeconómica mostraron una menor adopción de este tipo de pruebas, a pesar de que, en muchos casos, presentan un mayor riesgo de adquirir el VIH y otras ITS.

Otro hallazgo relevante fue que la positividad de las pruebas —es decir, la proporción de resultados positivos— fue sistemáticamente menor en el automuestreo online que en las pruebas realizadas en clínicas. Esto sugiere que las personas con síntomas o con mayor sospecha de infección siguen acudiendo preferentemente a los servicios presenciales, mientras que el canal online capta también a poblaciones con menor probabilidad de infección en ese momento.

Complementar, no sustituir

En conjunto, los resultados ponen de relieve una paradoja importante. Los sistemas de autotoma de muestras online aumentan la actividad diagnóstica global, pero no garantizan un acceso equitativo. Si se implantan al mismo tiempo que se reducen los servicios presenciales, existe el riesgo de dejar atrás a los grupos con mayor necesidad de atención.

Los investigadores subrayan que la clave no está en elegir entre pruebas online o clínicas, sino en ofrecer ambas opciones de forma complementaria. Mantener servicios presenciales accesibles, culturalmente adaptados y bien financiados sigue siendo esencial para no profundizar las desigualdades en salud sexual.

En esta línea, las recomendaciones internacionales, incluidas las de la Organización Mundial de la Salud, insisten en que las soluciones digitales deben ampliar las opciones disponibles y no reemplazar los canales tradicionales.

En definitiva, el automuestreo online es una herramienta valiosa, pero su potencial solo se materializa plenamente cuando forma parte de un sistema de atención integral, que tiene en cuenta las barreras sociales, económicas y culturales que todavía condicionan quién accede —y quién no— al diagnóstico precoz del VIH y otras ITS.

Fuente: Aidsmap/ Elaboración propia (gTt-VIH).

Referencia: Gibbs, J et al. Sexually transmitted infection testing and key outcomes following implementation of online postal self-sampling into sexual health services in England: a retrospective observational study of routinely collected service-level healthcare data. The Lancet Regional Health – Europe 61: 101541, 2026 (open access).


Nota del equipo editorial de gTt-VIH

En La Noticia del Día, no todas las informaciones requieren varias versiones.

En este caso, el equipo editorial ha considerado que la versión con sello de legibilidad divulgativa clara publicada ofrece una mediación de comprensión suficiente, con lenguaje claro y contexto adecuado, y que una versión resumida adicional no aportaría un valor real a la comprensión.

Esta decisión forma parte del compromiso editorial de gTt-VIH con la claridad, el rigor y el respeto a la audiencia

https://doi.org/10.1016/j.lanepe.2025.101541


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