Se identifica una red cerebral que se activa únicamente con el uso de drogas inyectables

Jordi Piqué
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Este hallazgo puede resultar crucial para comprender los mecanismos cerebrales que subyacen en las adicciones a drogas y permitir implementar intervenciones preventivas, así como el desarrollo de nuevos tratamientos para el trastorno por consumo de sustancias

Un estudio estadounidense ha sugerido que un grupo de regiones cerebrales conocido como “red de saliencia” se activa cuando se consume una droga por vía inyectada, pero no cuando esta sustancia se administra por otra vía. Mediante dos técnicas simultáneas por imagen se pudo dilucidar el mecanismo que hace que la entrada rápida de una droga en el cerebro, a través de la vía inyectada o inhalada, la convierta en más adictiva respecto a la vía oral, que tiene un acceso más lento al área cerebral. Estos son los principales hallazgos de un estudio estadounidense cuyos resultados se han publicado en la revista Nature Communications.

Cuando las drogas alcanzan con rapidez el cerebro, por ejemplo, por vía inyectada o fumada, son más adictivas que cuando lo hacen más lentamente, por ejemplo, por vía oral. Sin embargo, no se conocen bien los circuitos cerebrales que subyacen a estas diferencias. Así, las personas que fuman o se inyectan drogas suelen afirmar que lo hacen para aliviarse con mayor celeridad del síndrome de abstinencia o para experimentar euforia con mayor rapidez. No obstante, fumar e inyectarse drogas se asocia con un desarrollo más rápido de trastorno por consumo de sustancias que tomarlas por vía oral (ingerida) o por vía intranasal (esnifada). Además, el uso de drogas por vía inyectada también se relaciona con tasas más elevadas de enfermedades infecciosas y sobredosis.

Con el objetivo de comprender mejor cómo influye la vía de administración de la droga en la respuesta del cerebro a la sustancia, un equipo de investigadores del Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas y del Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo, pertenecientes a los Institutos Nacionales de Salud de EE UU (NIDA, NIAAA y NIH, respectivamente en sus siglas en inglés) realizó un estudio doble ciego, aleatorizado y con contrabalanceo, en el que se utilizaron simultáneamente dos técnicas de imagen: tomografía por emisión de positrones (PET, en sus siglas en inglés) y resonancia magnética funcional (RMf).

En el estudio participaron 20 personas adultas sanas. En tres sesiones distintas, los participantes recibieron una pequeña dosis de placebo o del fármaco estimulante metilfenidato, por vía oral o intravenosa. Metilfenidato es un fármaco de venta bajo prescripción médica eficaz para el tratamiento del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Aplicado a la investigación, metilfenidato puede resultar un fármaco modelo útil para estudiar con seguridad la relación entre cómo afecta la sustancia al cerebro y la experiencia subjetiva de recompensa de dicha sustancia.

Después de que los participantes recibieran el fármaco del estudio o un placebo, los investigadores observaron simultáneamente las diferencias en los niveles de dopamina (mediante imágenes por PET) y la actividad cerebral (mediante imágenes por RMf), mientras las personas informaban de su experiencia subjetiva de euforia en respuesta al fármaco.

El escáner PET proporcionó una estimación de la rapidez con la que aumentaba la dopamina en el cerebro en respuesta a las distintas administraciones de fármacos. En consonancia con investigaciones anteriores, este estudio demostró que cuando los participantes recibían metilfenidato por vía oral, la tasa de aumento de la dopamina alcanzaba su punto máximo más de una hora después de la administración. En cambio, cuando los participantes recibían una inyección intravenosa de metilfenidato, la tasa de aumento de la dopamina alcanzaba su punto máximo mucho antes, entre 5 y 10 minutos después de la administración.

Mediante la resonancia magnética funcional, los investigadores observaron que una región cerebral, el córtex prefrontal ventromedial, estaba menos activa tras la administración tanto oral como intravenosa del fármaco del estudio. Sin embargo, dos regiones cerebrales, el córtex cingulado anterior dorsal y la ínsula, que forman parte de la red de saliencia del cerebro, sólo se activaban tras recibir la inyección de metilfenidato, la vía de administración del fármaco más adictiva. Estas mismas zonas del cerebro no se activaban tras tomar metilfenidato por vía oral, la vía con menor potencial adictivo. Este hallazgo fue consistente entre los 20 participantes en la investigación.

La red de saliencia atribuye valor a las cosas de nuestro entorno y es importante para reconocer y traducir las sensaciones internas, incluidos los efectos subjetivos de las drogas. Este estudio se suma a un creciente conjunto de evidencias que documentan el importante papel que la red de saliencia parece desempeñar en el consumo de sustancias y la adicción. Por ejemplo, los estudios han demostrado que las personas que sufren daños en la ínsula, parte de la red de saliencia del cerebro, pueden sufrir una remisión completa de su adicción.

En el estudio, los investigadores también pidieron a los pacientes que siguieran en tiempo real la experiencia consciente de recompensa o euforia de la droga en respuesta a la dosis oral e intravenosa del medicamento. Tras recibir el fármaco por vía intravenosa, se comprobó que la actividad y la conectividad de la red de saliencia, observadas mediante imágenes de resonancia magnética funcional, coincidían en gran medida con la experiencia subjetiva de euforia de casi todos los participantes. Cuando las imágenes mostraban una mayor actividad en esta parte del cerebro, aumentaba la sensación de “subidón” de los participantes. Cuando las imágenes mostraban una actividad decreciente en la red de saliencia, disminuía la sensación de “subidón” de los participantes.

Los investigadores sostienen la teoría de que la red identificada en este estudio es relevante no sólo para la acción química de la sustancia, sino también para la experiencia consciente de la recompensa de dicha sustancia. Comprender estos mecanismos cerebrales que subyacen a la adicción resulta crucial para implementar intervenciones preventivas, desarrollar nuevas terapias para los trastornos por consumo de sustancias y abordar la crisis de las sobredosis.

Como conclusión, los autores señalan que un próximo y fundamental paso de esta investigación será estudiar si la inhibición de la red de saliencia cuando alguien toma una droga bloquea con eficacia la sensación de “subidón”, lo que podría respaldar aún más a la red de saliencia como una diana adecuada para nuevos tratamientos para los los trastornos por consumo de sustancias.

Fuente: POZ / Elaboración propia (gTt-VIH).

Referencia: Manza P, Tomasi D, Shokri-Kojori E, et al. Neural circuit selective for fast but not slow dopamine increases in drug reward. Nat Commun 14, 6408 (2023). https://doi.org/10.1038/s41467-023-41972-6

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