Potenciar la producción de inmunoglobulina A podría ayudar a prevenir el VIH

Laia Ruiz Mingote
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Aumentan los conceptos de vacunas basados en reforzar la respuesta inmunitaria en las mucosas

En las últimas semanas se han presentado diversos estudios que dan nueva información sobre el funcionamiento del sistema inmune en las mucosas del ser humano y por ende sobre nuevos conceptos para diseñar vacunas del SIDA.

El primer estudio, elaborado por los investigadores de la Facultad de Medicina Weill Cornell, en EE UU, y publicado en la edición de junio de la revista Immunity, muestra que las células epiteliales que recubren las paredes del tracto urogenital, del intestino y del sistema respiratorio tienen una función activa en la organización de la respuesta inmunológica frente a diversos patógenos, incluido el VIH.

La novedad del estudio es que muestra que las células epiteliales que forman las paredes de las mucosas juegan un papel activo en la producción de IgA2, alertando a las células B para que la produzcan. Existen dos tipos de Inmunoglobulina A (IgA) en el ser humano, IgA1 e IgA2. La IgA2 es clave para mantener el equilibrio de la flora intestinal y neutralizar patógenos externos, como el VIH.

Estos descubrimientos son muy importantes, sobre todo en lo referente a la creación de nuevos conceptos para vacunas candidatas. Las actuales candidatas en fases clínicas buscan activar la respuesta inmune una vez el virus penetra en la sangre, pero esto puede que no evite que el VIH inserte su material genético en sus células diana. Conociendo a fondo el sistema inmunológico y sus mecanismos de defensa, se pueden organizar otras estrategias concretas que hagan que el cuerpo humano reconozca y neutralice de forma inmediata el VIH tras una exposición, sin que llegue a insertar su material genético. Según la Iniciativa Internacional por las Vacunas del SIDA (IAVI) es “importante inducir una fuerte respuesta inmune de las mucosas” ya que el 85% de las nuevas infecciones se produce por transmisión sexual.

La vacuna diseñada por la compañía Mymetics y que contiene en su interior una versión sintética de la glicoproteína 41 (gp41) del VIH se basa en esta estrategia. Según un estudio presentado en marzo pasado en el Simposio de Keystone sobre vacunas del VIH, la candidata consiguió aumentar la producción de IgA en las mucosas en primates no humanos inmunizados. Dicho aumento se dio tanto en las mucosas del tracto genital como del intestinal. Estos anticuerpos naturales fueron capaces de prevenir entre un 60% y un 98% de los casos de transcitosis, es decir que el VIH atravesara la membrana de las células de la mucosa. Además, el estudio mostró que las IgA inducidas contra la proteína gp41 tenían un efecto igual o superior que los anticuerpos monoclonales neutralizantes del VIH que se intentan producir con las vacunas actuales, cuando se comparaba la cantidad de anticuerpos necesarios para neutralizar el 50% de los viriones (copias del VIH).

Esta vacuna candidata se basa en tres conceptos: una fuerte inducción de anticuerpos en mucosas y sangre para bloquear la transcitosis en los tractos urogenital e intestinal; la especificidad de la respuesta inmunológica frente a la proteína gp41 para que se produzcan anticuerpos protectores ante un amplio rango de subtipos del VIH; y la utilización de un pequeño fragmento de la gp41, con lo que se evitar introducir en el cuerpo humano la molécula entera, lo que podría hipotéticamente causar una respuesta inmunitaria excesiva que acabe perjudicando al propio organismo.

Ante estos resultados, la compañía está trabajando en una versión mejorada de la vacuna y dependiendo de los ensayos preclínicos, se iniciará un ensayo clínico de Fase I a finales del 2008.

El tercer estudio, llevado a cabo por la empresa nipona DNAVEC, se basa en una vacuna recombinante que utiliza como vector un retrovirus llamado Sendai. Este virus es, además de inofensivo para el ser humano, capaz de llevar proteínas del VIH hasta el sistema inmune y se replica fácilmente y de forma segura. El modelo se ha probado en primates no humanos a través de un spray nasal y ha conseguido evitar la infección por VIS. Este prototipo, como el anterior, refuerza la respuesta inmune de las mucosas y evita la entrada del virus en sus células diana.

A raíz de estos estudios, DNAVEC ha firmado un convenio de colaboración con la Iniciativa Internacional por las Vacunas del SIDA (IAVI) para acelerar el proceso de investigación y crear la versión humana del prototipo. Ambas entidades quieren empezar los ensayos clínicos en humanos en un plazo de tres años.

Los avances en el campo de la I+D en vacunas son evidentes. Actualmente hay una treintena de ensayos clínicos en marcha y muchos otros en la retaguardia, como el de Mymetics o el de DNAVEC e IAVI. Sin embargo, se necesitan más recursos para acelerar la investigación para encontrar una vacuna segura, eficaz y accesible.

Fuente: Elaboración propia / Comunicado de la Facultad de Medicina Weill Cornell y listas de correo del Grupo Europeo de Trabajo sobre Tratamientos (EATG) y de IAVI.
Referencias: Intestinal Bacteria Trigger T Cell-Independent Immunoglobulin A2 Class Switching by Inducing Epithelial-Cell Secretion of the Cytokine APRIL; Cerutti et al.

Presentación oral “Without Mucosal Adjuvant, Virosomes-gp41 Peptides from the MPR can Elicit Protective Mucosal IgA in Vaccinated Macaques”; Simposio de Keystone sobre vacunas del SIDA, marzo 2007.

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