Elevada prevalencia de casos de apnea del sueño en hombres con el VIH

Francesc Martínez
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Es importante implementar un programa de cribado de esta dolencia dentro del seguimiento de las personas con el VIH, debido a su conocido efecto en el desarrollo de hipertensión y su impacto sobre el riesgo cardiovascular

Un estudio estadounidense publicado en Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes ha hallado una alta prevalencia de apnea del sueño en hombres con el VIH. Aunque el aumento de riesgo de hipertensión que conlleva la apnea del sueño y el que conlleva la propia infección por el VIH serían independientes, sus efectos no serían -a la luz del presente estudio- acumulativos.

Los problemas de sueño pueden afectar notablemente al estado de salud y a la calidad de vida de las personas con el VIH. De hecho, el insomnio en el contexto del VIH se ha vinculado a eventos cardiovasculares graves (véase La Noticia del Día 07/04/2022).

Otra patología vinculada a problemas de sueño en personas con el VIH es la apnea del sueño, que afecta a porcentajes importantes de las personas con el VIH. La apnea del sueño produce pausas de la respiración durante el sueño que hacen que bajen los niveles de oxígeno en la sangre -que pueden conllevar la subida de la tensión arterial- y, en sus formas más severas, pueden desencadenar eventos cardiovasculares graves. La apnea del sueño es más frecuente en hombres, en personas con sobrepeso y en aquellas de mayor edad.

Para arrojar un poco más de luz a este asunto, un equipo de investigadores estadounidenses monitorizó el sueño de grupos de hombres con o sin el VIH para hallar si la apnea del sueño contribuía a la hipertensión arterial. Se fijaron en la tensión arterial porque observaron que los factores de riesgo para la apnea del sueño eran similares a los de la hipertensión arterial y ello les llevó a la hipótesis de que podría existir una conexión entre ambas condiciones. De hecho, en la población general, entre el 30% y el 50% de las personas con hipertensión arterial tienen apnea del sueño y alrededor del 50% de las personas con apnea del sueño tienen hipertensión arterial. Si a ello le añadimos que un estudio previo estadounidense halló que el 60% de los hombres con el VIH tenían apnea del sueño y que otro estableció que una cuarta parte de la población mundial seropositiva tenía hipertensión arterial (véase La Noticia del Día 23/06/2020), el presente estudio queda perfectamente justificado.

Un total de 436 hombres con el VIH y 343 hombres seronegativos participaron en el estudio. Los hombres con el VIH eran más jóvenes, con mayor porcentaje de fumadores y mayor porcentaje de personas de etnia negra. El 93% estaban en tratamiento antirretroviral y tenían carga viral indetectable. Su recuento promedio de CD4 era de 700 células/mm3.

Todos los participantes recibieron un dispositivo y varios sensores que medían el flujo de aire de la nariz, el oxígeno sanguíneo, la frecuencia cardíaca, las ondas cerebrales y los movimientos del pecho y abdomen durante la respiración. También se realizó una formación para que los participantes utilizaran correctamente el dispositivo y sus sensores. El dispositivo grabó los datos que posteriormente fueron analizados por los investigadores.

Los participantes también acudieron semestralmente al centro de salud que los incluyó en el estudio para realizar mediciones de presión arterial y para la toma de muestras de sangre y orina para analizar. El estudio se llevó a cabo entre marzo de 2018 y junio de 2019.

El 54% de los hombres con el VIH y el 56% de aquellos seronegativos presentaban hipertensión arterial. Las tasas de apnea del sueño fueron similares en ambos grupos (concretamente del 82%).

Al analizar los datos, los investigadores hallaron que el VIH y la apnea del sueño eran factores de riesgo independientes para el desarrollo de la hipertensión arterial. En todo caso, cuando dichos factores de riesgo se analizaban de forma conjunta en una misma persona, los efectos del VIH y la apnea del sueño sobre el desarrollo de hipertensión arterial no parecieron ser acumulativos. Se trata, este último, de un hallazgo que sorprendió a los investigadores. Estos tampoco hallaron relaciones estadísticamente significativas entre la familia de antirretrovirales seleccionada y el riesgo de desarrollar hipertensión arterial.

Los autores del estudio destacan el elevado porcentaje de hombres con el VIH y apnea del sueño que han hallado en su estudio, algo que también hallaron en los participantes seronegativos con una misma intensidad (aunque la diferencia de edad entre ambos grupos podría sesgar la interpretación de los resultados).

En todo caso, el mensaje importante sería que la apnea del sueño es una condición altamente frecuente en hombres con el VIH y que deberían desarrollarse programas de cribado, seguimiento y manejo de la apnea del sueño en personas con el VIH para evitar sus consecuencias negativas a nivel cardiovascular.

Fuente: Catie.ca / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Punjabi NM, Brown TT, Abreu AR, et al. Sleep-disordered breathing and prevalent hypertension in men with and without HIV. JAIDS. 2023 Dec 1;94(4):349-354.

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