Un estudio estadounidense, publicado en la revista Clinical Infectious Diseases, analiza una opción terapéutica para aliviar algunos de los síntomas más molestos de la menopausia en mujeres con el VIH. La investigación se centró en mujeres cis con el VIH en etapa menopáusica.
Los resultados muestran que la aplicación vaginal de estrógenos reduce de manera significativa los síntomas vaginales y urinarios asociados a esta etapa vital. Este tipo de síntomas afecta de forma directa a la calidad de vida y puede influir en el bienestar general.
Los datos refuerzan la idea de que la menopausia en mujeres con el VIH requiere una atención específica y adaptada. En comparación con las mujeres sin el VIH, la menopausia suele aparecer antes y con mayor intensidad. Esta circunstancia puede afectar a la vida diaria y, potencialmente, al seguimiento del tratamiento antirretroviral.
Diversos estudios previos ya habían señalado que las mujeres con el VIH tienden a experimentar la menopausia a una edad más temprana y con síntomas más severos. Entre los factores que podrían explicar esta diferencia se encuentra el mayor nivel de inflamación crónica asociado a la infección por el VIH.
Además, investigaciones recientes han observado que, a partir de cierta edad, las mujeres con el VIH presentan niveles de inflamación superiores a los de los hombres con el VIH. Este aumento de la inflamación podría contribuir a una mayor carga de síntomas menopáusicos.
El impacto de la menopausia no se limita al plano físico. También puede afectar al bienestar emocional y a la capacidad funcional, lo que reduce la calidad de vida global.
La menopausia puede influir, además, en el seguimiento del tratamiento antirretroviral. Estudios realizados en Canadá han mostrado que las mujeres con síntomas menopáusicos severos presentan una menor adherencia a la terapia, una situación que puede tener consecuencias negativas para la salud a largo plazo.
Todo ello subraya la necesidad de abordar la menopausia en mujeres con el VIH de forma integral. No se trata solo de un proceso biológico, sino también de un factor clave en el manejo global de la infección y en el cuidado de la salud.
Síntomas vaginales y urinarios: un problema infratratado
Entre los síntomas más frecuentes de la menopausia se encuentran los que afectan al tracto vaginal y urinario. La sequedad, el picor, la irritación, el dolor, el escozor o las molestias durante las relaciones sexuales son manifestaciones habituales que pueden deteriorar de forma notable la calidad de vida.
A pesar de su frecuencia, muchas mujeres no reciben tratamiento para estos síntomas. En algunos casos, esto se debe a la falta de información. En otros, a que se normalizan como una parte inevitable de la menopausia. También influyen las barreras en el acceso a la atención sanitaria.
En mujeres sin el VIH, el uso vaginal de estrógenos se considera, en general, una opción segura y eficaz para aliviar este tipo de síntomas. Sin embargo, hasta ahora existían pocos datos sobre su uso específico en mujeres con el VIH.
Para cubrir este vacío de información, un grupo de investigadores llevó a cabo un ensayo clínico con mujeres cis con el VIH que presentaban síntomas vaginales asociados a la menopausia. Las participantes padecían al menos uno de los siguientes síntomas: sequedad vaginal, picor, irritación, dolor o molestias durante las relaciones sexuales.
Todas las mujeres realizaron exploraciones ginecológicas y evaluaciones clínicas para confirmar la menopausia. Posteriormente, se distribuyeron de forma aleatoria en dos grupos. Un grupo recibió estrógenos vaginales mediante comprimidos de baja dosis aplicados con un aplicador. El otro grupo no recibió ninguna intervención.
El tratamiento consistió en una aplicación diaria durante las dos primeras semanas, seguida de dos aplicaciones semanales durante diez semanas más. Durante el estudio se evaluaron la seguridad del tratamiento, la evolución de los síntomas, la adherencia al protocolo y otros parámetros clínicos. Las revisiones se realizaron a las seis y doce semanas.
Resultados prometedores y nuevas preguntas
Al finalizar el estudio, se observó que los síntomas vaginales disminuyeron en ambos grupos. Sin embargo, el análisis estadístico mostró que la mejoría fue mayor en las mujeres que recibieron estrógenos vaginales. La reducción fue especialmente marcada en síntomas como la sequedad y el picor.
Aunque también se registró cierta mejoría en las mujeres que no recibieron tratamiento, los investigadores no tienen claro a qué se debió este efecto.
Un hallazgo relevante fue que las mujeres más jóvenes dentro del grupo de estudio tendieron a experimentar una mayor mejoría de los síntomas. Este resultado no se ha descrito de forma consistente en estudios realizados en mujeres menopáusicas sin el VIH y abre la posibilidad de que el momento de inicio del tratamiento hormonal influya en su eficacia.
En relación con la microbiota vaginal, el uso de estrógenos no produjo cambios significativos en el equilibrio de bacterias durante el periodo estudiado. Los investigadores sugieren que podría ser necesario iniciar el tratamiento antes o prolongarlo durante más tiempo para observar efectos en este aspecto, especialmente en mujeres con el VIH que llevan muchos años en menopausia.
En mujeres sin el VIH, se ha observado que el uso de estrógenos puede favorecer una microbiota vaginal más saludable. En conjunto, los resultados se consideran alentadores y respaldan el uso de estrógenos vaginales como una opción terapéutica eficaz para aliviar los síntomas genitourinarios de la menopausia en mujeres con el VIH.
No obstante, los investigadores destacan la necesidad de realizar estudios más amplios que permitan confirmar estos hallazgos y definir mejor cuándo y cómo iniciar este tipo de tratamiento para obtener el mayor beneficio posible.
Fuente: Catie/ Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Murphy K, Gromisch M, Connolly J, et al. Impact of vaginal estradiol on the genitourinary syndrome of menopause, vaginal microbiome and mucosal immune mediators in women living with HIV. Clinical Infectious Diseases. 2026; in press.
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Equipo editorial de gTt-VIH · 06/02/2026
En esta ocasión hemos optado por publicar una única versión clara estándar de la noticia, tras aplicar un proceso de mediación editorial orientado a mejorar la comprensión del contenido sin reducir su rigor científico ni simplificar en exceso los resultados del estudio.
El tema abordado —el manejo de los síntomas genitourinarios de la menopausia en mujeres con el VIH— es relevante desde el punto de vista clínico y de calidad de vida, pero no requiere instrucciones inmediatas, toma de decisiones urgentes ni cambios terapéuticos directos por parte de las lectoras. Tras la mediación, el texto alcanza un nivel de legibilidad divulgativa clara, adecuado para el perfil habitual de La Noticia del Día, caracterizado por una alta alfabetización en salud y una demanda de contexto y análisis.
Por este motivo, no se ha elaborado una versión resumida ni una adaptación de alta accesibilidad, ya que no aportarían un valor añadido significativo a la comprensión del contenido y podrían empobrecer la explicación del contexto clínico y de los matices del estudio.
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