VIH y salud cardiovascular: qué puedes hacer para cuidar tu corazón

Mantener el VIH controlado es fundamental, pero cuidar la salud cardiovascular también forma parte de la atención a largo plazo

El equipo editorial

El tratamiento antirretroviral ha cambiado la vida de las personas con el VIH. Permite controlar la infección y reducir de forma importante las enfermedades relacionadas con el VIH.

Pero cuidar la salud cuando se vive con el VIH no consiste solo en mantener la carga viral indetectable. También es importante prevenir otros problemas de salud, entre ellos las enfermedades cardiovasculares.

Un estudio reciente ha encontrado que las mujeres con el VIH presentan un mayor exceso de riesgo cardiovascular que las mujeres sin el VIH. Esta diferencia se observó incluso entre mujeres con la carga viral suprimida.

¿Qué significa este resultado? ¿Qué factores pueden aumentar el riesgo cardiovascular? ¿Y qué puedes hacer para cuidar la salud de tu corazón?

¿Por qué es importante la salud cardiovascular si tienes VIH?

Las enfermedades cardiovasculares afectan al corazón y a los vasos sanguíneos. Entre ellas están el infarto de miocardio y el ictus.

Algunas pueden desarrollarse lentamente y no causar síntomas durante mucho tiempo. Por eso es importante conocer los factores que aumentan el riesgo y controlarlos cuando sea necesario.

Los estudios han encontrado que las personas con VIH pueden presentar un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que las personas sin VIH. Este riesgo no depende de una sola causa.

La edad, los antecedentes familiares, la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes y el tabaquismo son algunos de los factores que pueden aumentarlo. También pueden influir otros aspectos relacionados con el VIH y con la salud de cada persona.

¿Tener una carga viral indetectable significa que ya no tengo riesgo cardiovascular?

No necesariamente.

Tener una carga viral indetectable sigue siendo fundamental. El tratamiento antirretroviral permite controlar el VIH y proteger la salud.

Pero controlar el VIH no significa que desaparezcan todos los demás riesgos para la salud.

En el estudio publicado en AIDS, las mujeres con el VIH continuaron presentando un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que las mujeres sin el VIH incluso cuando tenían una carga viral inferior a 50 copias/mL. El resultado también se observó entre las mujeres con más de 500 células CD4/mm³.

Esto no significa que el tratamiento del VIH no sea beneficioso. Significa que el control del VIH y la prevención cardiovascular son dos partes complementarias del cuidado de la salud.

¿Qué factores pueden aumentar el riesgo?

La presión arterial: La hipertensión significa que la presión de la sangre dentro de las arterias es demasiado alta. Puede aumentar el riesgo de infarto, ictus y otros problemas cardiovasculares.

Por eso conviene controlar la presión arterial de forma periódica.

El colesterol: El organismo necesita colesterol para funcionar. Sin embargo, tener demasiado colesterol LDL puede favorecer la acumulación de placas en las arterias y aumentar el riesgo cardiovascular.

Una analítica permite conocer los niveles de colesterol. Si son elevados, el equipo sanitario puede recomendar cambios en los hábitos de vida y, cuando sea necesario, tratamiento.

La diabetes: La diabetes aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Si tienes diabetes, controlar la glucosa y seguir las recomendaciones de tu equipo sanitario puede ayudar a reducir ese riesgo.

El tabaco: Fumar aumenta el riesgo de infarto, ictus y otras enfermedades cardiovasculares.

Si fumas y quieres dejarlo, puedes pedir ayuda a profesionales sanitarios. Dejar de fumar puede ser difícil y no tienes por qué hacerlo sin apoyo.

La actividad física: Mantenerse físicamente activo puede ayudar a cuidar el corazón y los vasos sanguíneos.

No es necesario empezar con ejercicio intenso. Caminar, desplazarse en bicicleta, subir escaleras u otras actividades que impliquen movimiento también pueden formar parte de una vida activa.

La actividad debe adaptarse a las posibilidades y condiciones de cada persona.

La alimentación: Una alimentación variada y equilibrada puede ayudar a controlar el peso, la presión arterial, el colesterol y la glucosa.

No es necesario buscar una alimentación perfecta. Lo importante es mantener hábitos saludables de forma continuada.

¿Las mujeres con VIH tienen un riesgo diferente?

Los estudios recientes sugieren que puede haber diferencias entre mujeres y hombres en el riesgo cardiovascular asociado al VIH.

Todavía no sabemos exactamente por qué se producen estas diferencias.

Otro estudio del mismo equipo encontró diferencias entre mujeres y hombres en algunos de los factores relacionados con la enfermedad cardiovascular. Por ejemplo, algunas asociaciones con la hipertensión y el colesterol fueron más fuertes entre las mujeres.

Estos resultados no significan que todas las mujeres con VIH tengan un riesgo cardiovascular elevado. Sí muestran la importancia de seguir investigando estas diferencias y de valorar el riesgo cardiovascular de cada persona de forma individual.

¿Qué puedes preguntar en tu próxima consulta?

Hablar sobre salud cardiovascular con tu equipo sanitario puede ayudarte a conocer tu situación y decidir si necesitas alguna medida de prevención.

Puedes preguntar:

  • ¿Cómo está mi presión arterial?
  • ¿Cómo están mi colesterol y mi glucosa?
  • ¿Tengo algún factor que aumente mi riesgo cardiovascular?
  • ¿Qué puedo hacer para reducir ese riesgo?
  • ¿Mi tratamiento del VIH tiene alguna consideración relacionada con mi salud cardiovascular?
  • ¿Necesito algún control adicional?

No todas las personas necesitan las mismas pruebas o tratamientos. El riesgo cardiovascular depende de muchos factores, como la edad, los antecedentes personales y familiares y otros aspectos de la salud.

Cuidar el corazón también es cuidar la salud con VIH

Mantener el VIH controlado sigue siendo una de las medidas más importantes para proteger la salud. Pero la atención integral va más allá de la carga viral y los CD4.

Revisar la presión arterial, el colesterol y la glucosa, no fumar, mantenerse físicamente activo y hablar con el equipo sanitario sobre los factores de riesgo pueden ayudar a cuidar la salud cardiovascular.

Los estudios sobre las diferencias entre mujeres y hombres recuerdan además que las necesidades de salud no tienen por qué ser iguales para todas las personas.

Puedes conocer los principales resultados del estudio en nuestra noticia «Las mujeres con VIH presentan un mayor exceso de riesgo cardiovascular que los hombres ».

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