Reducir el VIH en el líquido cefalorraquídeo

Un nuevo estudio insiste en los beneficios de la TARGA en el cerebro

Juanse Hernández
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Con el fin de proteger el sistema nervioso central (SNC), nuestro cuerpo dispone de una barrera hematoencefálica, que filtra la sangre y los fluidos que entran al cerebro y el líquido cefalorraquídeo (LCR). Es bien sabido que la replicación del VIH difiere, a veces, en la sangre y los diferentes compartimentos, como el cerebro o el tracto genital. También resulta evidente que, el VIH, además de infectar y eliminar las células CD4, produce daños en el sistema inmunitario como consecuencia de su estado de activación constante. A esto se añade el hecho de que no todos los medicamentos antirretrovirales consiguen atravesar la barrera hematoencefálica, por lo que sigue siendo motivo de preocupación que la replicación del VIH y la activación inmunitaria pudiera ser peor en el cerebro que en la sangre. Todas estas causas podrían poner a personas con VIH que toman tratamiento antirretroviral en riesgo de desarrollar demencia asociada al virus y otros desórdenes cognitivos.

Sin embargo, a pesar de tener niveles similares de VIH en sangre, incluso las personas que continúan recibiendo un régimen antirretroviral subóptimo, es decir que no consigue reducir la carga viral a niveles indetectables, tienen en el cerebro niveles más bajos de VIH y una reducción de la activación inmunitaria que las personas que no toman tratamiento. Este alentador hallazgo, sobre todo para las personas que podían estar en riesgo de desarrollar trastornos cerebrales asociados al VIH, como por ejemplo la demencia, ha sido publicado en la edición de 15 de abril de The Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes

Con el fin de arrojar un poco más de luz sobre este asunto, Elizabeth Sinclair, de la Universidad de California en San Francisco (EE UU), y su equipo de colaboradores realizaron un examen de los resultados de las pruebas de carga viral del VIH y los análisis de células inmunitarias tanto en sangre como en el LCR de 123 personas con VIH y 14 voluntarios sin el virus. Los participantes fueron similares en términos de edad y sexo, y ninguno mostraba indicios de enfermedad neurológica. Los participantes con VIH fueron repartidos en tres grupos: el primero incluyó a aquellas personas que no tomaban tratamiento (“sin tratamiento”); el segundo, a personas que tomaban antirretrovirales, pero cuyas cargas virales estaban por encima de las 5.000 copias (“en fracaso de tratamiento”); y el tercer grupo estuvo formado por aquéllos que recibían medicación para el VIH y su carga viral era inferior a 500 copias/mL (“en tratamiento exitoso”).

Los investigadores advirtieron que, si bien las personas “sin tratamiento” y “en fracaso de tratamiento” tenían niveles similares de VIH en sangre, los niveles del virus en el líquido cefalorraquídeo eran significativamente más bajos en aquéllas “en fracaso de tratamiento” que en las “sin tratamiento”. Al observar los signos de activación inmunitaria (sobre todo la presencia del receptor CD38 sobre la superficie de las células inmunitarias CD8), el equipo de expertos estadounidense halló que aquellos participantes que continuaron tomando un tratamiento en fracaso redujeron la cantidad de activación tanto en la sangre como en el cerebro. El nivel de activación inmunitaria en las personas del grupo “sin tratamiento” fue cerca del doble que el de las personas sin VIH. Asimismo, la activación inmunitaria fue significativamente más baja en las personas “en fracaso de tratamiento” y mucho más baja todavía en aquéllas “en tratamiento exitoso”. Como se esperaba, los participantes sin VIH presentaron los niveles más bajos de activación inmunitaria de todos los grupos.

En sus conclusiones, los expertos afirman que, aunque los resultados de su estudio son prometedores, se debería llevar a cabo una investigación similar en personas con niveles distintos de daño neurológico con el fin de determinar el alcance del papel que desempeñan en el desarrollo de tales desórdenes, por un lado, la activación inmunitaria, y por otro, los niveles de VIH en el líquido cefalorraquídeo.

Fuente: Aidsmeds.
Rerencia: Sinclair E, Ronquillo R, Lollo, N, et al. Antirretroviral Treatment Effect on Immune Activacion Reduces Cerebrospinal Fluid HIV-1 Infection. JAIDS. 47(5):544-552, April 15, 2008.

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