¿Está a nuestro alcance terminar con la pandemia de VIH/sida?

Pedro Pérez
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Un modelo matemático predice que la prueba y el tratamiento inmediato universales reducirían en un 95% las nuevas infecciones en países con altos niveles de prevalencia

Según datos del Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA), a finales de 2007, más de 33 millones de personas de todo el mundo vivían con el virus; y de los casi siete millones que necesitaban tratamiento, sólo unos tres millones tuvieron acceso al mismo. A pesar de los logros conseguidos, el ritmo anual de nuevas infecciones sigue siendo muy superior a la expansión del acceso a los fármacos y servicios sanitarios.

El fracaso de las actuales políticas de prevención del VIH, incapaces de reducir el número de personas que se infectan cada año en el mundo, habla de la urgente necesidad de adoptar un enfoque global para detener la pandemia. Cada vez más personas e instituciones son conscientes de la necesidad de una estrategia que integre la prevención con el tratamiento y los cuidados sociosanitarios. Sin renunciar a la estrategia actual [uso de preservativos y de material de inyección seguro, circuncisión masculina, reducción del número de parejas sexuales, etc.], la Organización Mundial de la Salud (OMS) parece haberse sumado a esta posición.

Al menos, así puede interpretarse el trabajo de un equipo de investigadores de este organismo internacional que, tras elaborar un modelo matemático para reproducir la evolución epidemiológica de la enfermedad, ha llegado a la conclusión de que la universalización de la prueba y del tratamiento del VIH podría acabar con la pandemia en un plazo de diez años.

Para construir su modelo, los investigadores trabajaron con los datos provenientes de la epidemia sudafricana y asumieron que la transmisión era de origen heterosexual. Asimismo, el modelo requería que la prueba del VIH se hiciera a todas las personas mayores de 15 años y que todas aquéllas diagnosticadas del mismo comenzaran inmediatamente el tratamiento antirretroviral.

En el transcurso de una década, esta estrategia podría reducir las nuevas infecciones a menos de un 0,1% de casos por año, según los autores, mientras que en 50 años podría disminuir la prevalencia del VIH a menos del 1% (se calcula que, en 2007, la prevalencia de la infección en Sudáfrica fue del 18,1%).

A pesar del alto coste económico que supondría implantar estas medidas, los investigadores calculan que, al cabo de unos 30 años, el gasto sería menor que siguiendo los métodos de prevención actuales.

“La prueba voluntaria y universal del VIH y el tratamiento antirretroviral inmediato, junto con los actuales enfoques de prevención, podrían tener un gran impacto en las epidemias de VIH/sida más graves y extendidas", sostienen los autores. Y concluyen: “Esta propuesta debe explorarse en futuras investigaciones y modelos matemáticos”.

Para entender las limitaciones de este trabajo, es preciso tener en cuenta que se trata sólo de un modelo teórico asentado en unas hipótesis cuya aplicación resulta poco factible en un futuro cercano, dado su coste y la debilidad de los sistemas de salud de los países más afectados.

Además, la aplicación de una medida tan radical suscita serios interrogantes acerca de la viabilidad, la seguridad, la aceptabilidad, el impacto y la relación coste-beneficio de la universalización de la prueba y del tratamiento inmediato, algunos de ellos planteados por la propia OMS.

No menos importantes son los problemas derivados de una estrategia que tal vez fuese positiva desde el punto de vista de la salud pública en su conjunto, pero que podría atentar contra el interés de las personas (reducir la transmisión a costa de tratar a quienes no lo necesitan).

Sin embargo, en el Día Mundial del Sida que se celebra hoy, modelos como éste o el que en 2006 publicó el actual presidente de la Sociedad Internacional del Sida, Julio Montaner, nos recuerdan la urgencia de integrar el tratamiento en la prevención del VIH. Además de ser una obligación moral, el hecho de que todo el mundo que lo necesite pueda disponer de fármacos antirretrovirales y atención sanitaria ayudaría a reducir de forma drástica el número de nuevas infecciones.

En un comunicado de prensa, la OMS ha anunciado una reunión para principios de 2009 en la que se darán cita expertos en prevención, ética, derechos humanos, medicina, programas de VIH/sida, así como donantes, para debatir sobre las conclusiones de este estudio y otros temas relacionados con la extensión de la terapia antirretroviral para la prevención del VIH.

Fuente: Elaboración propia.
Referencias: Granich R, et al.Universal voluntary HIV testing with immediate antiretroviral therapy as a strategy for elimination of HIV transmission: a mathematical model. The Lancet (online publication, November 26 2008): doi: 10.1016/S0140-6736(08)61697-9.

-OMS. Comunicado de prensa. Universal voluntary testing, immediate treatment can reduce HIV cases. November 26, 2008.

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