El uso durante más de un año de 3TC se relaciona con mayor riesgo de diabetes en mujeres con VIH

Michael Carter

El uso acumulativo de inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósido (ITIN), especialmente de 3TC (lamivudina, Epivir), está relacionado con un mayor riesgo de sufrir diabetes de tipo 2 en mujeres con VIH, según un estudio estadounidense publicado en la edición del 28 de agosto de AIDS.

El grupo de investigadores especula que "la disfunción mitocondrial inducida por ITIN" podría estar contribuyendo al desarrollo de diabetes. Por el contrario, ni el tratamiento con inhibidores de la proteasa (IP) ni el uso de inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de nucleósido (ITINN) estuvieron relacionados con el desarrollo de diabetes tipo mellitus.

La diabetes tipo mellitus ha constituido una preocupación para las personas con VIH desde que aparecieron informes que implicaban a los inhibidores de la proteasa en el desarrollo de intolerancia a la glucosa y resistencia a la insulina.

Los estudios que muestran la existencia de una relación entre el tratamiento antirretroviral y el desarrollo de enfermedad cardiaca ha intensificado la necesidad de clarificar la relación entre terapia anti-VIH y diabetes tipo mellitus, ya que la diabetes constituye un factor de riesgo primario de enfermedad cardiovascular.

Estudios previos que examinaban la relación entre la terapia antirretroviral y la diabetes tipo mellitus se han visto limitados por el pequeño número de casos registrados, de estar basados en el propio informe del paciente o de la falta de un grupo de comparación sin VIH.

Un grupo de investigadores del estudio WIHS (siglas en inglés de Estudio Interagencias sobre VIH en Mujeres), que incluye mujeres con VIH y mujeres en riesgo de infección por VIH, realizó el seguimiento de 2.088 mujeres durante cinco años y medio para determinar la incidencia de diabetes tipo mellitus y su relación con la terapia anti-VIH.

El estudio incluyó a 1.524 mujeres con VIH y a 564 mujeres sin VIH. Entre 2000 y 2006, a intervalos trimestrales se realizó el seguimiento de su nivel de glucosa en ayunas y las mujeres con VIH proporcionaron información sobre el uso de fármacos antirretrovirales.

Las mujeres con un nivel de glucosa en ayunas por encima de 1,26 mg/l o a las que se les había prescrito medicación para la diabetes, fueron clasificadas como poseedoras de una diabetes melitus incidente. Se realizaron medidas corporales al inicio y durante el estudio. Antes de entrar en el mismo, a las mujeres se les preguntó sobre la presencia de factores de riesgo tradicionales de diabetes.

Las mujeres con VIH y sin VIH fueron emparejadas por sus características a la hora de entrar en el estudio, aunque las mujeres con VIH fueron significativamente mayores (39 años frente a 34; p<0,001), tuvieron un menor índice de masa corporal (27 kg/m2 frente a 28 kg/m2; p=0,001), un valor mediano de cadera más bajo (99 cm frente a 102 cm; p<0,001) y fueron más propensas a tener la menopausia (17% frente al 9%; p < 0,001) y a estar coinfectadas por el virus de la hepatitis C (30% frente al 16%; p < 0,001) que las mujeres sin VIH.

La mediana del valor de glucosa en ayunas fue de 830 mg/l, y fue el mismo tanto para las mujeres con VIH como sin VIH. Durante el periodo de seguimiento, se diagnóstico un total de 152 casos incidentes de diabetes tipo mellitus, 116 de los cuales se produjeron en mujeres con VIH.

En comparación con la tasa de incidencia de diabetes tipo mellitus en mujeres sin VIH (1,96 por 100 persona-años), las mujeres con VIH que no tomaban terapia anti-VIH tuvieron una tasa de incidencia menor, de 1,53 por 100 persona-años. La tasa de incidencia fue mayor para las mujeres que tomaban un tratamiento anti-VIH con uno o dos fármacos (3,40 por 100 persona-años). Para las mujeres que tomaban una terapia anti-VIH que contenía inhibidores de la proteasa, la tasa de incidencia fue de 2,5 por 100 persona-años y en el caso de las mujeres que tomaban una potente terapia anti-VIH que no incluía un inhibidor de la proteasa, la tasa de incidencia fue de 2,89 por 100 persona-años.

Al realizar un análisis estadístico ajustado, ninguna de las relaciones entre el grupo de tratamiento y diabetes tipo mellitus fue significativa.

Sin embargo, el grupo de investigadores descubrió que una mayor exposición acumulada a los fármacos ITIN estuvo relacionada con un mayor riesgo de sufrir diabetes tipo mellitus en comparación con las que no tomaban ITIN (riesgo relativo [RR]: 1.81; IC 95%: 0,83 – 3,93 para de cero a tres años de tratamiento con ITIN y un RR de 2,64; IC 95%: 1,11 – 6,32 para más de tres años de exposición a ITIN).

No se encontró que el desarrollo de diabetes tipo mellitus estuviera relacionado con la exposición acumulada a inhibidores de la proteasa ni a ITINN.

En un análisis posterior, de los cuatro ITIN empleados más habitualmente (AZT, abacavir, d4T y 3TC), sólo se encontró que la exposición acumulada a 3TC estuvo relacionada de forma significativa con un mayor riesgo de diabetes tipo mellitus (más de un año de exposición a 3TC; RR ajustado: 2,81; IC 95%: 1,33 – 5,95).

"Concluimos que la exposición acumulada a ITIN, pero no a IP ni a ITINN, estuvo relacionada con una mayor incidencia de diabetes tipo mellitus", escribe el grupo de investigadores, que añade que "los ITIN siguen constituyendo la base de la terapia antirretroviral eficaz, por lo que estaría justificado realizar un seguimiento regular de los niveles de glucosa en ayunas en personas con VIH. El estudio de los mecanismos biológicos mediante los cuales los ITIN podrían inducir desajustes en el metabolismo de la glucosa constituye una prioridad".

Referencia: Tien PC et al. Antiretroviral therapy exposure and incidence of diabetes mellitus in the Women’s Interagency HIV Study. AIDS 21: 1739 – 1745, 2007.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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