Más retrasos en la lucha contra la tuberculosis en Sudáfrica

Theo Smart

Tras el fracaso de la solicitud del Comité Nacional Sudafricano del Sida (SANAC, en sus siglas en inglés) de 1.100 millones de rand (octava ronda de financiación) al Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, y la constante incertidumbre política debida al estado de interinidad del Gobierno hasta las elecciones de 2009, los delegados sudafricanos que acudieron a la Conferencia Mundial de Salud Pulmonar, celebrada recientemente en París (Francia), expresaron sus temores de que las actividades largamente esperadas para escalar los servicios de tuberculosis (TB) y tuberculosis/VIH queden en suspenso durante algún tiempo.

Algunos activistas y médicos sudafricanos acudieron a la conferencia con la esperanza de encontrar fuentes alternativas de financiación para las diversas campañas paralizadas de educación, terapia directamente observada de corta duración (DOTS, en sus siglas en inglés) y otras similares.

“Necesitamos unos 5.000 dólares para imprimir materiales de formación con vistas a una campaña nacional de educación sobre tuberculosis/VIH y no sé de dónde los conseguiremos”, declaró a aidsmap.com un activista.

“La respuesta de emergencia a la tuberculosis, tan desesperadamente necesaria en Sudáfrica, sigue retrasándose”, declaró otro delegado sudafricano a esa misma fuente.

División entre sociedad civil y Gobierno

Según la mayoría de las personas, el fracaso de la propuesta al Fondo Mundial es otra consecuencia más del prolongado divorcio entre la sociedad civil y el Gobierno en cuestiones de salud.

Cabe destacar que la división quedó muy patente en la I Conferencia Sudafricana sobre Tuberculosis, celebrada en Durban hace sólo tres meses, que irónicamente intentaba agrupar a ambas partes con el lema: “Trabajemos juntos”.

En los últimos dos años, Sudáfrica había empezado realmente a movilizarse en la lucha contra la TB. En 2007, el país lanzó un Plan Estratégico contra la Tuberculosis que ha requerido unos recursos considerables para su implementación, y muchos equipos clínicos y organizaciones no gubernamentales están realizando un trabajo emocionante sobre el terreno. Sin embargo, según la doctora Refiloe Matji, directora regional de la University Research Co (URC) y presidenta de la conferencia, a menudo estos esfuerzos se realizan de forma aislada.

“Es hora de convertir en realidad el concepto de ‘trabajar como una unidad’ para conseguir un impacto nacional sobre todos los aspectos de la enfermedad”, según afirmó la doctora Refiloe Matji durante su discurso de bienvenida en la Conferencia Sudafricana sobre Tuberculosis. En especial, destacó la importancia de la implicación de forma significativa de la sociedad civil y de las personas con tuberculosis y/o VIH (que se encuentran en una situación de gran riesgo de adquirir TB) como socios al mismo nivel en la lucha contra la enfermedad.

“Hacer que las personas con tuberculosis formen parte del equipo es crucial para alcanzar nuestro objetivo de erradicar la enfermedad de Sudáfrica”, afirmó.

La cuestión crítica: Tratamiento basado en los centros de salud para las personas con tuberculosis resistente a fármacos

Los periódicos locales, apenas unos días antes de la conferencia, reprodujeron pruebas dramáticas que demuestran que esto aún no está sucediendo realmente: Personas con tuberculosis resistente a fármacos (DR) de un hospital especializado de la Provincia Oriental del Cabo iniciaron una revuelta en protesta por las intolerables condiciones de vida y rompieron su aislamiento por tercera vez en un año.

El mejor modo de abordar el cuidado y el tratamiento de las personas con tuberculosis DR (al tiempo que se respetan sus derechos humanos) se convirtió en un tema que suscitó divisiones e intensos debates a lo largo de los cuatro días del encuentro (y aún hasta la fecha).

Sudáfrica no ha hecho públicas unas directrices formales sobre el manejo de dichos pacientes (se está revisando ahora un borrador de las mismas), pero la política de facto es hospitalizar a todos los pacientes con tuberculosis DR si se dispone de camas en las salas de aislamiento para esta enfermedad, lo que incluye el internamiento a la fuerza si el paciente retira su consentimiento. Sin embargo, el reconocimiento de la resistencia a fármacos, habitualmente, se produce meses después de que la persona desarrolle una infección activa y la mayoría de las provincias tiene una larga lista de espera para las camas. El aislamiento, por lo general muy cerca de otros pacientes con tuberculosis DR que probablemente tienen otra cepa resistente a fármacos, puede variar entre seis meses y dos años.

Al principio de la conferencia, los representantes del Departamento de Sanidad admitieron que eso suponía un problema.

“El brote nos pilló por sorpresa y los centros médicos que se habilitaron para acomodar a los pacientes con tuberculosis multirresistente a fármacos (MDR, en sus siglas en inglés) ciertamente no estaban adaptados para este tipo de enfermedad (pacientes que es posible que pasen largos periodos de tiempo hospitalizados, en ocasiones, más de dos años)”, declaró el señor David Mametja. “Pero las instalaciones donde residen estos pacientes no han sido estructuradas de modo que resulten adecuadas para largas estancias en el hospital.”

No obstante, el hecho de que varios hospitales de tuberculosis en Sudáfrica estén rodeados por un alambre de espino y cuenten con guardias apostados, unido al uso de la fuerza policial para aislar a algunos pacientes, ha conducido a que algunas personas consideren esta política como de encarcelamiento. Y en Sudáfrica encarcelamiento es un término con mucha carga.

“Al hablar sobre detención sin juicio en un contexto sudafricano, hay todo un historial al respecto y, por consiguiente, existe la necesidad absoluta de ser mucho más cauto cuando se abordan estas cuestiones”, según declaró el profesor Karthy Govender, miembro de la Comisión sobre Derechos Humanos de Sudáfrica, durante una sesión de desarrollo de habilidades que tuvo lugar durante la conferencia.

Por todo esto, a pesar de los valerosos esfuerzos de la organización, al final de la I Conferencia Sudafricana sobre Tuberculosis, los representantes de la sociedad civil y del departamento de Sanidad se gritaban unos a otros.

¿Qué dirección tomará la nueva ministra de Sanidad?

Habíamos planeado realizar un informe más completo de dicha conferencia, dado que nuestra cobertura de los cambios recientemente producidos en el gobierno sudafricano deja muchas cosas en el aire.

Aunque el nombramiento de la nueva ministra de Sanidad, Barbara Hogan, ha sido muy bien recibido por los activistas, no está claro qué logros será capaz de alcanzar antes de las próximas elecciones, que probablemente tengan lugar en abril de 2009. Hoy en día, dirige un departamento dividido en el que hay elementos leales a la administración anterior, y la unidad del partido puede tener prioridad frente a cualquier cambio de calado en las políticas.

Además, la ministra, que carece de una formación médica profesional, es posible que reciba orientación de los expertos en tuberculosis del ministerio. Es importante reconocer que puede haber un choque cultural entre la comunidad conservadora en el tratamiento de la tuberculosis (que, con frecuencia, se atiene a enfoques médicos ya probados anteriormente, aunque algo paternalistas) y la comunidad activista del VIH, que alienta el desarrollo de un movimiento activista en tuberculosis y que adopta un enfoque basado en los derechos humanos (y, a menudo, más innovador) en la provisión de los servicios de atención sanitaria.

Ya hay indicios de que las políticas sobre tuberculosis no cambiarán demasiado. Según los comentarios de la Campaña de Acción por los Tratamientos (TAC), el Proyecto Legal del Sida (ALP) y la Alianza por los Derechos y el Sida en el África Meridional (ARASA) respecto al nuevo borrador de directrices políticas para el manejo de la tuberculosis resistente a fármacos, el Departamento de Salud sigue manteniendo una política de hospitalizar a pacientes cuya infección es resistente a fármacos, pero “guardan silencio respecto a las directrices específicas para los trabajadores sanitarios en cuanto al modo de aplicar las medidas contenidas en las directrices, como el aislamiento y la terapia sin el consentimiento de los pacientes, especialmente sobre cuándo está justificado el aislamiento forzoso”.

Y hay poco tiempo para trabajar con SANAC para enviar una solicitud a la novena Ronda de propuestas de financiación del Fondo Mundial, que vence el 21 de enero de 2009. Dado el cierre virtual que se produce habitualmente en el Gobierno sudafricano durante diciembre y enero, quizá sea necesaria una respuesta de emergencia sólo para conseguir solicitar la financiación.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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