El daño neurocognitivo se asocia a unos bajos recuentos nadir de CD4, incluso con el uso actual de una TARV eficaz

Liz Highleyman

Las personas que en el pasado llegaron a tener unos bajos recuentos de CD4 continúan presentando un mayor riesgo de padecer deterioro neurocognitivo asociado al VIH incluso si inician una terapia antirretroviral y su estado inmunitario mejora, según pudieron constatar los participantes en una presentación de última hora durante la XVIII Conferencia Internacional del Sida, celebrada la semana pasada en Viena (Austria).

Los problemas neurocognitivos entre personas con VIH –que pueden ir desde un deterioro moderado sólo detectable por medio de pruebas especializadas hasta una demencia por sida debilitante – siguen siendo frecuentes en la era de un tratamiento antirretroviral efectivo.

Investigadores del equipo del estudio CHARTER (Investigación sobre los Efectos de la Terapia Antirretroviral contra el VIH a nivel del Sistema Nervioso Central [SNC], en sus siglas en inglés), evaluaron factores relacionados con los problemas neurocognitivos asociados al VIH en más de 1.500 participantes de 6 centros médicos universitarios de EE UU.

Los participantes en el estudio fueron sometidos a exhaustivas evaluaciones neuropsicológicas estandarizadas que cubrían siete “dominios” cognitivos –o áreas funcionales- además de exámenes físicos y neurológicos. Los investigadores también controlaron condiciones coexistentes y mediciones asociadas al VIH, incluidos recuentos de CD4 presentes y pasados obtenidos a través de registros médicos o proporcionados por los propios participantes.

Tal y como manifestó Igor Grant, de la Universidad de California en San Diego (EE UU), aproximadamente la mitad de los participantes en el estudio CHARTER presentaban cierto grado de deterioro cognitivo.

Además, el equipo de investigadores observó una correlación entre los recuentos mínimos históricos de CD4 de cada persona –conocidos como recuentos “nadir”- y la presencia de dicho deterioro. El análisis inicial mostró que los menores recuentos de CD4 nadir estuvieron altamente asociados a deterioro neurocognitivo. La relación se mantuvo estadísticamente significativa tras un análisis ajustado que tuvo en cuenta diversos factores clínicos y demográficos.

Entre aquellas personas cuyos recuentos de CD4 habían caído hasta 50 células/mm3, alrededor de un 60% mostraba algún grado de deterioro. Sin embargo, incluso en personas con una función inmunitaria bien preservada con recuentos de CD4 siempre por encima de 350 células/mm3, la probabilidad de padecer un daño cognitivo se mantuvo alrededor del 50%.

El recuento actual de CD4, no obstante, no fue identificado como un factor de predicción significativo de deterioro neurocognitivo.

Los investigadores evaluaron específicamente a un subgrupo de participantes en CHARTER que tomaba una terapia antirretroviral y con una carga viral indetectable en aquel momento. Incluso dentro de este grupo con la infección por VIH bajo control, el recuento nadir de CD4 siendo constituyendo un factor de predicción significativo de problemas neurocognitivos.

En respuesta a una pregunta de la audiencia, Grant afirmó que el uso de fármacos antirretrovirales capaces de atravesar la barrera hematoencefálica y entrar en el sistema nervioso central sólo tendría un efecto “modesto”.

Estos resultados llevaron a los investigadores de CHARTER a concluir que “los desórdenes neurocognitivos asociados al VIH persisten en la mayoría de pacientes a pesar de una buena reconstitución inmunitaria bajo terapia antirretroviral”.

El equipo de investigadores declaró que las implicaciones de estos hallazgos suponen que el llegar a un bajo recuento de CD4 puede representar un “legado” que tiene repercusiones prolongadas en el tiempo, incluida la aparición de daños cerebrales asociados al VIH y de un deterioro neurocognitivo que puede no ser totalmente reversible aunque posteriormente se inicie tratamiento antirretroviral eficaz.

Por lo tanto, los investigadores sugirieron que prevenir la inmunosupresión grave por medio de un inicio precoz de la terapia antirretroviral “puede conllevar resultados neurocognitivos más favorables” en personas con VIH.

Más información: Puedes leer el resumen de este estudio en la página web oficial de la conferencia.

Referencia: Ellis R et al. CD4 is a predictor of HIV neurocognitive impairment (NCI) in the era of combination antiretroviral therapy (cART): results from the CHARTER study. Eighteenth International AIDS Conference, Vienna, abstract THLBB109.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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