El envío semanal de mensajes de texto mejora la adhesión al tratamiento anti-VIH en Kenia

Carole Leach-Lemens

Enviar semanalmente mensajes recordatorios por teléfono (SMS) aumentó entre un 13 y un 16% la proporción de pacientes que alcanzaron una adhesión del 90% a la terapia antirretroviral en el transcurso de un año, durante un ensayo de distribución aleatoria llevado a cabo en una zona rural de Kenia, según informa Cristian Pop-Eleches y un equipo de colaboradores en la edición digital adelantada de AIDS.

Los recordatorios semanales también ayudaron a reducir la frecuencia con la que se produjeron las interrupciones de tratamiento, muy ligadas al fracaso del mismo y al desarrollo de resistencias a fármacos. Con frecuencia, la terapia de segunda línea no está disponible en entornos con pocos recursos y cuando la hay, puede suponer un coste hasta 17 veces superior al de los fármacos de primera línea, afirman los autores. Por esta razón, resulta crucial prevenir el fracaso terapéutico relacionado con la mala adhesión.

Aunque la terapia antirretroviral sigue reduciendo la morbimortalidad entre los pacientes con VIH, la adhesión incompleta al tratamiento constituye un importante factor de predicción de fracaso del mismo, aparición de resistencia a fármacos, progreso de la infección por VIH y muerte.

En entornos pobres en recursos, las pruebas sugieren que la adhesión es igual de buena, o incluso mejor, que en entornos ricos. Sin embargo, algunos estudios han encontrado que el grado de adhesión disminuye con el tiempo. Entre los motivos para ello estaría el número creciente de personas que reciben un tratamiento anti-VIH en zonas rurales, donde el acceso a una atención y apoyo continuos está seriamente limitado por la ausencia de recursos económicos, humanos y de transporte.

Para apoyar la adhesión al tratamiento y minimizar la pérdida de seguimiento entre las personas con VIH que reciben terapia antirretroviral, se ha propuesto el uso de mensajes a través del teléfono móvil.

El estudio publicado esta semana es el segundo ensayo de distribución aleatoria realizado en África que muestra que los mensajes de texto de alerta sirven para mejorar algún aspecto de la adhesión. Un estudio efectuado también en Kenia registró un nivel de adhesión significativamente mejor, así como una mayor supresión viral, en los pacientes que recibieron mensajes recordatorios semanales.

Los autores estudiaron la eficacia del empleo de mensajes de texto como recordatorios sobre el grado de adhesión al tratamiento antirretroviral en los pacientes que acudían al Centro de Salud Rural de Chulaimbo (CRHC) en la provincia de Nyanza (Kenia). El CRHC es una instalación sanitaria administrada por el gobierno y alberga una clínica del VIH dirigida desde 2005 por el Modelo Académico sobre la Provisión de Acceso a la Atención Sanitaria (AMPATH, en sus siglas en inglés). En el 45% de los hogares de los participantes en el estudio existía un teléfono celular y el 97% de las personas vivían en una zona que contaba con cobertura de la red de telefonía móvil.

El ensayo comenzó en junio de 2007 e inscribió a 431 pacientes, de dieciocho años de edad como mínimo, que habían comenzado el tratamiento anti-VIH en los tres meses anteriores. Los participantes fueron distribuidos de forma aleatoria a un grupo control o a uno de cuatro grupos de intervención posibles. Estas personas recibieron recordatorios a través de SMS en uno de tres idiomas (inglés, dholuo o kiswahili). Los mensajes fueron de dos tipos: cortos ("Esto es un recordatorio") o largos ("Esto es un recordatorio. Sé fuerte y valiente, nos preocupamos por ti"), y se enviaron de forma diaria o semanal. El nivel de adhesión se determinó mediante el denominado sistema de monitorización de acontecimientos médicos (MEMS, en sus siglas en inglés). Todos los participantes recibieron teléfonos móviles para que los usaran como quisieran y también se les proporcionó ayuda para cargarlos. Se les añadió saldo en el teléfono de forma periódica.

La adhesión general en el grupo control después de 48 semanas fue de un 75,8%, porcentaje que disminuyó con el tiempo. El 60% de los participantes en el grupo control alcanzó una adhesión del 90% en las dos primeras semanas y este valor se redujo a un 46% entre las semanas 37 y 48. Los investigadores indican que el 90% de los participantes en el grupo control realizaron al menos una interrupción del tratamiento que se prolongó más de dos días. Este comportamiento aumento con el tiempo, pasando del 40% entre las semanas 1 y 12 a un 58% entre las semanas 37 y 48 (p= 0,001).

El número de participantes que mantuvo un grado de adhesión del 90% en los dos grupos que recibieron recordatorios semanales (tanto a los que se les enviaron textos cortos como largos) fue significativamente mayor que en el grupo control (53% frente al 40%; p= 0,03). En el grupo que recibió recordatorios diarios de la adhesión, el porcentaje de participantes que logró una adhesión del 90% no fue muy distinto al del grupo control (41% frente al 40%; p= 0,92).

Además, las personas que recibieron los recordatorios semanales fueron mucho menos propensas a realizar interrupciones de tratamiento superiores a 48 horas durante las 48 semanas del periodo de seguimiento (81% frente a 90%; p= 0,03).

No obstante, los autores señalan que el hecho de añadir palabras de aliento no resultó más eficaz que un mensaje corto de recordatorio o no enviar ningún recordatorio, por lo que sugieren que las futuras intervenciones utilizando teléfonos móviles examinen cómo el contenido y la forma del mensaje pueden influir en el comportamiento. También es preciso valorar el uso compartido del móvil y la posibilidad real de cambiar el número.

Se necesitan más estudios para poder explicar por qué los recordatorios semanales fueron más eficaces que los mensajes diarios a la hora de mejorar la adhesión, apuntan los autores, que añaden que el envío del recordatorio no estuvo vinculado con el momento en que se abrió la botella son sistema MEMS. Actualmente, existe tecnología para establecer una relación entre ambos sucesos.

Entre las limitaciones, se incluye el hecho de que no pudo hacerse ninguna distinción entre la mejora del comportamiento de toma de dosis y el mayor uso del monitor electrónico de medicación. Tampoco se realizaron medidas de la carga viral, por lo que no pudo establecerse ningún vínculo entre las diferencias en el nivel de adhesión y el grado de supresión viral.

Los autores concluyen: “Estos resultados indican que el envío de mensajes recordatorios por SMS puede constituir una importante herramienta para alcanzar una respuesta óptima de tratamiento en entornos con pocos recursos”.

Referencia: Pop-Eleches C, et al. Mobile phone technologies improve adherence to antiretroviral treatment in a resource-limited setting: a randomized controlled trial of text message reminders. Advance on line edition AIDS, 2011 doi:10.1097/QAD.0b013e32834380c1 (Aquí puedes encontrar el abstract de forma gratuita).
Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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