¿Tiene cabida la prueba de tropismo en la atención rutinaria del VIH?

Michael Carter

En el caso de las personas con VIH cuyo virus está adaptado para infectar las células CD4 que portan el correceptor CXCR4, se debería valorar un inicio precoz de la terapia antirretroviral (TARV), según los autores de un estudio estadounidense publicado en la edición de 15 de octubre de Journal of Infectious Diseases. El estudio reveló que los pacientes cuyo VIH pasó de usar el correceptor CCR5 al CXCR4 experimentaron una pérdida rápida de células clave del sistema inmunitario y tuvieron un rápido progreso de la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

En un artículo editorial en el mismo número de la revista se afirma que la prueba de tropismo podría ayudar a los médicos a tomar unas decisiones de tratamiento adecuadas para cada paciente en particular. El tropismo se refiere a la tendencia del virus a infectar un tipo especial de células y no otros.

Para infectar las células, el VIH necesita unirse tanto a la proteína CD4 como a un correceptor presente en la superficie de las células. Al principio del curso de la infección por VIH, el virus emplea el correceptor CCR5, pero en aproximadamente el 50% de las personas, en las últimas etapas de la infección, el virus pasa a utilizar el correceptor CXCR4 (X4).

La presencia de virus X4 se ha asociado con una progresión más rápida de la infección por VIH y un descenso del recuento de las células CD4 también más rápido.

Un equipo estadounidense de investigadores procedentes del Estudio Multicéntrico de Cohorte del Sida (MACS, en sus siglas en inglés) se propuso entender mejor el proceso de emergencia de cepas X4 del VIH. Por consiguiente, se realizó una revisión del uso de los correceptores por parte del virus en 67 pacientes masculinos. Su objetivo era establecer una relación entre la emergencia de virus X4 y la progresión de la infección.

Todos los pacientes habían sido infectados por VIH antes de 1995. El momento de la infección pudo determinarse con un margen de hasta cinco meses. Todos los pacientes realizaban frecuentes visitas médicas durante las cuales se tomaron muestras sanguíneas que se congelaron (un promedio de diez por paciente). El equipo de expertos comprobó los historiales médicos de los hombres para determinar el momento en el cual su recuento de CD4 cayó por debajo de las 200 células/mm3 o desarrollaron una enfermedad definidora de sida. La progresión de la infección por VIH se consideró rápida si se produjo alguno de esos supuestos antes de los cinco años posteriores al diagnóstico. Se consideró moderada si se llegó a ellos entre los cinco y nueve años, lenta si se alcanzaron entre los nueve y once años, y muy lenta si se produjeron con posterioridad a los once.

Un total de 35 personas (52%) presentó virus con tropismo CXCR4 en algún momento en el transcurso del estudio. La primera carga viral registrada fue más alta en estos pacientes (media de 25.000 copias/mL) que en los que mantuvieron un virus con tropismo CCR5 durante todo el estudio (media de 12.500 copias/mL), una diferencia que tuvo una significación estadística marginal (p= 0,08).

Cuatro hombres desarrollaron un virus X4 en los dos primeros años de infección por VIH y todos ellos experimentaron una rápida progresión de la enfermedad.

A continuación, se realizó un análisis más detallado para determinar el vínculo entre la emergencia de virus CXCR4 y la progresión de la infección. Se descubrió que el 24% de los pacientes experimentó una progresión rápida de la infección, el 40% mostró una tasa de progresión moderada, el 12% una progresión lenta y el 24% una muy lenta.

En comparación con las personas cuya infección progresó muy lentamente, aquéllos que progresaron a sida en cinco años (progresión rápida) presentaron un riesgo casi cinco veces superior de tener el virus X4 (cociente de probabilidades [CP]: 4,9; p= 0,061), los de progresión moderada, un riesgo casi siete veces superior de tener el virus X4 (CP: 6,9; p= 0,014), mientras que aquéllos con una progresión lenta tuvieron un aumento no significativo del riesgo en un 50%.

De los hombres que desarrollaron sida, el virus X4 apareció antes que el acontecimiento definidor de esta enfermedad en el 52% de los casos y aproximadamente en el momento del sida en otro 13% más. Por el contrario, el virus X4 sólo se detectó en el 30% los pacientes que no experimentaron una progresión de la infección por VIH, una diferencia significativa (p= 0,04).

La mediana de tiempo entre la emergencia de virus X4 y el diagnóstico de sida fue de trece meses. La mediana en el recuento de células CD4 en el momento en que apareció el virus X4 fue de 475 células/mm3.

En estudios anteriores se había determinado la existencia de una relación entre el descenso de las células-T CD3 y el debilitamiento del sistema inmunitario. Esos hallazgos fueron respaldados por este estudio, que mostró que esto sucedió en 50 hombres (75%). De los que experimentaron un descenso del recuento de células-T CD3, el virus X4 apareció antes en el 54% de los casos. Por su parte, sólo el 24% de los hombres que no mostraron un descenso de las células CD3 desarrolló el virus X4 (p= 0,03).

En el caso de los hombres que experimentaron tanto la aparición de virus X4 como un descenso de su recuento de células-T CD3, la mediana del intervalo entre la aparición del virus con ese tropismo y el descenso del recuento de esas células inmunitarias fue de aproximadamente diez meses.

Dada la relación entre la aparición del virus X4 y la progresión de la infección por VIH, el equipo de investigadores comenta: "Quizá sea prudente iniciar la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA) tan pronto como se detecte la presencia de virus X4, dado que dicho tratamiento puede prevenir la progresión de la infección relacionada con este tipo de virus y, por tanto, mejorar los resultados de la terapia".

Los autores de un artículo editorial que aparece en el mismo número comentan: "Al revelar la presencia de las cepas X4, estos marcadores biológicos ofrecen la posibilidad de mejorar la terapia individual (…); ya es hora de diseñar estudios que permitan definir el papel de las pruebas de tropismo y la carga viral X4 a la hora de determinar el momento de iniciar y cambiar la terapia antirretroviral."

Referencias: Shepherd JC, et al. Emergence and persistence of CXCR4-tropic HIV-1 in a population of men from the Multicenter AIDS Cohort Study. J Infect Dis. 2008; 198: 1.104-1.112.

Burger H, et al. HIV-1 tropism, disease progression, and clinical management. J Infect Dis. 2008; 198: 1.095-1.096.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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