Los consumidores de ‘crack’ de cocaína presentan una progresión más rápida de la infección por VIH

Michael Carter

Los consumidores de ‘crack’ de cocaína experimentan una progresión más rápida de la infección por VIH, según un informe publicado en la edición de 1 de enero de 2009 de Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes.

La investigación, realizada entre usuarios de drogas de Miami (EE UU), encontró que los consumidores de ‘crack’ de cocaína presentaban un menor índice de adhesión a la terapia antirretroviral (TARV). No obstante, se trata sólo de una explicación parcial, ya que se descubrió que los usuarios de esta droga que tomaban TARV mostraron una mayor rapidez en el descenso del recuento de CD4 y en el aumento de la carga viral.

Se calcula que el 18% de todas las infecciones por VIH en EE UU se debe al uso de drogas inyectables. Los usuarios de estas drogas que tienen VIH, a menudo, experimentan una rápida progresión de la infección y, así, casi el 50% progresa a sida en el año siguiente al diagnóstico del virus.

El consumo de drogas no inyectables también está generalizado entre las personas con VIH y existen estudios que han arrojado datos contradictorios respecto a su impacto sobre la progresión de dicha infección. Sin embargo, una investigación ha evidenciado que los usuarios de ‘crack’ de cocaína muestran un descenso más rápido del recuento de células CD4 a corto plazo que las personas que no consumen esta droga. Los estudios en mujeres con VIH han puesto de manifiesto que aquéllas que consumen ‘crack’ de cocaína presentan unos recuentos de CD4 más bajos y tienen un mayor riesgo de desarrollar sida o morir.

El consumo de drogas puede implicar que la adhesión a la terapia antirretroviral sea menor lo que quizá complique la comprobación de si los peores resultados en los usuarios de drogas se deben a la falta de adhesión o a los efectos fisiológicos de su consumo.

En consecuencia, un equipo de investigadores diseñó un estudio para intentar determinar la relación entre consumo de drogas y progresión de la infección por VIH, reflejada a través de los descensos de células CD4 y los aumentos de la carga viral en la era del tratamiento antirretroviral moderno.

Esta investigación contó con 222 usuarios de drogas con VIH que se inscribieron en Miami entre los años 2002 y 2005. El estudio se prolongó a lo largo de 30 meses. Cada seis meses, se tomaron muestras sanguíneas a los participantes para determinar su recuento de CD4 y el nivel de carga viral. También se realizaron entrevistas respecto a su historial clínico, incluyendo el empleo de fármacos antirretrovirales y otros medicamentos. De igual modo, a los participantes se les pidió que completaran un cuestionario referente al consumo de alcohol, tabaco y drogas no legales.

La mayoría de los pacientes (77%) era de etnia negra y la media de edad fue de 42 años. El recuento mediano basal de CD4 fue de 314 células/mm3, siendo la carga viral mediana en ese momento un poco inferior a 12.000 copias/mL. El 63% tomaba terapia antirretroviral en el momento de entrar en el estudio.

La droga consumida más habitualmente era el ‘crack’ de cocaína (50%), seguido por el cannabis (35%) y la cocaína en polvo (14%). El 55% de los participantes consumía alcohol.

En el momento de entrar en el estudio, ciento treinta personas tenían un recuento de células CD4 superior a 200 células/mm3. El equipo responsable del ensayo valoró el impacto del consumo de drogas no legales sobre los descensos en el recuento de CD4 a lo largo de los treinta meses del estudio. Los pacientes fueron clasificados como “usuarios” de drogas si declaraban haber consumido sustancias no legales en los últimos seis meses.

Tras realizar el control para el recuento basal de CD4 y el uso de fármacos antirretrovirales, se encontró que el único factor independiente que afectaba al descenso de los CD4 era el consumo de ‘crack’ de cocaína. El consumo de esta droga duplicó el riesgo de que los recuentos de CD4 bajasen a menos de 200 células/mm3 (cociente de riesgo [CR]: 2,15; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 1,08-4,25; p= 0,029).

La relación entre el consumo de ‘crack’ y la pérdida rápida de los recuentos de CD4 se mantuvo inmutable cuando los investigadores controlaron para el consumo de alcohol (CR: 2,093; p= 0,041).

A continuación, el análisis se restringió a los usuarios de drogas que no tomaban tratamiento antirretroviral. De nuevo, sólo el consumo de ‘crack’ de cocaína estuvo asociado con un mayor riesgo de descenso de CD4 a menos de 200 células/mm3 (CR: 3,9; IC95%: 1,049-14,85; p= 0,042).

Muchas personas declararon consumir numerosas sustancias, pero únicamente el consumo tanto de ‘crack’ como de cannabis (CR: 2,42; IC95%: 1,042-5,617; p= 0,04) estuvo relacionado con un mayor riesgo de que el recuento de CD4 disminuyera por debajo de 200 células/mm3.

Los autores, asimismo, descubrieron que el consumo de ‘crack’ de cocaína constituyó un factor de predicción significativo de una mayor carga viral (p= 0,019).

Para evaluar el efecto del consumo de las drogas no legales sobre la adhesión, el equipo de investigadores comparó la proporción de pacientes con una carga viral inferior a 400 copias/mL atendiendo al tipo de droga consumida. En cada visita del estudio, los usuarios de ‘crack’ de cocaína fueron significativamente menos propensos a presentar una carga viral inferior a este nivel que las personas que no consumían esta droga.

Los autores indican que sus hallazgos “muestran una aceleración significativa del descenso de los recuentos de CD4 a un nivel considerado como de diagnóstico de sida y un aumento de la carga viral en los usuarios de ‘crack’ de cocaína, con independencia de la toma de antirretrovirales a lo largo de los treinta meses”.

Los investigadores añaden: “Según nuestros datos, el consumo de ‘crack’ de cocaína actúa de diversos modos, acelerando la progresión de la infección tanto de forma directa como reduciendo la adhesión a la medicación antirretroviral”.

Por último, los responsables del estudio concluyen: “Estos hallazgos respaldan de forma sólida la necesidad de realizar intervenciones adaptadas para disminuir el consumo de ‘crack’ de cocaína y el de drogas en general en aquellas personas que tienen VIH, a fin de reducir la progresión de la infección en personas que consumen ‘crack’”.

Referencia: Baum MK, et al. Crack-cocaine use accelerates HIV disease progression in a cohort of HIV-positive drug users. J Acquir Immune Defic Syndr. 2009; 50: 93-99.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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