Transmisión del VIH durante una agresión con arma blanca

Michael Carter

Un equipo de investigadores de Taiwán ha identificado un caso de transmisión del VIH como consecuencia de una pelea en la que se usó un cuchillo. El caso está recogido en la edición digital de AIDS Research and Human Retroviruses.

Los autores de la investigación emplearon el análisis filogenético para establecer el vínculo entre el virus del agresor y de la víctima; alegan, asimismo, que la nueva tecnología de análisis les permitió determinar la dirección de la transmisión del VIH.

La mayoría de los casos de infección por el virus de la inmunodeficiencia humana se han producido como resultado de relaciones sexuales anales o vaginales sin protección. Sin embargo, el VIH también puede propagarse a través del contacto entre sangre y sangre: existen pruebas de transmisión del virus durante peleas a puñetazos.

Ahora, los investigadores han descubierto pruebas concluyentes acerca de la transmisión del VIH de una persona a otra durante una agresión con arma blanca.

El incidente tuvo lugar en septiembre de 2008. El agresor era un hombre de 42 años que había sido diagnosticado de VIH en diciembre de 2005. Su recuento de CD4 era de 445 células/mm3 y su carga viral, de 57.700 copias/mL. No estaba tomando terapia antirretroviral y tenía un historial de uso de drogas inyectables.

El agresor intentó robar a un hombre de 69 años y, debido a ello, se enzarzaron en una pelea en la que ambos se produjeron heridas graves y fueron hospitalizados. La víctima recibió transfusiones sanguíneas durante las operaciones quirúrgicas a las que fue sometida después de la pelea. El hombre estaba casado con hijos y no tenía un historial de consumo de drogas inyectables ni de otro comportamiento de riesgo de infección por VIH. En octubre de 2008, tanto él como su mujer habían recibido un resultado negativo en una prueba del virus.

No obstante, en febrero de 2009, la víctima, aunque no su mujer, fue diagnosticado de VIH.

Se descartó la transfusión como vía de transmisión del virus, puesto que todos los donantes eran seronegativos.

Así pues, los investigadores plantearon la posibilidad de que la infección de la persona se debiera al contacto sangre con sangre durante el asalto con el cuchillo.

Para probar esta teoría, se obtuvieron muestras de sangre del atacante y del agredido y se comprobó que ambas personas estaban infectadas por el mismo subtipo de VIH (HIV-1CRF07_BC).

El análisis filogenético de las regiones env y pol del genoma viral también evidenció que el virus de los dos hombres estaba muy estrechamente relacionado.

El equipo de investigadores, además, cree que dispone de pruebas sobre la dirección en que se produjo la transmisión del VIH. Para ello, se midieron los niveles de inmunoglobulina G específica del VIH [IgG-VIH] en las dos personas, ya que se sabe que los niveles de IgG aumentan con la duración de la infección por VIH.

Los niveles de IgG se incrementaron en la víctima, lo que, según los autores, “determinó (…) la prueba de que la dirección de la transmisión del VIH-1 fue del atracador a la víctima”.

Por último, añaden: “Nuestra conclusión es que la transmisión del VIH probablemente se produjo como consecuencia del contacto sangre con sangre durante una lucha encarnizada (…) y que se trata del primer caso en que se presentan datos de seroconversión del VIH-1 como prueba para determinar la dirección de la transmisión de dicho virus”.

Referencia: Kao C-F, et al. An uncommon case of HIV-1 transmission due to a knife fight. AIDS Research and Human Retroviruses, online edition: DOI: 10.1089/aid.2010.0044, 2010.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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