Un bajo nivel materno de vitamina D aumenta el riesgo de transmisión del VIH al bebé, además de la mortalidad infantil 

Michael Carter

Que la madre tenga un bajo nivel de vitamina D está relacionado con un mayor riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo, así como de mortalidad infantil, según informa un equipo de investigadores en la edición digital de Journal of Infectious Diseases.

“Se detectó un mayor riesgo de infección por VIH o de muerte al nacer en el caso de niños cuyas madres tenían un bajo nivel basal de vitamina D. Este bajo nivel también se asoció con la transmisión del VIH a través de la leche materna y con una mayor tasa de mortalidad infantil durante el período de seguimiento”, escriben los autores.

Ya se sabía que los niveles de vitamina D podían afectar al funcionamiento del sistema inmunitario y que los niveles maternos de dicho nutriente tienen repercusiones sobre el crecimiento fetal. Además, se ha evidenciado que los suplementos de vitamina D mejoran los resultados de la terapia antituberculosa, lo que es importante en el contexto del VIH, ya que la tuberculosis constituye la causa individual más importante de morbimortalidad en personas con VIH.

Sin embargo, no se ha investigado mucho el impacto de los niveles de vitamina D en mujeres con VIH embarazadas y sobre los resultados, incluyendo acontecimientos adversos al nacer, transmisión de madre a hijo del virus, muerte infantil durante los primeros meses de vida o transmisión del VIH debido a la lactancia.

Un estudio referente al uso de suplementos vitamínicos por parte de mujeres con VIH en Tanzania ofreció a los investigadores la oportunidad de valorar la importancia de los niveles maternos de vitamina D sobre dichos resultados.

El análisis del equipo de investigadores contó con un total de 884 mujeres. La mayoría (80%) presentaba una infección por VIH asintomática. Se inició la toma de suplementos vitamínicos entre las semanas 12 y 27 de embarazo. Sin embargo, esto no incluyó a la vitamina D, cuyos niveles se valoraron al inicio.

No se encontró ninguna relación entre los niveles de vitamina D y los resultados adversos en el embarazo, como parto prematuro, bajo peso del bebé al nacer o que éste tenga un tamaño pequeño para la edad gestacional.

No obstante, un nivel basal de vitamina D reducido en la madre (inferior a 32 ng/mL) se relacionó con un aumento del 49% en el riesgo de muerte fetal o de transmisión del VIH al nacer (intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 7-109), en comparación con los bebés cuyas madres sí tenían un nivel adecuado de esta vitamina.

Además, los bebés cuyas madres tenían niveles pobres de vitamina D presentaron un aumento del 50% en el riesgo de tener VIH a las seis semanas de edad, en comparación con los niños cuyas madres mostraban un nivel normal de esta vitamina (IC95%: 1,02-2,20).

Tras 24 meses de seguimiento, el 30% de los bebés tenía VIH. Aquéllos cuyas madres presentaban un nivel insuficiente de vitamina D y no tenían el virus a las seis semanas de vida, mostraban un riesgo dos veces superior de adquirir el VIH de sus madres durante la lactancia que los bebés cuyas madres sí tenían un nivel adecuado de vitamina D (cociente de la tasa de incidencia [CTI]: 2,03; IC95%: 1,08 -3,82).

La tasa general de transmisión del VIH de madre a hijo después de 24 meses fue un 46% superior en el caso de los bebés cuyas madres tenían un nivel deficiente de vitamina D con respecto al de los niños cuyas madres tenían un nivel normal de esta vitamina.

Al hacer un análisis más detallado, los autores descubrieron que las madres con los niveles más reducidos de vitamina D presentaban el mayor riesgo de transmisión del virus de madre a hijo (p= 0,01) y que este riesgo disminuyó a medida que aumentó el nivel materno de vitamina D.

Por último, los responsables del estudio encontraron que, cuando la madre tenía un bajo nivel de vitamina D, aumentaba el riesgo de muerte infantil durante el período de seguimiento.

“Se sabe que la vitamina D contribuye al desarrollo del sistema inmunitario fetal y que, cuanto más robusto sea este sistema, mayor resistencia existirá frente a la infección por VIH, lo que puede explicar el menor riesgo observado de transmisión del virus de madre a hijo”.

El equipo de investigadores añade: “Es probable que este hallazgo se correlacione con un menor número de infecciones y enfermedades oportunistas durante el período de seguimiento y, en consecuencia, con una menor tasa de mortalidad. Además, cada vez hay más pruebas que respaldan el papel de la vitamina D en la lucha contra la tuberculosis, una de las principales causas de muerte en poblaciones que viven con VIH”.

Los autores concluyen que, en caso de que los estudios demuestren que los suplementos de vitamina D resultan ser eficaces, “podría suponer un método relativamente sencillo y barato de reducir la mortalidad entre los niños y de ayudar a prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo, como complemento a la terapia antirretroviral”.

Referencia: Mehta S, et al. Perinatal outcomes, including mother-to-child transmission of HIV, and child mortality and their association with maternal vitamin D status in Tanzania. J Infect Dis 200 (online edition), 2009.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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