Se hacen públicas las recomendaciones europeas sobre infección aguda por VHC en pacientes con VIH

Michael Carter

Investigadores y activistas europeos han desarrollado las recomendaciones para el manejo de la infección aguda por el virus de la hepatitis C (VHC) en pacientes con VIH.

El documento puede consultarse en la edición digital de la revista AIDS y cubre aspectos como el diagnóstico, la epidemiología, la historia natural y el tratamiento de la infección.

Se calcula que aproximadamente la tercera parte de los pacientes con VIH en Europa están coinfectados por el virus de la hepatitis C. La epidemia de VHC por transmisión sexual entre los hombres gays con VIH ha conducido a que se plantee un enfoque renovado frente a la infección. En consecuencia, en mayo de 2010, médicos, investigadores y activistas procedentes de diversos organismos de toda Europa se reunieron en París (Francia) para desarrollar unas directrices consensuadas sobre el manejo de la infección aguda por hepatitis C.

Sus recomendaciones se refirieron a:

  • Definición de la infección aguda por VHC.
  • Detección de la hepatitis C.
  • Consejos sobre reducción de riesgos.
  • Historia natural.
  • Tratamiento durante la fase aguda de la infección.

Al hablar de la fase aguda de la hepatitis C nos referimos a los primeros seis meses tras la infección por VHC. Muchas personas no presentan síntomas cuando adquieren el virus por primera vez y, en una minoría de pacientes con VIH, se han apreciado respuestas tardías de anticuerpos.

Los criterios europeos de preferencia para el diagnóstico de infección aguda son:

1.     Resultado positivo de inmunoglobulina G (IgG) anti-VHC -con independencia de si la carga viral de este virus hepático es detectable o no- y un resultado negativo en la prueba de anticuerpos de la hepatitis C en los doce meses anteriores.

O:

2.     Un nivel detectable de carga viral del VHC junto con un registro documentado de viremia de este virus no detectable y un resultado negativo de IgG anti-VHC en el año anterior.

Sin embargo, en aquellas circunstancias en las que no estén disponibles los resultados de pruebas anteriores, se puede diagnosticar la hepatitis C aguda si un paciente tiene un nivel detectable de carga viral del VHC y además:

1.     Experimente un aumento en los niveles de la transaminasa ALT hasta superar en más de diez veces el límite normal superior, o en cinco veces el límite superior si la función hepática fue normal en los doce meses previos.

2.     Presente resultados negativos en las pruebas de la hepatitis A y la hepatitis B, y se haya excluido cualquier otra causa de enfermedad hepática.

También se han formulado recomendaciones en cuanto a la detección de los casos de infección aguda:

1.     Todos los pacientes recién diagnosticados de VIH deberían someterse a una prueba de anticuerpos del VHC.

2.     Los hombres gays con VIH en situación de riesgo de adquirir el VHC deberían monitorizar cada seis meses sus niveles de la transaminasa ALT y también tendrían que someterse a una prueba de anticuerpos contra el VHC de forma anual.

3.     Los pacientes que tienen una infección de transmisión sexual (ITS) incidente, así como aquellos que usan drogas inyectables, deberían examinarse por si tienen hepatitis C aguda a los tres meses del diagnóstico de la ITS o de la última posible exposición al virus.

4.     Se recomienda que las personas que presenten un cuadro sospechoso de infección aguda mantengan monitorizado su nivel de carga viral del VHC mediante pruebas de ácido nucleico.

A pesar de que en la actualidad existe cierta incertidumbre respecto al modo exacto de transmisión del VHC en los hombres gays con VIH, el documento plantea las siguientes recomendaciones sobre reducción de riesgos:

1.     El asesoramiento debería abordar también los temas de transmisión del VHC y práctica de fisting (introducción del puño en el ano o vagina), el uso de drogas recreativas, las prácticas de sexo en grupo, el empleo de juguetes sexuales, las relaciones sexuales sin protección, las relaciones sexuales traumáticas, compartir el material de inyección de drogas y los riesgos provenientes del contacto de sangre con sangre.

2.     Se debería proporcionar información sobre la reducción del riesgo de contraer la hepatitis C a todos los pacientes con VIH después de recibir su diagnóstico y, posteriormente, a intervalos regulares. Los personas recién diagnosticadas de hepatitis C también tendrían que recibir counselling sobre la reducción de riesgos.

Una proporción de los pacientes aclararon la infección por VHC de forma natural, sin necesidad de tratamiento. Las recomendaciones consensuadas incluyeron las siguientes observaciones en lo referente a la historia natural de la infección:

1.     Los pacientes con VIH corren un mayor riesgo de desarrollar infección crónica por VHC.

2.     Existen estudios que sugieren que entre el 0% y el 40% de los pacientes con VIH aclararon la infección por VHC de forma espontánea durante la fase aguda.

3.     Entre los factores asociados con el hecho de aclarar espontáneamente la infección se incluyen: ser de sexo femenino, la transmisión sexual, la infección por hepatitis B, la ictericia y presentar unos mayores niveles pico de la transaminasa ALT.

4.     Una disminución temprana de la carga viral del VHC, transcurridas de cuatro a ocho semanas desde el momento de adquirir el virus, fue otro factor relacionado con el aclaramiento de forma espontánea.

Se ha observado una buena tasa de respuesta al tratamiento anti-VHC entre los pacientes con VIH que inician la terapia dentro del primer año después de contraer el virus. En consecuencia, se han realizado recomendaciones respecto al seguimiento de la infección y se afirma que los resultados de las pruebas tendrían que servir como indicador para el inicio del tratamiento:

1.     La carga viral del VHC debería medirse cuando el paciente recibe el diagnóstico, y luego, cuatro semanas más tarde.

2.     Se debería ofrecer el tratamiento si la carga viral no ha descendido al menos en 2log10 copias/mL a la cuarta semana de seguimiento, o si un paciente sigue teniendo una carga viral del VHC detectable doce semanas después de haber recibido el diagnóstico de infección aguda.

3.     En aquellas circunstancias en las que los pacientes aclaran la infección de forma espontánea, se tendría que repetir la medida de la carga viral transcurridas 48 semanas.

Referencia: Rockstroh JK. Acute hepatitis C in HIV-infected individuals – recommendations from the NEAT consensus conference. AIDS 25 (online edition), DOI: 10. 1097/QAD.0b013e328343443b, 2010 (En esta dirección se puede consultar el abstract de forma gratuita).

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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