Estudio estadounidense sugiere que la circuncisión no protege del VIH a los HSH de origen étnico negro o de origen latino

Edwin J. Bernard

Un nuevo estudio realizado en EE UU no ha revelado evidencias estadísticamente significativas que hagan suponer que la circuncisión proteja frente a la infección por VIH a hombres que practican sexo con hombres (HSH) de origen étnico negro o de origen latino, ni siquiera en el caso de aquellos HSH que declararon que también practicaron sexo con mujeres y/o sólo relaciones sexuales insertivas.

El estudio, realizado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC, en sus siglas en inglés), y publicado en la edición de 15 de diciembre de The Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes, también fue presentado la pasada semana en la Conferencia Nacional sobre Prevención del VIH, celebrada en Atlanta (EE UU).

Desde la publicación de los resultados positivos de los estudios sobre circuncisión en hombres heterosexuales en África, los expertos han estado considerando la posibilidad de que la circuncisión masculina pudiera funcionar como estrategia de prevención del VIH en otras poblaciones y entornos.

Actualmente, no se sabe si los resultados de los estudios realizados en hombres de origen étnico africano podrían aplicarse a HSH en EE UU y tampoco si los HSH que sólo realizan prácticas insertivas podrían beneficiarse de la circuncisión.

Dado que los HSH de origen étnico negro y de origen latino se ven afectados de manera desproporcionada por el VIH en EE UU en comparación con los HSH de etnia blanca, los CDC quisieron examinar las características de los HSH circuncidados y sin circuncidar de los mencionados grupos étnicos, a fin de valorar la relación entre circuncisión e infección por VIH.

Su Estudio ‘Brothers’ y Hermanos contó con 2.235 HSH de origen étnico negro y de origen latino de Nueva York, Filadelfia y Los Ángeles entre mayo de 2005 y abril de 2006.

A los participantes se les preguntó: “¿Tienes el pene circuncidado o el prepucio ‘cortado’?”. De los 2.245 hombres que completaron la encuesta, 2.106 respondieron a esta pregunta. Del análisis se excluyó a 70 hombres que indicaron que hablaban y leían principalmente en español, pero que escogieron la encuesta en inglés. Por tanto, la muestra final para el análisis contó con 1.079 HSH de etnia negra y 957 HSH de origen latino.

Se encontró que los HSH de origen étnico negro tuvieron mayor propensión a estar circuncidados que los HSH de origen latino (74 frente al 33%; p<0,0001).

En el estudio, los HSH de origen étnico negro circuncidados fueron más propensos a tener mayor edad, mayor nivel de educación, mayores ingresos, a haber nacido en EE UU e identificarse como gay que los HSH de etnia negra sin circuncidar, declararon tasas más altas de relaciones anales sin protección recientemente, así como ser la pareja pasiva durante la práctica de sexo anal y tener mayor número de parejas masculinas que los HSH de etnia negra sin circuncidar, y fueron más propensos que los no circuncidados a declarar el uso de marihuana o nitritos de amilo (poppers) en los tres meses anteriores.

Las diferencias entre los HSH de origen latino circuncidados y sin circuncidar fueron menores, aunque los circuncidados fueron significativamente más propensos que los no circuncidados a haber nacido en EE UU y a declarar el uso de cocaína, heroína o ‘cristal’ (un tipo de metanfetamina) en los últimos tres meses. Asimismo, los HSH de origen latino circuncidados fueron más proclives que los no circuncidados a declarar el hecho de haberse realizado un mayor número de pruebas del VIH y a haberlas efectuado en el año anterior.

No hubo diferencias en la cobertura del seguro sanitario entre los HSH circuncidados y sin circuncidar ni en el caso de los de origen étnico negro ni en el de los de origen latino. Por otro lado, el estado de circuncisión no estuvo relacionado con haber recibido algún diagnóstico de una infección de transmisión sexual (ITS) o de infección por VIH.

A continuación, el equipo de investigadores analizó los datos controlando estas características demográficas y riesgos sexuales y encontró que no hubo una relación significativa entre circuncisión y estado serológico al VIH en los HSH de origen latino (cociente de probabilidades ajustado [CPA]: 1,10; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 0,73-1,67) ni en los HSH de origen negro (CPA: 1,23; IC95%: 0,87-1,74).

Con posterioridad, se procedió a comparar los resultados de los hombres que declararon haber tenido recientemente sólo parejas sexuales masculinas con los de aquéllos que afirmaron haber tenido parejas de ambos sexos de manera reciente. Estos análisis se vieron restringidos a hombres de etnia negra porque sólo un pequeño número de hombres de origen latino declaró haber practicado sexo con parejas femeninas en los últimos tres meses. De nuevo, los expertos revelaron que la circuncisión no estuvo relacionada de forma significativa con la infección por VIH (CPA: 0,99; IC95%: 0,41- 2,37) en el caso de los hombres de etnia negra que practicaron sexo recientemente con hombres y mujeres o en el de los hombres de origen étnico negro que sólo practicaron sexo con hombres de manera reciente (CPA: 1,45; IC95%: 0,85 – 2,44).

Aunque se descubrió que ser la pareja activa (es decir, la que practica sexo anal insertivo) durante las relaciones de sexo anal sin protección estuvo relacionado con unas menores probabilidades de tener VIH entre los hombres de etnia negra que declararon que de manera reciente sólo practicaron sexo con otros hombres, esta relación no llegó a ser estadísticamente significativa para el caso de los hombres de etnia negra que de manera reciente habían practicado sexo tanto con hombres como con mujeres.

El equipo de investigadores afirma que “si los resultados de los ensayos realizados en hombres de etnia africana sobre circuncisión fueran aplicables de manera directa a los HSH de nuestro estudio, cabría esperar que se observara una prevalencia significativamente mayor de infección por VIH entre los hombres sin circuncidar”.

En vez de eso, señalan los autores, se encontró que “la circuncisión no supuso un factor ni de riesgo ni de protección entre los hombres de origen étnico negro o de origen latino del estudio y que no estuvo relacionada con la seroconversión en el caso de los HSH que declararon que su última prueba del VIH dio negativa. Además, en ninguno de los modelos hubo indicios de que la circuncisión supusiera una profilaxis para los hombres que sólo realizaron prácticas sin protección de sexo anal insertivo”.

Aunque dos estudios estadounidenses previos que examinaron la relación entre circuncisión y estado serológico al VIH sugirieron que la circuncisión confirió un efecto protector frente a la infección por VIH, estos estudios habían contado principalmente con HSH de etnia blanca. El equipo de investigadores cree que este estudio llegó a distintas conclusiones “debido a que, en EE UU, la infección por VIH es desproporcionadamente mayor entre HSH de origen étnico negro y de origen latino que entre HSH de etnia blanca”; asimismo, es posible que “la mayor prevalencia de infección por VIH en las comunidades de HSH de origen étnico negro y de origen latino minimice cualquier efecto protector que la circuncisión pudiera aportar”.

No obstante, estos resultados concuerdan con estudios más recientes que contaron con HSH en Perú y Australia. El último, señalan los autores, se trató de un estudio prospectivo que “no descubrió ninguna relación entre el estado de circuncisión y la incidencia de VIH entre los HSH que se infectaron en conjunto ni entre el subconjunto de nuevas infecciones en hombres que sólo realizaron sexo anal insertivo”.

El equipo de investigadores señala diversas limitaciones en su estudio, especialmente el hecho de que sus “datos son transversales y no permiten inferir causas y consecuencias”.

Sin embargo, no se descarta la circuncisión como método de prevención, si bien los expertos argumentan que este estudio no es concluyente y que “se necesitan realizar más estudios observacionales antes de poder extraer conclusiones definitivas respecto a la relación entre el estado de circuncisión y la infección por VIH en HSH de origen étnico negro y de origen latino en EE UU”.

Referencia: Millett GA, et al. Circumcision status and HIV infection among Black and Latino men who have sex with men in 3 US cities. JAIDS 46 (5); 643-650, 2007.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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