Declaración francesa: ‘tratamiento como prevención’, a favor de test y terapia anti-VIH, pero no de su obligatoriedad

Gus Cairns

La idea de utilizar la terapia antirretroviral (TARV) como método preventivo supone un cambio de paradigma en el modo en que se considera el tratamiento, según concluye una declaración hecha pública el mes pasado por la organización francesa National AIDS Council [Consejo Nacional del Sida].

La declaración sobre “La idoneidad del tratamiento como herramienta innovadora para luchar contra la epidemia de infecciones por VIH” detalla, en primer lugar, los modelos matemáticos y los estudios que indican que, si más pacientes toman antirretrovirales, se podría reducir de forma considerable la transmisión del VIH.

Uno de estos modelos matemáticos fue el de la Columbia Británica (Canadá), presentado el año pasado (véase Actualización en Tratamientos del 09/06/08), que demostraba que si al menos el 50% de la población con VIH alcanzaba una carga viral indetectable, debería producirse un lento descenso de la prevalencia del virus. Los autores de la declaración francesa señalan que, aun en la buena situación de Francia, donde el 72% de las personas con VIH están diagnosticadas, el 85% de ellas se encuentran en tratamiento y aproximadamente el 74% tienen una carga viral indetectable, sólo el 46% de la población total con VIH presenta una carga viral indetectable (la proporción en el Reino Unido, por motivos similares, se situaría en torno al 43%). Para que el tratamiento suponga una contribución realmente significativa en la prevención, serán necesarias unas mayores tasas de realización de pruebas y diagnósticos, un inicio más temprano del tratamiento y unas mayores tasas de éxito de la TARV.

Recomendaciones

En consecuencia, la declaración recomienda:

  • La realización de campañas tanto por parte de los departamentos de salud pública como de las organizaciones de voluntariado para conseguir una mayor sensibilidad sobre los beneficios de la prueba del VIH y el inicio temprano del tratamiento.
  • La normalización del chequeo regular del VIH entre las personas en situación de riesgo.
  • Quitar peso a los mensajes negativos o desfasados sobre la toxicidad y la cantidad de pastillas necesarias de antirretrovirales.
  • La formación de los médicos para que ofrezcan tratamiento más allá de los criterios de CD4 a los pacientes con VIH que tengan dificultades en mantener prácticas de sexo seguro.

Advertencias y preocupaciones

El documento rechaza, en general, la idea que propagan los medios de comunicación según la cual, dado que una carga viral indetectable reduce la transmisión del VIH, esto podría resultar en una desinhibición de la conducta y, paradójicamente, en un aumento de las tasas de transmisión. En oposición a esta hipótesis, se señala que hay estudios que han evidenciado que los pacientes que saben su estado serológico y toman tratamiento de forma habitual adoptan menos riesgos de transmisión sexual que las personas que no.

Rehúsa también de forma explícita la ‛declaración suiza’ de enero de 2008, que afirmaba que dentro de unos determinados criterios estrictamente definidos, las personas con VIH con una carga viral indetectable no transmitían el virus. Dice: “Los resultados [del estudio] no identificaron (…) un umbral específico de carga viral en plasma por debajo del cual el riesgo de transmisión sería nulo”. Recomienda que los mensajes de salud ofrezcan información sobre la reducción del riesgo de transmisión sexual gracias al tratamiento, “pero que también señalen que puede quedar un riesgo residual”.

Esto plantea la preocupación de que, allí donde ya ha sido posible tratar la prevención del VIH como una actividad compartida de forma equitativa por las personas seropositivas y seronegativas, el uso de antirretrovirales como único método preventivo implicaría que el miembro de la pareja con VIH “asumiría completamente la responsabilidad de contener el riesgo para las otras personas”.

Advierte frente a la introducción de cualquier elemento de coacción para realizar la prueba o tomar el tratamiento del VIH, indicando: “Podría resultar tentador valorar la realización sistemática de una revisión obligatoria y hacer llamamientos más o menos insistentes para que las personas identificadas como seropositivas se sometan a tratamiento”. En su lugar, recomienda que la revisión se ofrezca de forma más sistemática.

También insta a mantener la promoción del uso de preservativos basándose en que siguen constituyendo “un método fiable que permite a todo el mundo, sin conocer el estado serológico de sus parejas, mantener el control de su propia protección y la de otras personas durante las relaciones sexuales”. Añade que “empezar un tratamiento, sabiendo que es necesario mantenerlo de por vida (…), no es una decisión baladí y quizá nunca lo sea”.

Mensajes positivos

No obstante, el tono de la declaración es fundamentalmente optimista, con un nuevo y esperanzador mensaje sobre el tratamiento del VIH. En particular, afirma que los mensajes de salud pública “deberían superar las estrategias que hasta ahora se han centrado de manera implícita en los aspectos negativos del tratamiento (…) como argumentos para convencer a la población general no infectada de que se mantenga segura”.

Asimismo, afirma: “La reducción del riesgo de transmisión a través del tratamiento es un poderoso motivo para que las personas con VIH estén tranquilas. Debería permitirles (…) vivir su sexualidad de un modo más apacible y radiante”.

Respecto a las personas sin VIH, añade que la estrategia de tratamiento como prevención impone “una nueva forma de responsabilidad (…), de modo que todas las personas sexualmente activas sean conscientes de su estado serológico a través de la realización periódica de chequeos y para que recurran al tratamiento en el caso (…) de diagnóstico positivo”.

La declaración concluye esperando que la estrategia del tratamiento como prevención pueda ayudar a disminuir la estigmatización del VIH. A pesar de las profundas raíces que tiene el estigma del virus de la inmunodeficiencia humana en la desaprobación de las actividades que ponen en riesgo a las personas, afirma: “La propagación generalizada (…) de la observación de que el riesgo de transmisión es menor en personas tratadas puede contribuir a [normalizar] la idea de que las personas con VIH no suponen un peligro cuando aceptan su estado serológico y siguen un tratamiento”. La terapia como prevención, indica, puede constituir un modo de “devolver la dignidad a las personas que viven con VIH”.

Esta declaración fue publicada el 9 de abril y, recientemente, ha sido traducida al inglés (aquí puede consultarse dicha versión).

Referencia: Bourdillon F, et al. for Conseil National du SIDA, France Statement followed by recommendations on the appropriateness of treatment as an innovative tool for fighting the epidemic of HIV infections. Véase: www.cns.sante.fr.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

Redes sociales

¿No quieres perderte nada?
Síguenos en todas las redes

Gilead
Janssen
MSD
ViiV
Gilead
Janssen
MSD
ViiV Healthcare
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Abbvie
Gilead
MSD