Un estudio muestra que los pacientes que están en la treintena al infectarse por VIH responden mejor a la terapia

Michael Carter

Los pacientes que se encuentran en la treintena en el momento de la infección por VIH presentan una mejor respuesta al tratamiento que las personas con edades comprendidas entre 18 y 29 años, según un estudio estadounidense publicado en la edición de 1 de septiembre de Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes.

Antes de que se contara con una terapia antirretroviral (TARV) eficaz, tener una mayor edad en el momento del diagnóstico del VIH estaba relacionado con una progresión más rápida de la infección. Los estudios realizados desde la introducción de la TARV combinada han arrojado unos resultados contradictorios respecto al efecto de la edad sobre el resultado de dicha terapia.

No obstante, estos estudios carecen, a menudo, de una información fiable en cuanto a la duración de la infección por VIH; por otro lado, las definiciones de “mayor” edad fueron distintas en los estudios.

Un equipo de investigadores del Estudio de Historia Natural del Consorcio Clínico del Sida Tri-Service (TACC, en sus siglas en inglés), que cuenta con personal con VIH de las fuerzas armadas y el Departamento de Defensa, examinó el historial médico de 563 pacientes cuya fecha de seroconversión al VIH era conocida. Estos pacientes fueron repartidos en grupos según la edad en el momento de la infección (18-29 años, 30-39, y 40 y más). Se compararon los cambios en la carga viral, recuentos de células CD4 y riesgo de progresión de la infección por VIH o de muerte tras el inicio de la terapia antirretroviral combinada entre cada grupo de edad.

No se detectaron diferencias significativas en las características basales de los grupos de edad.

Tras seis meses de TARV combinada, el 69% de los pacientes de entre 18 y 29 años presentó una carga viral indetectable, frente al 80% en el caso de las personas que tenían 30-39 años en el momento de la infección, una diferencia estadísticamente significativa (p= 0,002).

No obstante, se encontraron unas diferencias importantes en función del origen étnico. Los pacientes afroamericanos presentaron la probabilidad general más baja de tener una carga viral indetectable para cualquier grupo de edad y se descubrió que esa probabilidad aumentaba con la edad (para 25 años, cociente de riesgo [CR]: 1,2; para 40 años, CR: 1,7). Por el contrario, los pacientes de etnia blanca más propensos a presentar una carga viral indetectable fueron aquéllos que tenían 30 años en el momento de la seroconversión al VIH (CR: 3,4; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 1,9 – 3,4), pero los que tenían 40 años en ese momento fueron significativamente menos propensos a lograr ese objetivo (CR: 2,0; IC95%: 1,1 – 3,7). En el caso de los pacientes de otras etnias, el tener una mayor edad en el momento de la infección estuvo relacionado con una mayor probabilidad de alcanzar una carga viral indetectable tras seis meses (para 25 años, CR: 2,2; para 40 años, CR: 12,1).

El equipo de expertos también descubrió que tener una mayor edad en el momento de la seroconversión estuvo asociado con un mayor tiempo hasta el rebote de la carga viral (p < 0,0001). Cada aumento de cinco años en la edad de seroconversión estuvo relacionado con una reducción del 32% en la probabilidad de un rebote de la carga viral.

Asimismo, se estudió el efecto de la edad en el momento de la infección sobre el aumento del recuento de células CD4 tras el inicio de la terapia antirretroviral. En los primeros seis meses de tratamiento del VIH, los pacientes que tenían 30 años o más en el momento de la seroconversión ganaron un número significativamente superior de CD4 que los de 29 años o menos (p = 0,0002), pero a partir de los seis meses, los aumentos de linfocitos CD4 fueron similares en esos dos grupos de edad.

Por último, el equipo de investigadores comparó las tasas de progresión de la infección por VIH y de muerte tras el inicio de la TARV en los distintos grupos de edad, pero no se descubrió ninguna relación significativa entre estos resultados y la edad en el momento de la seroconversión.

“Este estudio, en el que se hizo el seguimiento prospectivo de una cohorte de más de 550 adultos, demuestra que tener una mayor edad en el momento de la seroconversión, partiendo de 18 años hasta más de 40, está relacionado con unas mejores respuestas en términos de control vírico y de ganancia de CD4 cuando se sigue una terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA)”, escribe el equipo de investigadores.

Los autores señalan que su estudio fue “único en cuanto examina la edad en el momento de la seroconversión en lugar de la edad en el momento del diagnóstico o del inicio del tratamiento, eliminando así los efectos debidos a un retraso en el diagnóstico de la infección por VIH”.

El equipo de expertos sugiere que la mayor adhesión entre los pacientes de mayor edad podría ser el motivo por el que el ser mayor estuvo relacionado con una mayor probabilidad de alcanzar y mantener una carga viral indetectable. Aunque no se recopiló información sobre la adhesión, se indica que, en estudios anteriores, se comprobó que los pacientes de mayor edad son más propensos a tomar su terapia antirretroviral de la forma estipulada.

El hallazgo de que los pacientes mayores mostraban un aumento inicial más rápido del recuento de células CD4 y de que no hubo diferencias en las tasas de progresión de la infección por VIH entre los grupos de edad contrasta con lo observado en estudios anteriores.

Referencia: Weintrob AC, et al. Increasing age at HIV seroconversion from 18 to 40 years is associated with favorable virologic and immunologic responses to HAART. J Acquir Immune Defic Syndr. 2008;  49: 40 – 47.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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