La radioinmunoterapia aclara células infectadas por VIH en ratones

Keith Alcorn

La unión de partículas radioactivas a anticuerpos que tienen por objetivo las proteínas de la envoltura del VIH resultó en un aclaramiento de más del 99% de células infectadas por VIH en el bazo de ratones con inmunodeficiencia, según ha declarado un grupo investigadores de EE UU y Alemania en un artículo publicado esta semana en PloS Medicine. La radioinmunoterapia puede poseer el potencial de erradicar del organismo las células infectadas por VIH difíciles de aclarar sin que se produzca una toxicidad grave, según sugieren los autores.

La radioinmunoterapia empleando anticuerpos monoclonales a los que se les unen isótopos [radioactivos] ya está siendo empleada con éxito en la terapia contra el cáncer para eliminar células cancerosas en el linfoma no de Hodgkin de células B y en experimentos de prueba de concepto ha demostrado que puede aclarar infecciones bacterianas y fúngicas. La radioinmunoterapia puede ser aprobada pronto como terapia de primera línea para algunas formas de linfoma.

En el caso del VIH, las células con infección crónica forman un reservorio de la infección que ha demostrado ser imposible de eliminar incluso después de largos periodos de supresión viral empleando terapia antirretroviral, y los científicos han empezado a buscar otros métodos de aclaramiento del reservorio viral con la esperanza de que la infección pueda ser finalmente erradicada del organismo. Las células infectadas crónicamente pueden albergar también virus resistentes a fármacos que pueden suponer un reservorio que alimente el rebote viral en pacientes con experiencia en tratamiento.

Este estudio empleó anticuerpos monoclonales contra las proteínas de la cubierta del VIH gp120 y gp41,  marcados con bismuto 213 y renio 188 respectivamente, y se probó su eficacia relativa para eliminar glóbulos blancos infectados por VIH en tubo de ensayo. Los glóbulos blancos infectados por VIH, linfocitos, se encuentran entre las células más sensibles a la radiación en el cuerpo humano, por lo que incluso una dosis realmente pequeña dirigida directamente contra un linfocito es suficiente para matarlo.

El estudio en tubo de ensayo descubrió que los anticuerpos unidos a bismuto fueron más eficaces y que un anticuerpo de la proteína gp41 diseñado para unirse a la región 246-D (una secuencia conservada presente en un amplio rango de cepas de VIH genéticamente diversas) fue altamente eficaz. Es importante destacar que ninguno de los anticuerpos mató células en muestras que no contuvieran células infectadas por VIH.

Los ratones con inmunodeficiencia que habían sido infectados por VIH fueron tratados con una dosis única de anticuerpo marcado radiactivamente, lo que resultó en una reducción significativa de más del 99% de las células infectadas por VIH.

Otros estudios con ratones empleando un ratón thy/liv SCID-hu, modificado genéticamente para desarrollar tejido del timo que puede producir células CD4, intentaban determinar si la infección del tejido del timo podría ser bloqueada mediante anticuerpos con marcadores radioactivos. El tratamiento con el anticuerpo de gp41 asociado a renio redujo el número de timocitos infectados por VIH en más del 95% frente a un tratamiento control sin el anticuerpo de gp41.
 
El estudio también descubrió que la toxicidad hematológica era pequeña o inexistente, a diferencia de lo observado con anticuerpos con marcadores radioactivos dirigidos contra células cancerosas. Los autores del estudio afirman que esta falta de toxicidad probablemente refleja el hecho de que el aclaramiento de las células infectadas viralmente a través del enfoque hacia proteínas virales presentes en la superficie de la célula permite que los radioisótopos sean dirigidos de forma mucho más específica y con mucho menos potencial de dañar a otras células huésped.
 
Los autores señalan que cualquier aproximación con radioinmunoterapia empleando anticuerpos monoclonales debe ser capaz de superar a los anticuerpos humanos contra el VIH, bien por emplear dosis muy altas de anticuerpos o bien por dirigirse a epítopos específicos del VIH. También destacan que este enfoque quizá pueda ser capaz de aclarar las células quiescentes (o “dormidas”)  infectadas por VIH que ya hayan sido estimuladas mediante ácido valproico, un agente que ha demostrado ser capaz de activarlas.

Referencia: Dadachova E et al. Targeted killing of virally infected cells by radiolabelled antibodies to viral proteins. PloS Medicine 3 (11): e427, 2006.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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