Un recuento de CD4 inferior a 500 células/mm3 aumenta el riesgo de cáncer en pacientes con VIH 

El mantener un recuento de CD4 por encima de las 500 células/mm3 podrá proteger a los pacientes con VIH de una variedad de cánceres definitorios y no definitorios de sida, según concluye un equipo de investigadores franceses en un documento publicado en la edición digital del 8 de octubre de The Lancet Oncology.

Michael Carter

Los autores analizaron las tasas de aparición de los siete cánceres más habituales en personas con VIH y encontraron que el recuento de CD4 constituyó el factor de riesgo más sólido de sufrir varios de ellos. La mayoría de los pacientes del estudio (que incluyó datos reunidos entre 1998 y 2006) estaban tomando una terapia antirretroviral (TARV).

“Nuestros resultados sugieren que el tratamiento anti-VIH combinado sería más beneficioso si recupera o mantiene el recuento de linfocitos CD4 por encima de las 500 células/mm3, lo que implica un diagnóstico de la infección y un inicio del tratamiento más tempranos”, comentan los investigadores.

Las actuales directrices terapéuticas recomiendan que el tratamiento antirretroviral se inicie cuando el recuento de CD4 del paciente esté en la zona de las 350 células/mm3. Los hallazgos del estudio francés vendrían a respaldar los argumentos de algunos médicos, que consideran que empezar el tratamiento antes de que el recuento caiga por debajo de las 500 células/mm3 proporcionaría beneficios adicionales en términos de supervivencia.

La infección por VIH está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar diversos tipos de cánceres. Desde que se dispone de una terapia anti-VIH eficaz, se han registrado descensos en la incidencia del sarcoma de Kaposi y el linfoma no de Hodgkin (cánceres definitorios de sida), pero el número de casos de varios cánceres no definitorios de sida ha aumentado.

Muchos de estos cánceres no definitorios de sida están vinculados a otras infecciones. Sin embargo, no está claro qué papel desempeñan el recuento de CD4, la carga viral y el uso de terapia antirretroviral en el desarrollo o prevención de diversos cánceres.

En consecuencia, el equipo de investigadores examinó la base de datos hospitalaria referente al VIH de Francia para determinar la incidencia de los siete cánceres más habituales en pacientes con VIH y su relación con el recuento de CD4, carga viral y uso de tratamiento antirretroviral.

Estos cánceres fueron: sarcoma de Kaposi, linfoma no de Hodgkin, linfoma de Hodgkin, cáncer de pulmón, cáncer hepático, cáncer de cuello de útero y cáncer anal.

El análisis contó con 52.278 pacientes, que supusieron 253.353 persona-años de seguimiento.

El 73% de los pacientes emplearon el tratamiento anti-VIH a lo largo del total del período de seguimiento, entre 1998 y 2006.

El sarcoma de Kaposi fue el cáncer diagnosticado con más frecuencia (565 pacientes; incidencia: 2,32 por 100 persona-años).

El siguiente más habitual fue el linfoma no de Hodgkin, presente en 511 pacientes (incidencia: 2,09 por 100 persona-años), seguido por el cáncer de pulmón (207 casos; incidencia: 0,85 por 100 persona-años).

También se detectaron 149 casos de linfoma de Hodgkin (incidencia: 0,61 por 100 persona-años), 119 diagnósticos de cáncer hepático (incidencia: 0,49 por 100 persona-años), 74 casos de cáncer anal (incidencia: 0,30 por 100 persona-años) y 69 pacientes con cáncer de cuello de útero (incidencia: 0,93 por 100 persona-años).

La mayoría de los cánceres se desarrollaron, aproximadamente, entre seis y ocho años después del primer diagnóstico de VIH. Sin embargo, los casos de cáncer tanto hepático como anal estuvieron relacionados con una mayor duración de la infección por VIH, siendo diagnosticados una media de diez años después de detectar el virus.

Los pacientes con sarcoma de Kaposi y linfoma no de Hodgkin presentaron unos recuentos bajos de CD4 tanto nadir como en aquel momento (inferiores a 200 células/mm3). Además, aunque la mitad de los pacientes diagnosticados de estas dolencias estaban recibiendo terapia antirretroviral, tenían una carga viral elevada, lo que sugiere un frecuente fracaso virológico.

El tratamiento anti-VIH fue empleado por dos tercios de los pacientes diagnosticados de cánceres no definitorios de sida. Estos pacientes mostraron una mediana en el recuento de CD4 de 244 células/mm3 y la mediana de la carga viral fue de aproximadamente 500 copias/mL.

Casi todos los pacientes diagnosticados de cáncer anal estaban tomando terapia antirretroviral. Estas personas tenían un recuento nadir de CD4 de 68 células/mm3, una larga duración de la infección por VIH, habían pasado una media de dos años con un recuento de CD4 inferior a 200 células/mm3 y un año con una carga viral superior a 100.000 copias/mL.

La mediana en el recuento de CD4 en el momento del diagnóstico de cáncer anal fue de 276 células/mm3.

El equipo de investigadores comprobó los factores de riesgo de los siete tipos de cáncer empleando 78 modelos estadísticos.

Éstos evidenciaron la existencia de una clara relación entre el recuento de CD4 y el desarrollo de todos los tipos de cáncer, con la excepción del anal. En realidad, el riesgo de sufrir estos cánceres se vio incrementado de forma significativa en pacientes con un recuento de CD4 entre 350 y 499 células/mm3 respecto a los que tenían un nivel superior a 500 células/mm3.

El tener una carga viral elevada (superior a 100.000 copias/mL) estuvo relacionado con un mayor riesgo de sufrir cánceres definitorios de sida, mientras que el uso de terapia antirretroviral (aun en el caso de que el análisis tenga en cuenta las respuestas inmunitarias y virológicas) resultó ser protector.

El riesgo de cáncer anal aumentó un 30% por cada año que el paciente tuvo un recuento de CD4 inferior a 200 células/mm3 (cociente de riesgo [CR]: 1,3; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 1,2-1,5; p= 0,0001) y en un 20% por cada año en que la carga viral estuvo por encima de las 100.000 copias/mL (CR= 1,2; IC95%: 1,1-1,14; p= 0,005).

El tomar terapia antirretroviral redujo el riesgo de sufrir cáncer de cuello de útero en un 50% (CR= 0,5; IC95%: 0,3-0,09; p= 0,03) y el tener un recuento de CD4 más alto también disminuyó de forma significativa el riesgo de padecer esta dolencia (p= 0,0002).

“La inmunodeficiencia aumentó el riesgo de padecer todos los cánceres que investigamos”, escribe el equipo de investigadores, que sugiere: “La deficiencia inmunitaria disminuiría la capacidad de las células huésped para limitar la expansión de las células tumorales o la replicación viral”.

El equipo de investigadores pone énfasis en que el diagnóstico precoz del VIH y el inicio temprano de la terapia antirretroviral podrían reducir el riesgo de cáncer. También sugiere que “debería ofrecerse el acceso a programas de examen de cáncer cervical a todas las mujeres con VIH y tendría que valorarse la implantación de programas de examen de tipos específicos de cáncer (como por ejemplo el de pulmón y el anal) en el caso de los pacientes seropositivos”.

Referencia: Guiguet M, et al. Effect of immunodeficiency, HIV viral load, and antiretroviral therapy on the risk of individual malignancies (FHDH-ANRS C04): a prospective cohort study. Lancet Oncology (online edition), 2009.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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