La desaparición de los anticuerpos del VIH no es una señal de aclaramiento del VIH, incluso dos años más tarde

Keith Alcorn

La desaparición de los anticuerpos del VIH en personas que recibieron tratamiento poco después de la infección y que habían dado positivo, no es infrecuente pero no indica un aclaramiento de la infección por VIH.  Ésta es la conclusión a la que llega un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (EE UU) en la edición del 1 de marzo de la revista Clinical Infectious Diseases (ya disponible en versión digital).

La desaparición de los anticuerpos del VIH en personas que recibieron tratamiento poco después de la infección y que habían dado positivo, no es infrecuente pero no indica un aclaramiento de la infección por VIH.  Ésta es la conclusión a la que llega un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (EE UU) en la edición del 1 de marzo de la revista Clinical Infectious Diseases (ya disponible en versión digital).
 
Los informes ocasionales de personas que perdieron los anticuerpos del VIH tras un periodo de tratamiento han producido afirmaciones de que esas personas estaban “curadas” de la infección por VIH. Sin embargo, nadie sabe la frecuencia que pueden tener estos casos, y si representan un auténtico aclaramiento del VIH.
 
Un grupo de investigadores del Options Project, una cohorte de pacientes de San Francisco inscritos en el momento de infección aguda por VIH para empezar tratamiento antirretroviral, identificó a 87 personas que habían iniciado tratamiento en los 28 días posteriores al diagnóstico de la infección por VIH mediante una prueba de carga viral en presencia de un resultado negativo de anticuerpos, o una prueba de anticuerpos del VIH positiva.
 
Doce personas tuvieron una infección por VIH reciente (identificable únicamente mediante una prueba de carga viral o mediante una prueba de anticuerpos indeterminada y una prueba de carga viral positiva). El resto tenía una infección por VIH temprana, identificada mediante una prueba de anticuerpos positiva.
 
Las muestras de sangre de las personas en tratamiento fueron sometidas dos veces a la prueba de anticuerpos del VIH: tras 48 semanas de tratamiento, y en el último momento en el cual la persona tuvo una carga viral indetectable (una mediana de 105 semanas tras iniciar el tratamiento).  En los casos en los que se produjo la pérdida de la reactividad de los anticuerpos (serorreversión), las muestras de sangre almacenadas fueron analizadas con más frecuencia, empleando diversas pruebas de anticuerpos.
 
Las pruebas de anticuerpos fueron realizadas empleando cuatro diferentes pruebas ELISA (la prueba de anticuerpos estándar de primera línea) de segunda y tercera generación, y dos pruebas confirmatorias Western Blot diferentes.
 
De los doce pacientes sin respuestas de anticuerpos antes de iniciar el tratamiento de terapia antirretroviral, todos excepto uno desarrollaron anticuerpos según las pruebas estándar. Un paciente, que dio negativo en la prueba de anticuerpos al inicio pero con una carga viral superior a 500.000 copias/ml, dio positivo sólo con una prueba de anticuerpos de tercera generación, y acabó dando un resultado positivo en la prueba Western Blot a la semana 16, sólo para revertir a un estado indeterminado según Western Blot a la semana 24. Sin embargo, los resultados de las pruebas de anticuerpos de tercera generación siguieron siendo constantemente positivos durante el periodo de seguimiento hasta 60 semanas de tratamiento.

Cinco personas que habían dado positivo en la prueba de anticuerpos al inicio, dieron resultados negativos de anticuerpos empleando pruebas de segunda generación en al menos una prueba tras iniciar tratamiento, y en todos los casos tuvieron un estatus de anticuerpos negativo en el momento de su última carga viral indetectable. Sin embargo, los resultados positivos de la prueba Western Blot se mantuvieron para la proteína de la cápside del VIH gp160 y la proteína del núcleo p24, y eso aunque la reactividad a otras proteínas del VIH como gp120 y gp41 se hubiera perdido con el tiempo.

Cuando a tres personas que habían probado la serorreversión se les realizó la prueba de respuestas de células T específicas del VIH, se descubrió que una de ellas no tenía respuestas a ninguna de las proteínas del VIH al inicio o al final de periodo de seguimiento. Éste fue el paciente con la carga viral al inicio superior a 500.000 copias y respuesta de anticuerpos indeterminada según la prueba Western blot tras la semana 24. Este paciente siguió tomando terapia antirretroviral al final de periodo de seguimiento.
 
Sin embargo, los cinco pacientes restantes que experimentaron la serorreversión con el tratamiento eligieron dejar de tomar la terapia antirretroviral y todos sufrieron un rebote de la carga viral del VIH y la reaparición de las respuestas de anticuerpos.
 
La incidencia de la serorreversión en la población del estudio fue del 7% durante una mediana de periodo de tratamiento de 105 semanas, con una tendencia hacia una mayor probabilidad de serorreversión a una mayor duración del tratamiento.
 
El único factor de predicción de serorreversión encontrado fue una baja titulación de anticuerpos, o valor, en el ensayo de anticuerpos detuned inicial. Un ensayo detuned está diseñado para detectar las primeras trazas de anticuerpos del VIH para propósitos de vigilancia, examen de donantes de sangre e investigación, pero no se emplea como una prueba de diagnóstico estándar.
 
Referencia: Hare CB et al. Seroreversion in subjects receiving antiretroviral therapy during acute/early HIV infection. Clin Inf Dis 42 (online edition, March 1), 2006.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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