La circuncisión de hombres sin VIH reduce el riesgo de cáncer de cuello de útero en sus parejas femeninas

Keith Alcorn

La circuncisión disminuye de forma modesta el riesgo de transmisión de los genotipos del virus del papiloma humano (VPH) relacionados con el cáncer anal y cervical (referido a la cérvix o cuello de útero) a las mujeres, según los resultados de dos ensayos clínicos de distribución aleatoria con hombres sometidos a esta intervención.

Los hallazgos, publicados en la edición del 7 de enero de The Lancet, proceden de dos estudios llevados a cabo en la región de Rakai en Uganda, en los que hombres sin VIH fueron sometidos a una circuncisión para evaluar si reducía su riesgo de adquirir la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana.

Dichos ensayos evidenciaron que esta intervención disminuía el riesgo de infectarse por VIH. Como consecuencia de esos y otros estudios, actualmente la Organización Mundial de la Salud y ONUSIDA recomiendan que la circuncisión de hombres sin VIH forme parte de los programas de prevención del virus en el África subsahariana.

Los estudios, asimismo, mostraron que la circuncisión reducía en aproximadamente un 35% el riesgo de que los hombres contrajeran los genotipos del VPH de mayor riesgo. Estos genotipos se han asociado al desarrollo de cáncer de cérvix en mujeres y al de cáncer anal en ambos sexos.

La circuncisión también disminuyó el riesgo de contraer enfermedades que cursan con ulceraciones genitales, Trichomonas vaginalis y vaginosis bacteriana en las parejas femeninas de los hombres circuncidados.

Aaron Tobian y Maria Waver, de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EE UU) -que, junto con el profesor Ron Gray, habían efectuado el estudio sobre circuncisión en Rakai-, realizaron un análisis para determinar si la circuncisión reducía el riesgo de adquirir genotipos del VPH en las parejas femeninas de hombres circuncidados.

El diseño de los estudios ya había sido descrito previamente. Con objeto de evaluar el efecto de la circuncisión sobre la adquisición y eliminación de la infección por VPH en mujeres, en el ensayo se incluyó de forma simultánea a parejas femeninas de hombres sin VIH (648 hombres del grupo de intervención y 597 de los del grupo control). Estas mujeres fueron entrevistadas y proporcionaron muestras vaginales al inicio, a las 12 semanas y a las 24 semanas. Las muestras vaginales fueron analizadas en busca de los genotipos del VPH con mayor riesgo de provocar cáncer.

La infección por el virus del papiloma humano de las mujeres fue considerada un objetivo secundario del estudio, y se valoró tanto en términos de prevalencia de VPH de genotipos de alto riesgo 24 meses después de la intervención como de incidencia de nuevas infecciones durante el ensayo.

Tras 24 meses de seguimiento, se dispuso de datos de 544 mujeres del grupo sometido a intervención y de 488 que participaban en el grupo control, mostrando que el 27,8% de las mujeres del grupo sometido a la circuncisión y el 38,7% de aquellas del grupo control habían adquirido un genotipo de alto riesgo del VPH.

La incidencia durante el estudio fue de 20,7 por cada 100 persona-años de seguimiento en el grupo sometido a intervención, mientras que en el grupo control el porcentaje fue de 26,9 infecciones por cada 100 persona-años. Estos porcentajes representan una reducción del 23% en el riesgo de contraer los tipos del VPH de alto riesgo (cociente de tasas de incidencia: 0,77; intervalo de confianza del 95%: 0,63 – 0,93; p= 0,008).

Los autores afirman: “La circuncisión de hombres adultos y adolescentes en una población rural de Uganda redujo significativamente la prevalencia e incidencia del VPH (tanto de genotipos de alto riesgo como de bajo riesgo), e incrementó la tasa de aclaramiento de las infecciones por VPH de alto riesgo en sus parejas femeninas”.

Así, concluyeron: “Junto con los resultados previos de ensayos en hombres, estos hallazgos indican que debería aceptarse ahora la circuncisión como una intervención eficaz para reducir la adquisición por vía heterosexual de infecciones por VPH de alto o bajo riesgo en hombres sin VIH y en sus parejas femeninas. Sin embargo, nuestros resultados revelan que la protección solo es parcial, por lo que también es importante la promoción de prácticas sexuales seguras”.

En un comentario al respecto, la doctora Anna R. Giuliano, del Departamento de Epidemiología Oncológica y Genética, del Centro Oncológico H. Lee Moffitt, de Tampa (Florida, EE UU), y sus colaboradores señalaron: “Los recientes hallazgos añaden importantes pruebas científicas que justifican la promoción de la circuncisión en países que carecen de programas bien establecidos dirigidos al cribado de cáncer de cuello de útero. También resultará crucial la realización de intervenciones adicionales destinadas a disminuir la infección por VPH (como la provisión de vacunas que prevengan la infección por este virus) para reducir las tasas de cáncer cervical invasivo a nivel mundial. La circuncisión de los participantes se asoció con ligeras reducciones en las infecciones por VPH de alto riesgo, mientras que las vacunas que previenen la infección por este virus que han sido aprobadas protegen con gran eficacia únicamente frente a un número limitado de genotipos del VPH. Por lo tanto, es probable que ambas intervenciones presenten efectos sinérgicos importantes”.

Referencias: Wawer MJ, et al. Effects of circumcision of HIV-negative men on transmission of human papillomavirus to HIV-negative women: a randomised trial in Rakai, Uganda. The Lancet, early online publication, January 7, 2011. Texto completo disponible aquí.

Giuliano AR, et al. Male circumcision and HPV transmission to female partners. The Lancet, early online publication, January 7, 2011. Texto completo disponible aquí.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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