Los hombres gay con VIH en Europa occidental se ven afectados de forma desproporcionada por las ITS

Edwin J. Bernard

Las infecciones de transmisión sexual (ITS), entre ellas sífilis, gonorrea, LGV y hepatitis C, afectan de forma desproporcionada a los hombres gay con VIH, según una revisión de las ITS entre hombres gay en Europa occidental, publicada en la edición de octubre de 2007 de la revista Sexually Transmitted Diseases. Los autores concluyen que esto no sólo pone de relieve la necesidad de realizar pruebas de ITS y hepatitis C a los hombres gay, sino que también sugiere que los cambios de la incidencia de ITS podrían no reflejar ya los cambios correspondientes de la incidencia de VIH entre los hombres gay en general.

Desde 1996, cuando se inició la era de la terapia antirretroviral eficaz, el número de hombres gay con VIH que se encuentran bien y son sexualmente activos ha aumentado sustancialmente. A fin de comprender las tendencias en la prevalencia del VIH y las ITS entre los hombres gay con VIH en Europa occidental, un grupo de investigadores de Londres (Reino Unido) realizó una revisión de los informes publicados entre 1996 y 2006.

Los autores se centraron en doce países (Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Holanda, Noruega, España, Suecia, Suiza y Reino Unido) y cuatro ITS en particular: gonorrea, sífilis, linfogranuloma venéreo (LGV) y hepatitis C transmitida sexualmente. Eligieron estas ITS debido a sus sinergias epidemiológicas con el VIH, su uso histórico como marcadores de prácticas sexuales de alto riesgo y su reciente (re)emergencia entre los hombres gay.

Sin embargo, los autores señalan la heterogeneidad de los estudios y los sistemas de vigilancia de los que se extrajeron sus datos.

Sífilis

El primer brote de sífilis post-TARGA entre hombres gay se registró en Hamburgo en 1997. Desde entonces, se han registrado brotes mayores en Londres, París y Dublín.

Aunque la prevalencia de VIH varió mucho entre los hombres gay diagnosticados de sífilis en función del país y región, se apreció que el número  de hombres gay con VIH diagnosticados de sífilis fue desproporcionado. Los hombres gay con VIH fueron también más propensos a tener más edad que sus equivalentes sin VIH y a ser diagnosticados de sífilis secundaria más que primaria o sífilis temprana latente.

La mayoría de los hombres gay con VIH ya eran conscientes de su estado serológico al VIH y se observaron reinfecciones por sífilis más frecuentemente en hombres gay con VIH diagnosticado.

Gonorrea

Aunque se ha observado un aumento de los diagnósticos de gonorrea en Europa occidental a finales de los años 90, en algunos países se ha producido una estabilización o incluso un descenso.

Los hombres gay con VIH parecieron ser mucho más propensos que sus semejantes sin VIH a recibir un diagnóstico de gonorrea.

Hay que destacar que un estudio de París descubrió que el principal riesgo de gonorrea fue a través del sexo oral. Esto sugiere que la gonorrea podría no ser un marcador fiable de las prácticas de sexo de alto riesgo entre hombres gay.

LGV

Como se señaló en numerosos artículos anteriores en aidsmap, la emergencia de LGV se ha observado principalmente entre hombres gay con VIH, suponiendo en promedio el 75% de todos los casos registrados.

Se han documentado brotes de LGV en hombres gay en nueve países de Europa occidental, produciéndose los mayores en Reino Unido y Francia.

El equipo de investigadores señala que los brotes de LGV han presentado características similares con los brotes de sífilis entre hombres gay con VIH. En Rotterdam y Reino Unido, la infección por LGV ha estado relacionada con ITS concurrentes, especialmente la hepatitis C de transmisión sexual.

Hepatitis C

La hepatitis C ha sido identificada ahora como una infección de transmisión sexual que aparentemente afecta de forma desproporcionada a los hombres gay con VIH. Se han registrados casos en Europa occidental en Rótterdam, París, Ámsterdam y Reino Unido.

El equipo de investigadores señala que la mayoría de los informes de hepatitis C transmitida por vía sexual se debieron a un hallazgo de casos activos. Sin embargo, también añade que la incidencia de hepatitis C transmitida sexualmente entre hombres gay sin VIH parece ser baja.

Explicaciones e implicaciones

En su argumentación, el equipo de investigadores apuntó a una mayor supervivencia en la era TARGA, estrategias de reducción de riesgo como serosorting y a redes sexuales a través de internet como algunos de los motivos para el aumento de las ITS entre los hombres gay con VIH.

Sin embargo, ¿por qué LGV y hepatis C se observan casi exclusivamente en hombres gay con VIH mientas que gonorrea y sífilis no? El equipo de investigadores sugiere varios motivos: diferencias en las probabilidades de transmisión y sinergias epidemiológicas con el VIH, tiempo desde la introducción de las ITS en las redes sexuales, distintos comportamientos sexuales, diferencias en las pruebas y hallazgo de casos y distinto impacto de las intervenciones de salud pública.

Considerados en conjunto, señalan los autores, “los datos epidemiológicos y de comportamiento resaltan el papel de la ‘prevención positiva’ (es decir, prevención que se central en la salud sexual de [los hombres que practican sexo con hombres, HSH] con VIH en redes sexuales de ‘alto riesgo’ así como en la transmisión de ITS y VIH a HSH no infectados”.

También señalan que el uso de sífilis o gonorrea como marcadores subrogados de adopción de comportamientos de alto riesgo de VIH tiene cada vez más fallos. “La incidencia de ITS podría dejar de constituir un representante de la incidencia por VIH entre HSH y… debería tenerse cuidado al interpretar estas tendencias epidemiológicas.”

Conclusiones y recomendaciones

El equipo de investigadores concluye que se han diagnosticado ITS de forma desproporcionada entre hombres gay con VIH en la era post-TARGA en Europa occidental. Aunque existieron diferencias entre países e ITS, la mayoría de los hombres gay con VIH diagnosticados de estas ITS ya era consciente de su estado serológico al VIH.

“Estos hallazgos ponen de relieve la necesidad de realizar pruebas rutinarias de ITS entre los HSH que se sabe tienen VIH en Europa occidental”, escriben los autores, que añaden que dado que sus hallazgos también sugieren que en algunos entornos existe una gran proporción de HSH con VIH con ITS que no son conscientes de su estado serológico al VIH, el examen rutinario de VIH a todos los hombres gay ayudaría a diagnosticar más VIH en esa población.

Sugieren que los mensajes sobre sexo más seguro deberían centrarse en algo más que en prevención del VIH y también subrayan las consecuencias de la infección por ITS. “Estos mensajes”, escriben, “deberían también subrayar los riesgos relacionados con las prácticas sexuales distintas al sexo anal sin protección con una pareja de estado serológico al VIH desconocido o discordante.”

Referencia: Dougan S et al. Sexually transmitted infections in Western Europe among HIV-positive men who have sex with men. Sexually Transmitted Diseases 34 (10); 783-790, 2007.

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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