XV Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas, Boston (EE UU) – Febrero de 2008

NAM - Boston, EE UU

Actualización diaria de noticias de aidsmap sobre la conferencia

Martes, 5 de febrero de 2008

Tratamiento anti-VIH

  • El uso de abacavir y ddI se ha vinculado a un mayor riesgo de ataque al corazón
  • Atazanavir en pacientes sin experiencia en tratamiento
  • Interrupciones del tratamiento
  • Vicriviroc
  • Otro inhibidor del CCR5 – SCH532706

Prevención del VIH

  • Circuncisión
  • El tratamiento del herpes genital no reduce el riesgo de VIH ni en mujeres ni en hombres
  • Tratamiento del VIH y capacidad de infección

VIH y hepatitis C

  • Los hombres gay seropositivos se están reinfectando por VHC
  • La terapia de mantenimiento con interferón pegilado no muestra tener ningún valor

Tratamiento anti-VIH

El uso de abacavir y ddI se ha vinculado a un mayor riesgo de ataque al corazón

Es bien conocido el vínculo entre terapia anti-VIH y un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV).

Los últimos resultados del estudio DAD presentados en la XV Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas (CROI, en sus siglas en inglés) sugieren que el tratamiento con los inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósido (ITIN) abacavir (Ziagen®, y también combinado con otros fármacos en las pastillas Kivexa® y Trizivir®) y ddI (didanosina, Videx®) aumenta significativamente el riesgo de infarto de miocardio (o ataque al corazón).

En el estudio DAD hay más de 30.000 pacientes inscritos y los investigadores contaron con datos de hasta siete años de seguimiento para comprobar si existía alguna relación entre el tratamiento con ITIN y un mayor riesgo de infarto de miocardio.

Se descubrió que el hecho de haber recibido un tratamiento con abacavir en los seis meses anteriores aumentó el riesgo de infarto de miocardio en un 94%, mientras que haber tomado uno recientemente con ddI aumentaba ese riesgo en un 53%.

El equipo de investigadores considera que sus hallazgos son especialmente importantes para aquellas personas que ya están en una situación de alto riesgo de sufrir enfermedad cardiaca (por ejemplo, las personas que fuman o que tienen un historial familiar de ECV).

El riesgo de ataque al corazón puede reducirse dejando de fumar, practicando ejercicio de forma regular y siguiendo una dieta adecuada. El equipo de investigadores añade que un fumador que tome abacavir reduciría más el riesgo de enfermedad cardiaca abandonando el hábito del tabaco que dejando de tomar dicho fármaco.

El equipo de investigadores recomienda que los pacientes que tomen cualquiera de esos dos fármacos y que estén preocupados por el riesgo de sufrir un ataque al corazón consulten con su médico para determinar si es necesario un cambio de tratamiento.

Atazanavir en pacientes sin experiencia en tratamiento

Las actuales directrices de tratamiento del VIH del Reino Unido no recomiendan el uso de atazanavir (ATV, Reyataz®) en la terapia antirretroviral (TARV) de primera línea, sin embargo, aconsejan el empleo de lopinavir/ritonavir (LPV/r, Kaletra®) en pacientes naive (sin experiencia en tratamiento), constituyendo este fármaco una opción extendida entre los pacientes que deciden empezar su tratamiento con un inhibidor de la proteasa (IP).

El uso de ATV presenta algunas ventajas, entre las que cabe destacar que sólo se toma una vez al día y que parece que su probabilidad de provocar diarreas es menor que en el caso de otros IP.

Un estudio presentado en la CROI mostró que atazanavir potenciado con ritonavir (ATV/r) podría constituir una opción segura y eficaz para aquellas personas que inician TARV. El estudio mostró que los pacientes que comenzaron una TARV que incluyó una toma diaria de ATV tuvieron la misma probabilidad de presentar una carga viral indetectable (inferior a 50 copias/mL) tras un año que los pacientes que iniciaron tratamiento con un régimen que contenía Kaletra® (en dos tomas diarias).

Los recuentos de células CD4 aumentaron de forma similar tanto en los pacientes que tomaron ATV como en los que tomaron Kaletra®.

Algunos efectos secundarios fueron menos frecuentes entre los pacientes que tomaban ATV, como las náuseas, la diarrea y los niveles de grasa en sangre. No obstante, este fármaco puede provocar el desarrollo de hiperbilirrubinemia, que conlleva un amarillamiento inocuo de la piel y la esclerótica.

Interrupciones del tratamiento

Hace un par de años, se detuvo prematuramente el estudio SMART, sobre interrupción de tratamiento, al descubrirse que los pacientes que realizaron pausas de tratamiento guiadas por el recuento de CD4 fueron más propensos que los que siguieron el tratamiento de forma continua a desarrollar enfermedades relacionadas con el VIH, además de algunas enfermedades graves no relacionadas con el virus.

En la edición de CROI de este año se presentaron más datos sobre el estudio SMART, que mostraron que las interrupciones de tratamiento pueden tener consecuencias a largo plazo.
Estos resultados revelaron que, en los 18 meses siguientes a la conclusión del estudio, las tasas de infecciones oportunistas relacionadas con el VIH, así como las de muertes por cualquier motivo, continuaron siendo mayores en los pacientes que realizaron las interrupciones de tratamiento que en los que siguieron su TARV de forma continua.

El equipo de investigadores sugiere: “La interrupción de la TARV está relacionada con consecuencias a largo plazo más allá del periodo de interrupción del tratamiento.”

Vicriviroc

El año pasado, maraviroc (Celsentri®) se convirtió en el primer inhibidor del receptor CCR5 en ser aprobado.

Existen otros fármacos de esta familia de antirretrovirales que están respondiendo bien en los ensayos clínicos y se cuenta con resultados alentadores de dichos estudios referentes a la seguridad y eficacia de uno de esos fármacos: vicriviroc.

Los últimos datos provenientes de los ensayos muestran que una dosificación de 30mg de maraviroc en una toma diaria es segura y eficaz para tratar pacientes con experiencia en tratamiento. En el estudio, las personas con mucha experiencia en tratamiento fueron distribuidas de forma aleatoria para recibir vicriviroc o un placebo, acompañados en ambos casos por una terapia de base optimizada (TBO).

Los pacientes que tomaron vicriviroc presentaron descensos de la carga viral significativamente mayores que los que tomaron placebo y también mostraron mayores aumentos del recuento de células CD4. Además, un número significativamente menor de pacientes tratados con vicriviroc sufrió un fallo virológico.

La frecuencia de efectos secundarios fue similar entre los pacientes que tomaron vicriviroc y a los que aleatoriamente se les asignó el placebo.

Otro inhibidor del CCR5 – SCH532706

Otro inhibidor del CCR5 estudiado en  ensayos clínicos es SCH532706. Para potenciar su acción, se administra con ritonavir.

Este medicamento se encuentra en las primeras fases de desarrollo, pero los resultados observados en doce pacientes con VIH (cuatro de los cuales estaban tomando un tratamiento anti-VIH por primera vez) muestran que el tratamiento con SCH532706/ritonavir redujo significativamente la carga viral y aumentó el recuento de células-T CD4.

El efecto secundario observado con más frecuencia fueron molestias estomacales, aunque una persona sufrió la inflamación de la membrana que rodea el corazón (pericarditis); el equipo de investigadores cree que “posiblemente estuvo relacionado” con el fármaco.

Prevención del VIH

Circuncisión

Existen indicios que indican que los hombres circuncidados tienen menos probabilidad de infectarse por VIH.

Sin embargo, los resultados de un estudio presentado en la CROI muestran que la circuncisión no es “una panacea” en la prevención del VIH. El estudio descubrió que, lejos de ofrecer protección, la circuncisión realmente podría estar relacionada con un mayor riesgo de transmisión del VIH. Las esposas de los hombres seropositivos circuncidados son ligeramente más propensas a infectarse por el virus que las de los hombres seropositivos sin circuncidar.

El estudio se realizó en Rakai (Uganda) y contó con más de 1.000 hombres con VIH. La incidencia anual del VIH fue del 14% entre las esposas de los hombres circuncidados y del 9% entre las de los hombres sin circuncidar.

El equipo de investigadores describió estos resultados como “inesperados y decepcionantes”.

Sin embargo, los hombres seropositivos circuncidados tuvieron una menor probabilidad (un tercio menor) de sufrir una enfermedad genital ulcerosa, infección relacionada con un mayor riesgo de transmisión del VIH.

El tratamiento del herpes genital no reduce el riesgo de VIH ni en mujeres ni en hombres

Se ha relacionado la infección por el virus del herpes simple 2 (VHS-2, causante del herpes genital) con un mayor riesgo de VIH y se ha sugerido que proporcionar tratamiento diario con aciclovir (un fármaco anti-herpes) podría reducir el riesgo de que una persona con VHS-2 se infecte por VIH.

Sin embargo, los resultados de estudios que contaron con 1.800 hombres gay con herpes genital en EE UU y Perú y de 1.300 mujeres heterosexuales con VHS-2 en África evidenciaron que el tratamiento no redujo el riesgo de infección por VIH.

A las personas participantes se les asignó de forma aleatoria la toma de 400mg de aciclovir dos veces al día o de un placebo. Se produjeron 75 nuevas infecciones por VIH entre los pacientes que recibieron aciclovir y 64 entre aquéllos a los que se les proporcionó el placebo.

Un estudio realizado con mujeres en Tanzania y presentado el año pasado en la Conferencia de la Sociedad Internacional del SIDA (IAS, en sus siglas en inglés) también mostró que el tratamiento diario con aciclovir no redujo el riesgo de VIH.

Tratamiento del VIH y capacidad de infección

La semana pasada, un equipo de expertos suizos hizo público un documento en el que se afirmaba que las personas que tomaban TARV y que hubieran presentado una carga viral indetectable en sangre durante al menos seis meses y que no presentaran infecciones de transmisión sexual (ITS) no deberían ser consideradas como capaces de transmitir el VIH a sus parejas sexuales.
Se trató de una declaración controvertida, pero ha ayudado a centrar la atención en la capacidad de la TARV para reducir la transmisión del VIH.

Ahora, un estudio efectuado en Uganda y presentado en la CROI, sugiere que el tratamiento anti-VIH combinado con una educación en prácticas sexuales seguras y un apoyo a la adhesión podría reducir la transmisión del virus en un 91%.

El estudio se prolongó a lo largo de tres años y contó con 62 parejas serodiscordantes. Durante su duración, sólo una pareja se infectó por VIH y esa infección se produjo poco después de iniciarse el tratamiento anti-VIH.

Se cree que esa infección aislada se produjo porque el miembro seropositivo de la pareja mostró una respuesta lenta a la TARV y necesitó seis meses para alcanzar una carga viral indetectable.

VIH y hepatitis C

Los hombres gay seropositivos se están reinfectando por VHC

Se han registrado varios brotes de hepatitis C de transmisión sexual entre la población de hombres gay con VIH.

Los indicios actuales en el Reino Unido sugieren que algunos hombres se están reinfectando por el virus de la hepatitis C (VHC) después de haber recibido una terapia eficaz. Es posible que las infecciones de transmisión sexual, como la sífilis o el linfogranuloma venéreo, hayan tenido algún papel en la reinfección por el VHC.

La terapia de mantenimiento con interferón pegilado no muestra tener ningún valor

Sólo una minoría de los pacientes con VIH que además tienen infección crónica por el virus de la hepatitis C (VHC) presenta una buena respuesta al tratamiento de este virus.
Un equipo de médicos decidió comprobar si se podían reducir las tasas de fibrosis proporcionando una terapia de mantenimiento con interferón pegilado a los pacientes que no respondieron a una terapia consistente en interferón pegilado más ribavirina.

El grupo de investigadores asignó de forma aleatoria a los pacientes para tomar este tratamiento de mantenimiento o bien para recibir observación. La duración prevista del estudio era de 72 semanas. Los médicos examinaron las biopsias hepáticas obtenidas al principio y al final del tratamiento para comprobar la progresión de la fibrosis en los dos grupos de pacientes a fin de comprobar si la terapia de mantenimiento mostró algún valor.

Sin embargo, no se observaron diferencias en las tasas de fibrosis entre ambos grupos de pacientes y el estudio fue interrumpido prematuramente.

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