Un estudio muestra el modo en que una vacuna contra el VIH podría haber aumentado el riesgo de infección

Keith Alcorn

Un equipo de científicos franceses y suizos puede haber descubierto el mecanismo por el cual a los participantes en el ensayo STEP a quienes se administró la vacuna contra el VIH de Merck (MRKAd5) se infectaron por el virus con más frecuencia que los que recibieron el placebo.

El ensayo STEP ha sido uno de los mayores estudios sobre vacunas contra el VIH realizados hasta la fecha y existía un optimismo generalizado respecto a sus perspectivas de éxito, tras los datos de las respuestas inmunitarias tan fuertes y positivas obtenidas por la vacuna en estudios anteriores en humanos.

Sin embargo, el ensayo fue detenido en septiembre de 2007, después de que un análisis interino no encontrara ningún efecto protector en las personas que recibieron la vacuna.

La vacuna contra el VIH de Merck empleó un vector adenovirus 5 (Ad5) para transportar de forma específica los genes seleccionados del virus.

Los análisis posteriores de los datos del ensayo, presentados en diversas conferencias a lo largo del año, han demostrado que, entre las personas inoculadas con la vacuna, aquéllas con los mayores niveles preexistentes de anticuerpos contra el adenovirus 5 presentaron un riesgo significativamente mayor de infección por VIH en comparación con las personas que recibieron el placebo.

Los investigadores de Merck no pudieron explicar por qué la vacuna había provocado que las personas con mayores niveles de anticuerpos contra el adenovirus 5 se infectaran con mayor frecuencia.

Giueseppe Pantaleo, de la Universidad de Lausana (Suiza), uno de los principales investigadores en vacunas contra el sida del mundo, diseñó un experimento en colaboración con la Universidad de Montpellier (Francia) para determinar si los anticuerpos del adenovirus 5 habían tenido algo que ver en la mayor vulnerabilidad a la infección por VIH como resultado de la exposición a la vacuna.

Se descubrió que cuando los anticuerpos del adenovirus 5 aislados de los humanos y el vector Ad5 empleado en la vacuna de Merck estaban presentes en un cultivo celular, la infección por VIH se propagó en el mismo tres veces más rápido que cuando estaban ausentes.

Se observó que los anticuerpos del adenovirus 5 ligaron la vacuna Ad5 del VIH a unos receptores presentes en la superficie de unas células inmunitarias especializadas, denominadas células presentadoras de antígenos (APC, en sus siglas en inglés), facilitando así la entrada de la vacuna en la célula. Una vez dentro, los componentes de la vacuna activaron estas células, permitiendo que las células presentadoras de antígenos activaran a su vez a las células-T. Dado que el VIH tiene preferencia por las células-T activas, el virus contó con un mayor número de células para infectar.

El equipo de investigadores afirmó que las futuras vacunas contra el VIH basadas en vectores virales tendrán que someterse a pruebas preclínicas similares a fin de determinar si se pueden producir efectos inmunitarios similares con esos vectores. Los estudios con primates respecto a la seguridad de la vacuna no detectaron el problema debido a que los monos no se exponen a los adenovirus humanos.

Referencias: Perreau M, et al. Activation of a dendritic cell-T-cell axis by Ad5 immune complexes creates an improved environment for replication of HIV in T cells. J Experimental Medicine (early release) www.jem.org/cg/doi/10.1084/jem20081786

Traducción: Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt).

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